7/9/11

Rusia tiene reservado el destino de colonia


Víktor Trushkóv
Expertos del gobierno proponen que se acelere la reconversión de la Federación de Rusia en colonia
En el informe “Nuevo modelo de crecimiento, nueva política social”, elaborado por expertos de la administración y presentado al gobierno, se demuestra que en Rusia ya se ha formado un “fondo” que urge crear una “clase creativa”, fundamentalmente en la esfera de servicios. Como todos los autores de proyectos, acaban tropezando con la misma pregunta, no por ello menos insidiosa: ¿De dónde sacar el dinero? La aplicación de sus recomendaciones ya solo para prevenir la indignación social de la “clase creativa”, exigiría anualmente el 2% del producto interno bruto: Al mirar desde las alturas con su “Estrategia 2020” la realidad de la Rusia actual, han encontrado un objeto absolutamente falto de perspectivas, con el que se podría ahorrar mucho: los jubilados.
¡Ni un paso adelante!
Ha sido la lógica inexorable, la que ha llevado a estos expertos estrategas a ese estado de ánimo antijubilados, tan misantrópico. Puesto que la economía rusa debe desarrollarse únicamente con vistas a ampliar la esfera de servicios, para conseguir hacer de “este país” un modelo entre otras posesiones neocoloniales, es necesario que el resto de indicadores estén en consonancia con los niveles del África negra y Oceanía. Los logros de los últimos años vienen a reafirmar, que en este sentido las perspectivas que se abren para Rusia son prometedoras.
Actualmente en el mundo civilizado los países a menudo son analizados desde el punto de vista de su capital humano. En esa comunidad global de expertos se han desarrollado infinidad de indicadores. Sin embargo encontrar el lugar que ocupa Rusia en cada uno de ellos es muy triste. En ese índice de progreso, que valora las perspectivas económicas, ocupamos el puesto 97. En cuanto al nivel de bienestar ocupamos el escalón 102 y en calidad de vida el 145.
La Organización de las Naciones Unidas, comenzando desde 1992, mide el Índice de Desarrollo Humano. Hace dos décadas, cuando Rusia apenas empezaba a dilapidar la herencia que había recibido de la Unión Soviética, ocupábamos el puesto 34. En 2005 como resultado de ese acelerado deslizamiento por los raíles de la restauración capitalista, a nuestro país le correspondía el lugar 65. Por delante de nosotros no solo estaban Bielorrusia o Cuba, también la Libia de la Jamahiriya. Para el 2011 la Federación de Rusia había ya recalado al puesto 73, entre Ecuador y Mauricio.
El actual gobierno está conduciendo a Rusia con aplomo por un vector que nos conduce a una economía colonial y a su correspondiente modo de vida.
Pero en los últimos cuatro años los indicadores demográficos han empezado a presentar una leve mejoría. Ahora ocupamos el puesto 136 en esperanza de vida: pero gracias a que la última generación nacida en la unión Soviética, ha entrado en el periodo de tener hijos, ha repuntado una ligera esperanza de volver al menos en este indicador a situarnos entre los cien primeros. No obstante, estos son unos avances que las nuevas colonias no se pueden permitir. Es entonces cuando aparecen los apuntadores de entre los investigadores de “Estrategia 2020” para desarrollar una fórmula que impida ese avance: “El aumento de la edad de jubilación hasta los 63 años para ambos sexos (para las mujeres seis meses por año y para los hombres tres meses por año) con su correspondiente aumento del periodo de cotización”. Al mismo tiempo recomiendan “reducir el número de profesiones, que tienen derecho a la jubilación anticipada”.
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La verdad es que no hay nada de original en la propuesta de los investigadores palaciegos, para acelerar esa tendencia a la desaparición de Rusia, que se había visto algo frenada en los últimos 3-4 años. Aseguran que el número de jubilados está aumentando en una proporción catastrófica, mientras que la población activa del país se está reduciendo. Es la misma cantinela que ya hemos oído de boca del ministro de finanzas Kudrin. Tengo la sospecha de que estos señores no se han molestado siquiera en echar un vistazo a la estadística oficial.
En los últimos 15 años el porcentaje de población activa en la Federación de Rusia se ha incrementado en 4,7 millones de personas, ya que a este grupo poblacional todavía no le han alcanzado las consecuencias de la crisis demográfica de Rusia. Incluso si lo comparamos con el año 2000, el número de población activa se ha visto aumentado en 2 millones. Si comparamos con el año 1995, resulta que ha aumentado el porcentaje de población ocupada: hace 15 años en la economía rusa trabajaban 66,33 millones de personas, y en vísperas de la actual crisis 68,47 millones. Incluso en 2010 el número de trabajadores en activo se acercó a la marca de los 70 millones, debido a un relativo descenso del nivel de desempleo. Por lo que vemos, no hay razones por ahora (ni las ha habido antes) para afirmar que el recurso de mano de obra esté descendiendo catastróficamente en Rusia.
