29/8/11

El Tiempo Pasa: Un mundo mejor es posible

Raúl Lara (Bolivia) Sueño de Sevaruyo

Jorge Aniceto Molinari
Pasa para todos,  no pasa igual en Nueva York, que en Trípoli, o como para un pobre en relación a un rico. El tiempo es igual para todos y diferente para cada uno de nosotros.
El modo de producción capitalista que llegó a los confines del planeta, basó su desarrollo en las diferencias de clase, se apoyó en una fractura social existente y durante un periodo no exento de luchas sociales mitigó con el desarrollo esta realidad. En una etapa de desarrollo estadual nacional, vieron con habilidad (sus dirigentes más lúcidos) que era necesario un colchón social, eso fue históricamente la seguridad social, la previsión social. (Estamos hablando de fines de siglo 19 y principios del 20.
Eso no anuló en el sistema las crisis producto del propio desarrollo. Su solución siempre fue la guerra, hoy las armas son nucleares.

La revolución neoliberal que aprovechó las consecuencias de las guerras mundiales, apabulló las fronteras nacionales, y sus sistemas de previsión social, el nuevo límite es el propio planeta. La crisis actual ya tiene ese límite como coordenada central.
El sistema ha acentuado claramente la fractura social. Hoy existen en el sistema y por él, delincuentes hijos de delincuentes, nietos de delincuentes. En EE.UU. con otra base de oportunidades, ya está generado un sector social, con varios millones de seres humanos, que crece al margen del sistema. La derecha política trabaja sobre esta realidad, la estimula y paralelamente estimula la represión. La izquierda está paralizada no tiene propuestas.
Cuando el surgimiento de ATTAC (movimiento internacional por un impuesto a las transacciones financieras) y el nacimiento del Foro Social Mundial, pareció resurgir de su letargo, aún no se han superado las limitaciones nacionales. Son estas limitaciones nacionales las que impiden a estos movimientos reencontrarse con el pensamiento creador de las primeras Internacionales.
El hambre, la miseria no generan revoluciones, generan revueltas.- Para transformarse en revolución necesitan de las validaciones de ideas a través de un programa que las hagan plausibles. En un mundo con cientos de miles de seres humanos al margen del sistema, coexisten con el desarrollo de los paraísos fiscales, evidencia viva de que esto no da más.
En Latinoamérica, se ha venido dado una coyuntura favorable que en líneas generales ha sido bien explotada, mitigando en parte la fractura social. Ya ahora prácticamente todos son contestes de que la crisis deben abordarla pues sus consecuencias se harán sentir. Son varias las reuniones regionales que se vienen haciendo en ese sentido.
Danilo Astori Vicepresidente de Uruguay dice al final de un breve artículo: “La crisis se la enfrenta con serenidad, con prudencia, pero también con audacia y con ideas nuevas. No nos debe animar una pizca de conformismo. El conformismo nunca es de izquierda. 
La izquierda tiene además la obligación –que va mucho más allá de su tarea de gobernar– de investigar, de criticar, de proponer alternativas frente a la crisis mundial, a sus injusticias y a las limitaciones cada día más visibles de un sistema que no da cuenta de las exigencias y las necesidades de la humanidad”.
Compartimos los conceptos y redoblamos la apuesta porque tenemos propuesta.
Este modo de producción que en su crisis pone en vilo al mundo, necesita imperiosamente morir en paz.
Para ello se necesitan reformas universales que inicien la revolución en el modo de producción.
Necesitamos medir de una sola forma las relaciones monetarias y además necesitamos que el sistema impositivo vaya sobre la circulación del dinero, debemos abolir los impuestos al consumo y al trabajo, debemos dar muerte a los paraísos fiscales.
Los organismos de la sociedad deben contar con los insumos necesarios para planificar un mundo acorde con las necesidades humanas que asimile para bien el formidable avance del desarrollo técnico científico.
Esto supone dejar atrás la prehistoria clasista presente y entrar en la historia   con la integración total de la humanidad.
¿Cuándo, como, se pone en marcha esto? Hay que unir a lo mejor de la humanidad no interesa de donde provenga, para hacerlo, y encontrar el  camino.- Alejando para siempre el peligro de destrucción nuclear que hoy siempre nos amenaza.
Un mundo mejor es posible.
¡Ciudadanos del mundo Uníos!
Publicación Barómetro Internacional