12/9/11

¿Estallará la burbuja inmobiliaria en China? (+ Video)


Marco Antonio Moreno
Mientras la economía europea lucha para no sumergirse en el abismo y Estados Unidos se esfuerza en dar credibilidad a su nuevo plan de rescate que esta vez estará enfocado a la creación de empleo, el inminente estallido de la burbuja inmobiliaria en China amenaza con eclipsar a todas las otras burbujas inmobiliarias. El reporte de Al Jazeera es elocuente en mostrar las ciudades fantasmas que han proliferado en el gigante asiático, al igual que en Estados Unidos y Europa.
Ver Nota del Editor
China ha crecido a tasas de dos dígitos desde los años 80, emergiendo como nueva potencia mundial. Esto le ha permitido acumular más de 2 billones de dólares en reservas producto de su desarrollo manufacturero, que es el motor de sus exportaciones. Pero como ha sido una de las características del modelo económico del globalismo, gran parte de esa riqueza queda en manos de los más ricos, quienes se siguen enriqueciendo mientras la gran mayoría se empobrece. El crecimiento espectacular del país ha sido abiertamente desigual y ha incrementado fuertemente la oferta de vivienda, que están cada día más lejos del alcance de la gran mayoría de chinos. De acuerdo a GoBankingRates, existen 64 millones de apartamentos que aún no encuentran compradores, una suma que supera largamente a las burbujas inmobiliarias de Europa y Estados Unidos juntas.

La especulación inmobiliaria del gigante asiático llevó a los precios a subir un 140% desde 2007 y en la ciudad de Beijing los precios se han incrementado hasta un 800% en los últimos 8 años. Esto llevó al gobierno chino a imponer requisitos más estrictos para acceder a los préstamos bancarios, así como elevar las tasas de interés para amortiguar la especulación. Además, como señalamos en su momento, el gobierno chino suspendió los préstamos hipotecarios a aquellas personas que ya tuvieran vivienda, y los limitó para aquellas personas que tuvieran un ingreso acorde y estuvieran al día en los impuestos. Estas medidas frenaron la compra de nuevas viviendas y el resultado es un exceso de oferta que amenaza con paralizar al sector de la construcción.
Sin embargo, como los gobiernos locales siguen dependiendo de las ventas de tierras y de los impuestos a los bienes raíces, éstos aceptan las presiones de los promotores inmobiliarios para continuar el negocio. Los promotores han acumulado suficiente riqueza para manejar a la banca y a los gobiernos locales, y ni a la banca ni a los gobiernos locales les molesta transgredir la ley. Al igual que en occidente, todos se han hecho fuertemente dependientes y adictos a los préstamos, y requieren generar deuda para mantener el sistema a flote… durante el mayor tiempo posible.
Nota de Omar Montilla
Ordos, ciudad fantasma / Pretendía ser el hogar para cerca de un millón de personas pero, transcurridos ya varios años desde que se inició su construcción, la ciudad de Ordos es una ciudad fantasma, casi vacía. Inaugurada en febrero del 2001, se desarrolló en una franja de desierto inhabitado a lo largo del río Amarillo, con el incentivo de la boyante economía china de los últimos años y una importante inyección de capital público y privado.
Además de viviendas dirigidas principalmente a la nueva clase media china, la ciudad cuenta con bloques de oficinas, centros administrativos, edificios gubernamentales, museos, teatros y campos deportivos.  La densidad de población de la ciudad es de 17,8 personas/Km2. Madrid tiene 5.208,6.
Ciudad de Ordos
La renta per capita de sus habitantes es una de las más elevadas de China: US$ 14.500. La de Pekín, el año 2010, apenas superaba los US$ 10.000. La razón principal por la que Ordos no toma vida es ademas un problema de planificación: esta nueva ciudad se encuentra a 25 kilómetros de la ya existente, lo que ha desanimado a la gente a trasladarse. Y aunque un funcionario del gobierno pueda trabajar allí, su familia encuentra pocas razones para mover su hogar.
De esta forma se entra en un temible círculo vicioso: si no hay habitantes, no hay comercios, y si no hay comercios, no hay habitantes. Es natural.  ¿Y por qué se ha construido la nueva ciudad a esa distancia de la vieja? ¿No hubiera sido mejor levantarla al lado? Pues posiblemente sí, pero es que el casco viejo sufre un problema bastante serio de abastecimiento de agua, lo que no sucede en la nueva, pero, por lo que se vé, no ha servido de aliciente.