11/8/11

Grandes bancos de EE UU incuban peligrosa crisis financiera


La crisis financiera europea está llegando a Estados Unidos en forma de un excedente en efectivo muy difícil de manejar por grandes bancos norteamericanos, alertaron hoy la agencia especializada Bloomberg y el diario Usa Today.
El dinero depositado en bancos estadounidenses aumentó 8,4 por ciento hasta un récord de 981 mil millones de dólares durante la semana que terminó el 27 de julio, precisaron las fuentes.
Esa cantidad equivale a más del triple del inventario que guardaban las mismas instituciones en julio de 2008, cuando se originó el gran colapso del Lehman Brothers con los consecuentes y conocidos problemas para la economía nacional.
“En los próximos días esperamos la llegada de más efectivo a medida que los inversores se apartan de las casas europeas atemorizados por el panorama crediticio en Grecia e Italia, entre otras regiones”, comentó el analista de Merrill Lynch Brian Smedley. En recientes sesiones, el promedio Dow Jones registró pérdidas inquietantes de entre 512 y 634 puntos, pero lo más llamativo en la crisis que se avecina fue la decisión de Bank New York Mellon de cobrar a sus grandes clientes corporativos por depositar dinero.
Mediante una comunicación pública y en un hecho totalmente paradójico, la más grande institución de custodia monetaria en el mundo alertó a sus usuarios que “para aquellos balances superiores a 50 millones de dólares, el Mellon comenzará a cobrar impuestos en lugar de pagar interés”.
Además del Mellon y el Lynch, importantes firmas como JPMorgan Chase, Bank of America, o el Barclays Capital están tropezando con las mismas piedras.
Es el síntoma de un problema financiero que los economistas denominan como la trampa de la liquidez y si se agudiza la economía doméstica verá serios escollos para acelerar su recuperación, advirtió el Usa Today.
Una trampa de liquidez es una rara condición provocada por tasas de interés demasiado bajas. Apareció por la década del 30 del siglo XX, durante la Gran Depresión en Estados Unidos, para posteriormente reeditarse e impactar en Japón en los 90.
Fuente: Prensa Latina