Veamos ahora los datos del Instituto de Estadística de Rusia, en lo concerniente a jubilados. En 1995 había en Rusia 29,01 millones de jubilados por razones de edad, frente a los 30,41 millones actuales. El crecimiento es de 4,8%. Como comparación, la población en edad laboral creció en ese periodo un 5,5%. Así que si en ese periodo de tiempo la población activa creció solo en un 3,3%, es debido al desempleo masivo que se ha mantenido, como compañero inseparable del capitalismo.
Ciertamente en la Federación de Rusia, está creciendo rápidamente el número de personas que reciben pensiones sociales: se pagan a aquellas personas que han perdido la capacidad de trabajar, sin haber cotizado los años suficientes que dan derecho a pensión. Pero para reducir el número de minusválidos, la solución no es aumentar la edad de jubilación, sino mejorar la prevención de riesgos, la seguridad en el trabajo, reducir el índice de delincuencia y aumentar el nivel de vida. Por lo visto, los expertos del gobierno son incapaces de comprender algo tan banal.
Sin embargo a los analistas de palacio, les quita el sueño el que “crezca el número de jubilados que siguen trabajando”. En comparación con 1995 esa proporción ha crecido en un 30%, 2,57 millones (y si lo comparamos con 1990, el crecimiento es del 61%). Basándose en eso, solo estos “cerebros contratados”, pueden llegar a la conclusión de que “la perdida real de la capacidad de trabajo con la llegada a la edad de jubilación, ya sea estipulada o anticipada, no se produce”. Por lo visto lo que esta gente necesita es que después de felicitar al que llega a la jubilación al darle la cartilla de pensionista, los parientes recibiesen al día siguiente el certificado de defunción.
Aquellos que no están alejados de la vida real por ese “telón de acero de los funcionarios”, saben perfectamente, que vivir de la pensión es totalmente imposible. Eso en primer lugar.
En segundo lugar, la política liberal de los reformistas ha llevado a que el sistema de preparación de cuadros se haya destruido, y que esos salarios de miseria, no solo del personal menos cualificado en todas las esferas de la producción, también el del cuerpo de ingenieros e investigadores, haya conducido a que la economía no pueda sobrevivir sin echar mano de los jubilados. Pronto no habrá gente capaz de ocupar trabajos altamente cualificados en la producción directa de bienes materiales, en los trabajos de investigación, ingenierías, impartir clase en las universidades… Para corregir la situación se necesita cambiar de raíz la relación del estado hacia el trabajo, así como garantizar unos salarios y pensiones dignos.
Feministas plusmarquistas
Creo que esta es la primera vez que se trata a nivel oficial el establecer una misma edad de jubilación para hombres y mujeres. Es imposible encontrar en todo el mundo a mayores defensores de la “igualdad de género” que estos expertos de la “Estrategia 2020”. Son como feministas plusmarquistas, incluso las han superado.
Parece que a estos señores liberales les incomoda el que en Rusia las mujeres tengan una esperanza de vida relativamente larga. Son lujos que una colonia no puede permitirse. Al analizar la situación, los autores del informe “Nuevo modelo de crecimiento, nueva política social”, han determinado la dirección del principal golpe contra la población de la Federación de Rusia: que las mujeres tengan prioridad para morirse. Para ello, proponen retrasar la edad de jubilación en 8 (¡ocho!) años. Cierto que se han olvidado reflexionar sobre hasta que punto es esa iniciativa realizable. Ya hoy para las mujeres mayores de 40 encontrar trabajo es mucho más difícil que para los hombres. Y el porcentaje de despidos por “reducción de plantilla” entre las mujeres, es 1,5 veces mayor. Tampoco podemos olvidar que en los últimos cinco años las mujeres de Rusia estén muriendo al mismo ritmo acelerado que los hombres, y después de los 65, incluso más rápido. En este ámbito, el actual gobierno ruso, sin necesidad de expertos, está consiguiendo la igualdad de hombres y mujeres.
¿Recuerdan ese viejo chiste de los celadores que llevan a un enfermo grave a la morgue?  El enfermo con un hilo de voz les dice: “¿No les parece que no hace falta? Sí que hace falta, el doctor ha dicho que a la morgue, y a la morgue vamos”. Por ahora desconocemos si harán pública la autoría de estos doctores misántropos del grupo de expertos, que han trabajado en el programa “Estrategia 2020”. Lo que sí ha quedado claro, de forma inesperada, es su parentesco político. Ayudaron en eso las primarias de los “rusiaunidos”, ya que enseguida surgió la pregunta de sus fuentes de financiación. El presidente de la Junta electoral de “Rusia Unida”, A. Vorobióv declaró recientemente a un corresponsal de ITAR-TASS, que no hay ningún presupuesto oculto en el “Frente Popular”, sino que reciben financiación de la Fundación “Estrategia 2020”. Interesante confesión.
Ya se sabe que el que paga, encarga la música. Así que si en las elecciones parlamentarias de diciembre, “Rusia Unida” consigue de nuevo la mayoría en la Duma, todas estas iniciativas de los expertos de palacio, se convertirán en ley. Ténganlo presente el día de las votaciones.
Traducido del ruso por Josafat S. Comín
Fuente: http://kprf.ru/crisis/edros/96322.html
Extraído de: http://gazeta-pravda.ru/dmdocuments/pravdaG_095_11.pdf