15/8/11

¿Regresa Puerto Rico al Medioevo? (+ Video)

Ver el video

Liudmila Morales Alfonso  
El conocimiento ha demostrado, a lo largo de la historia, supapel esencial en el desarrollo del hombre. De ahí que laeducación haya sido preponderada por grandes pensadores como la clave para liberar a la civilización humana. Durante la Edad Media, todo el saber era controlado por las autoridades eclesiásticas, y “casualmente” estas dominaban al resto de la sociedad. Ergo, la ignorancia constituye la peor forma de esclavizar al ser humano, pues le impide alcanzar las nociones para transformar su realidad.
Huelga explicar, entonces, la importancia de estudiar y adquirir cultura en el mundo actual. Muchos se preguntarán por qué traer a colación estas verdades de Perogrullo, pero debemos partir de ahí para comprender la problemática expuesta a continuación.
Cuando el gobernador boricua Luis Fortuño declaró que en ese país “estudiar es un privilegio”, solo restó colocarle sobre los hombros la mitra de cardenal del Medioevo, para ponerle más fidelidad histórica al personaje. Al parecer, dicho amiguito de Bush -dime con quién andas y te diré cómo gobiernas- pretende consolar con senda retórica a los afectados por el mayor aumento de la matrícula de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en 100 años, que implica un alza de un 300 por ciento.
Como si fuera poco, el despido de más de 15.000 empleados públicos en 2010, a resultas de la política neoliberal aplicada en esta dependencia de Estados Unidos, pretenden ahora cobrar 800 dólares al año a los alumnos de dicha casa de altos estudios, por demás la única pública de la isla caribeña. El presidente de la UPR, José Ramón de la Torre, anunció que el centro sufrió un recorte presupuestario de 100 millones de dólares en 2011, el cual pretenden compensar mediante la eliminación en las exenciones del pago por admisión y el mencionado aumento de esta.
Entendidos en el tema, acusan al gobierno de intentar simular dificultades financieras con el fin de facilitarle el acceso solo a quienes puedan costear tal cifra, y eventualmente liquidar la Educación Superior pública, declarando a la Universidad en quiebra y privatizándola. Estas tiernas intenciones se hubieran materializado ya si el estudiantado de América Latina no contara con una sólida tradición de lucha, forjada al calor de unos cuantos “ideotas” que siempre buscan la forma de perjudicar a las clases menos privilegiadas.
Los universitarios puertorriqueños han intentado zanjar el conflicto de forma pacífica, pero como esa nunca ha sido la intención de quienes lo provocaron, las cosas se han puesto calientes, resultando en arrestos y maltratos físicos. Tanto les asiste la razón, que muchos profesores apoyan su causa de forma incondicional, entre ellos la presidenta de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios, María Gisela Rosado.
Para remarcar aún más que no se trata de dificultades financieras, Xiomara Caro, portavoz de los manifestantes, denunció la violación de la Ley 3, del 30 de junio de 2009, que permite el uso de dos mil 500 millones de dólares del Fondo de Estabilización con el fin de saldar deudas gubernamentales y cuadrar presupuestos, incluyendo la nómina de las agencias públicas. Según Caro, la UPR podría superar su presunta crisis mediante el empleo de 300 millones de dólares que el gobierno le debe por concepto de servicios. Nada desestimable resultan sus argumentos, pues se trata de una estudiante de Derecho, justo de esos a los cuales tratan te coartarles su preparación en el futuro.
Fortuño, todo comprensivo él, responde a las sugerencias para culminar la disputa con más agresiones y control policial. Casi no se nota la causa del problema, la cual nada tiene que ver con la economía y sí con la elitización de un bien sagrado como la educación. A ello, agregar el ejemplo perjudicial de una batalla ganada por la democracia en un país donde sobran los sectores descontentos. Tal lujo no puede permitírselo la oligarquía puertorriqueña, ¿verdad?
>