12/9/11

¿Por qué la OTAN ha perdido la guerra en Libia?


Allain Jules
No, no es una broma. Es cierto. Como he indicado en todos mis artículos sobre Libia, nadie flotando en el aire puede apoderarse de un país. La estrategia de Muammar al-Gadafi ganará. Es que hoy la guerra mediática va a favor del mejor postor. Con esta realidad en mente, la OTAN ha asegurado que tiene garantizado una cobertura mediática favorable cada vez que bombardea una ciudad. De esa manera nadie menciona la destrucción de los servicios básicos (agua, gas, electricidad alimentos básicos) que, a todas luces, es un crimen de guerra.
El nuevo discurso, que dice que la OTAN quedará en Libia mientras Muammar al-Gadafi sigue vivo, es el principal error de los dirigentes de la OTAN. Esto ha sido claro desde el inicio del conflicto cuando el dirigente libio quiso negociar. Ahora, hablan como si eso fuera algo falso, una trampa. Bueno pues, lo clave de este conflicto no es Muammar al-Gadafi, sino el pueblo libio. Desafortunadamente, mientras el menú libio se ve muy sabroso, hay que poner atención a los ingredientes. Al salir a pelear en su frente sur, los países miembros de la OTAN se hundieron desde el inicio, por haberse basado en prejuicios con fecha vencida, malabarismos engañosos y su sed del petróleo.

Los faros de los límites del horizonte mental de los individuos mentalmente enfermos que llevaron la guerra a Libia, todos señalan al-Gadafi, al-Gadafi, al-Gadafi. Si eso es el programa de los dirigentes de la OTAN deben de volver a leer los textos clásicos que nunca lograron asimilar. Hoy, sus apresurados gritos de la victoria se ven como fanfarronería. Sin embargo, uno escucha a los periodistas en la televisión anunciar con toda seriedad que el último bastión de Muammar al-Gadafi ya va a caer y la guerra se acabará. Se trata de una ignorancia categórica o de pura propaganda.
Mientras la OTAN asesina a civiles, bombardeando a toda velocidad, los medios corporativos no dicen nada. Estos crímenes contra la humanidad se esconden, notablemente lo de Zliten, donde fueron masacrados 85 civiles. ¿Es necesario recordar a aquellos que lanzaron sus gritos al cielo por el asalto del gobierno libio a Zawiya, que la OTAN deliberadamente asesinaron el hijo de Muammar al-Gadafi, su nuera y tres de sus nietos? ¿Y qué decían aquellos periodistas de eso? En Sky News, los reporteros lamentaron las bajas civiles. ¿De quién? Aquellos de los pendencieros renegados armados.
Lo que la OTAN no logró prever, y de allí su terquedad, fue la resistencia del pueblo libio y de Muammar al-Gadafi. Después de siete meses, la coalición militar más poderosa del mundo no ha logrado vencer una población de 6 millones. Los pronunciamientos confusos de Luis Moreno Campo, jefe de la Corte Internacional Penal, no tienen peso. Para ser creíble, Moreno Campo habría debido de ir a Estados Unidos para detener a George W. Bush y sus compinches. Qué investigue Moreno Campo cómo aclarar la culpabilidad de la OTAN por sus crímenes de lesa humanidad en Libia y los de sus contratistas de Benghazi.
La OTAN ha perdido la guerra porque no es capaz de facilitar una resolución pacífica. La pacificación de Libia resultará solo por medio de un diálogo que incluye a la gente de Muammar al-Gadafi en algún arreglo democrático. No se requiere un doctorado en ciencias para entender eso. Lastimosamente, los brujos aprendices de la OTAN se han engañado en pensar que, al matar o capturar a Muammar al-Gadafi, todo cambiará. Por insistir en forzar el asunto con su poderío militar, descubrirán muy pronto que Muammar al-Gadafi ya tiene instalado su plan de una guerra de guerrilla sin fin.
Hay que tomar en cuenta que los renegados de Benghazi son combatientes oportunistas. ¿La OTAN ha definido quién garantizará la seguridad en Libia? Una vez que los “médicos” “profesores” y “estudiantes” vuelven a sus vidas normales, que harán los demás? La gran mayoría no han experimentado el combate verdadero. Esencialmente tomaron un paseo para ocupar blancos presentados a ellos en bandeja por los bombardeos asesinos de la OTAN.
Entonces, está claro que nada ha terminado. Todo es para iniciar. Como explicó ayer Muammar al-Gadafi, a pesar del esfuerzo multinacional de la OTAN, no es una organización capaz de sostener otra guerra prolongada dado la crisis de usura que amenaza las economías de sus países integrantes.
Cuando se añade a eso la discordia dentro de la CNT, el conflicto en Benghazi entre los rebeldes y las fuerzas de la OTAN, sobre que los medios corporativos se han callado, es obvio que la mañana no amanecerá despejada. La OTAN valoró mal a su contraparte, esa misma CNT que puso en ridículo al Occidente alimentándolo con las más burdas mentiras, notoriamente lo de los 6000 inexistentes muertos atribuidos a Muammar al-Gadafi, además de otras mentiras, ya que llegó ser difícil vender el primero.
Todo esto ahora va a costar caro a la OTAN.
En verdad esta élite parroquiana piensa que pueden hacer todo lo que quieren. Anhelan imponer su visión de la sociedad en el mundo entero. No tienen ninguna idea del pantano en que se han metido. Su deseo de crear en Libia una democracia que excluye el pueblo los descalifica desde un inicio. De hecho, su objetivo verdadero ha sido sencillamente de eliminar un obstáculo comercial, el hombre que se opuso al pillaje de las riquezas de Libia. En fin, la ONU es un organismo siniestro y pérfido. La OTAN es una organización terrorista. Punto.