17/8/11

El APRA del Ché Guevara


Genaro Velásquez Jordán
Han transcurrido ya 44 años del asesinato de Ernesto Guevara de la Serna en un aula de una escuelita humilde del pequeño poblado de La Higuera en la selva boliviana y, mucho se ha escrito sobre la vida política y pública del Ché. En público y en privado siempre me calificado como un ferviente admirador del Ché Guevara, por considerarlo un comunista consecuente que puso el pellejo para demostrar sus verdades y que por ello probó con su vida que el foquismo guerrillero no funcionaba igual en Latinoamérica, por lo que su aventura boliviana significaría el epitafio de sus aventuras.
Pero lo que muy poca gente conoce es que Ernesto Ché Guevara tuvo una fuerte vinculación con el APRA, a través de tres militantes apristas que marcaron para siempre su formación ideológica, política y operacional en los años anteriores a su muerte.
El joven Ernesto Guevara en 1949 se encontraba en Guatemala apoyando al gobierno progresista de Juan José Arévalo cuando llegan del Perú un grupo de exiliados políticos que el golpe militar encabezado por Manuel Odria había expulsado por considerarlos una “amenaza”.
Eran Andrés Townsend, Carlos Malpica, Nicanor Mujica, Fernando León de Vivero, Carlos Manuel Cox e Hilda Gadea, todos ellos parte de la cúpula del APRA que llegaba por la fuerza al país centroamericano. El joven Ernesto se relaciona con los exiliados peruanos e inicia una relación sentimental con la dirigente aprista Hilda Gadea que dura hasta mediados de 1954 cuando Estados Unidos invade Guatemala para derrocar al también progresista presidente Jacobo Arbenz, lo que origina la fuga de Guevara a México y la detención y expulsión de Gadea de Guatemala por haber organizado la resistencia revolucionaria en plena invasión norteamericana.
En noviembre de 1954 se reencuentran en México con otros exiliados peruanos como Luis de la Puente y Uceda, Juan Gonzalo Rosé, Gustavo Valcárcel y el dirigente aprista Juan Pablo Chang Navarro-Lévano y de los debates entre apristas e izquierdistas peruanos el joven Ernesto participa y va formando su posición revolucionaria poco a poco.
Cuando Ernesto Guevara decide sumarse a los jóvenes del Movimiento 26 de Julio liderados por el joven abogado Fidel Castro, se casan en 1955 e Hilda Gadea decide regresar al Perú gracias a una amnistía declarada por el gobierno de Prado, debido a que estaba a punto de dar a luz a la hija de ambos y una vez que Hilda Gadea regresa al Perú con su hija en brazos se reincorpora al APRA y desde Lima apoya logísticamente a la Revolución Cubana.
Se dice que antes de conocer a Hilda Gadea, el Ché Guevara era solo un aventurero, luego de conocerla, se convierte en un revolucionario. Hilda Gadea Acosta falleció en la Habana en 1974.
De las tertulias entre apristas e izquierdistas peruanos exiliados en México, el joven Ernesto Guevara inicia una estrecha amistad con el antropólogo sanmarquino y dirigente estudiantil aprista Juan Pablo Chang Navarro-Lévano. Chang e Hilda Gadea eran amigos desde la niñez y crecieron juntos en las Juventudes Apristas, por lo que fue fácil que ambos se hicieran amigos en México. En 1948, mientras cursaba el primer año de letras en San Marcos, Juan Pablo Chang toma parte del levantamiento aprista en el Callao, el mismo que termina en un baño de sangre con fusilamientos de militantes apristas.
Es expulsado sucesivamente a Argentina y México respectivamente para recalar en Francia en 1955 donde se gradúa de Sicólogo para luego regresar al Perú en 1956 aprovechando la amnistía declarada por Prado, para estudiar y graduarse en Economía en San Marcos. A inicios de la década del sesenta se aleja del APRA y se une al Partido Comunista desarrollando una profunda amistad con Juan Gonzalo Rosé, Cesar Calvo y en mayor medida con el entonces izquierdista Mario Vargas Llosa. Juan Pablo Chang fue considerado “peligroso” para el estado peruano y es internado en el Penal del Sepa en Iquitos, del cual es liberado después de protagonizar una huelga de hambre.
Luego de querer formar una guerrilla en la sierra central, se reencuentra con el Ché Guevara en 1966 y este le comenta sus planes de formar la guerrilla peruana al año siguiente, a lo que se opuso tajantemente el Partido Comunista Peruano, por lo que el Ché decide moverse hacia Bolivia. Era 1967 y en Lima habían 40 hombres listos para pasar a la clandestinidad encabezados por el poeta Cesar Calvo e internarse en la selva boliviana para ponerse a órdenes del Ché, pero el “Chino” Chang nunca pudo dar la orden. Al parecer Juan Pablo Chang entró a Vallegrande para hacer una coordinación de solo 24 horas y nunca más pudo salir. Luego que el Ché fuera asesinado, el ejercito boliviano ejecutó sin piedad a Juan Pablo Chang, en el pueblito de la Higuera, el 9 de Octubre de 1967.
Según Pablo Macera, Juan Pablo Chang era el mejor de los que entonces estudiaban en San Marcos.
Era el inicio del años cincuenta y en el Callao había un entusiasta militante de las Juventudes Apristas que quería ser médico. José Cabrera Flores, joven aprista chalaco viaja a Argentina a estudiar medicina y se gradúa a fines de los cincuenta. Se especializa en cardiología y al inicio de la Revolución Cubana viaja y radica en Santiago de Cuba para ser el precursor del desarrollo de la medicina cubana en cardiología, donde tanto Cuba y Brasil son los máximos exponentes.
Embuido en el guevarismo que muchos jóvenes latinoamericanos abrazaban, José Cabrera decide regresar al Perú a comienzos de 1967 para organizar en Ayacucho una célula de apoyo a la guerrilla del Ché en Bolivia. Decide abortar la operación debido al asedio del ejército peruano y se une al Ché en Bolivia. Allí se encuentra con Juan Pablo Chang, viejo amigo del APRA y es nombrado por el Ché como médico de la guerrilla y destacó por su arrojo y valentía. Su columna es emboscada y “El Negro” – como lo llamaban – es el único sobreviviente. Se interna en la selva con el fin de encontrar a la columna del Ché Guevara, pero cuatro días después es encontrado por el ejército boliviano. Exhausto, desarmado y sin capacidad de defenderse es fusilado clandestinamente el 4 de Setiembre de 1967.
Trágica fue para la familia recibir la noticia de su muerte en la selva boliviana. Ellos creían que estaba en Cuba.
En 1997 fueron encontrados y exhumados los restos de Juan Pablo Chang, al lado del los del Ché Guevara.
En el año 2000 son encontrados y exhumados los restos de José Cabrera Flores.
Resulta difícil de creer que tres apristas desde la niñez, hayan podido estar cerca de uno de los íconos del comunismo latinoamericano. Por ello es que muy pocos saben que alguna vez existió el APRA del Ché.