11/8/11

Manifiesto por la Filosofía de Alain Badiou


Hoy la filosofía es posible en la plenitud de su ambición. La filosofía misma, tal como la entendía Platón. Lo que acarreó su eclipse en el siglo XIX fue su identificación, su "sutura"´, alternativamente con uno solo de los campos en los que se asienta, más allá del saber, una verdad: el científico (positivismo), el político (marxismos) y luego, con Nietzsche y aún más con Heidegger, el poema.
Las matemáticas, la poesía, la política como invención y el amor como pensamiento son sin duda cuatro condiciones de la filosofía, pero son necesarias las cuatro, ya que la filosofía es ese pensamiento único que las acoge y ampara. El programa es, en consecuencia, una restitución del pensamiento filosófico al espacio entero de las verdades que lo condicionan. De allí los problemas centrales que todo filósofo se plantea hoy: el Sujeto, ya que no se puede mantener la categoría del objeto, arruinada por el objetivismo; el Dos, ya que no se puede mantener el esquema dialéctico; finalmente, la función de lo indiscernible, lugar donde hay que reexaminar la relación entre lenguaje y pensamiento.