23/7/11

Libros que marcan vidas

A veces es el primero que uno lee. Otras es el encuentro fortuito con un autor y unas ideas que remueven la conciencia. Y en ocasiones una simple guía de teléfonos puede dar un giro inesperado a nuestra vida. Hay libros que dejan huella. Catorce creadores cuentan su experiencia literaria

Margarita Puig
Dicen que cada persona tiene su biblioteca y que difícilmente se podrían encontrar dos iguales. Y a pesar de ello, en muchas ocasiones se han hecho rankings de los libros más importantes jamás escritos. Ante el imperativo (arriesgado) de hacer una lista de imprescindibles en la historia de la literatura, el crítico literario Robert Saladrigas apuesta por seis títulos: 1. La Odisea, de Homero; 2. La Divina Comedia, de Dante; 3. El Quijote, de Cervantes; 4. Guerra y Paz, de Tolstoi; 5. En busca del tiempo perdido, de Proust, y 6. Ulises, de Joyce. Él está convencido de que hay lecturas que pueden cambiarle la vida a uno (aunque especifica: “De la misma manera que hay libros que han marcado mi vida en positivo, también lo han hecho películas como Gertrud, de Dreyer… O piezas musicales, como los cuartetos de Beethoven o algunos conciertos de Mozart, por poner algunos ejemplos. ¿Por qué no iban a hacerlo?”, y también obras que son capaces de darle un vuelco a la literatura. Es el caso de Ulises, de Joyce. En su opinión este libro “a través de la manipulación del lenguaje agota la llamada gran novela burguesa del siglo XIX y deja abiertos los resquicios por los que se cuela la literatura del XX”.
¿Más ejemplos? Los da el también crítico literario Jordi Llovet : “Los trovadores cambiaron el curso de la poesía amorosa e influyeron en los que vinieron después de ellos: desde el gran Petrarca hasta Antonio Gala. El Quijote marcó el curso de la historia de la novela. Flaubert, en general, hizo que, antes y después de él, quedaran en ridículo los escritores que no dominaban el lenguaje: como Balzac, antes que él, y como Herman Hesse, en el siglo XX. Borges marcó para mal toda la literatura argentina posterior a él”.
Saladrigas duda de si en verdad las palabras escritas pueden encerrar un poder extraordinario más allá del ámbito personal: “Es algo difícil de explicar. En principio la poesía es el género literario más depurado y menos leído. Sin embargo, los tiranos suelen encarcelar a los poetas. Se sienten amenazados por sus armas que sólo son palabras. ¿No es paradójico? Y maravilloso, claro está”. Y Llovet , por su parte, cree que “sólo tres libros han cambiado el curso de la historia: la Biblia, el Corpus Iuris romano y el Manifiesto comunista, de Karl Marx. La Ilíada y La Odisea no cambiaron ningún curso histórico, pero permitieron consolidar la fastuosa civilización de Grecia; Virgilio ya no consiguió lo mismo con su Eneida, ni Dante con su Comedia”. 
Queda clara la naturaleza íntima y personal de la experiencia de la lectura. Y a pesar de ello, una serie de creadores de los diversos ámbitos se han atrevido a desvelar a Es cuál fue el libro que mayor efecto les causó. Y sí, salen Proust y Homero, pero no todos escogen de entre la lista de los considerados top. También hay lugar para lecturas decisivas y contundentes, y probablemente concienzudas, pero más freakies como la elección de Sergi Pàmies: una guía telefónica de Berlín, donde conviven nombres tan literarios como Margot Friebe o Gerda Bassenga.