28/7/11

El nuevo arcoíris de Colombia


Paralela a la reciente ofensiva militar  “contrainsurgente” de las Fuerzas Militares colombianas, sustentada con armas y dineros del gobierno de los EEUU; ha aparecido en la escena otra ofensiva mediática del régimen representada en una serie de informes, análisis, cartas abiertas y opiniones variadas de los llamados “Violentólogos o Pazólogos”,  cuya finalidad es bien conocida: Aumentar la niebla de la guerra, para justificarla. ANNCOL da la bienvenida a la discusión  a la vez que participa y la estimula, convencidos como estamos de que no hay solución militar al histórico conflicto social-armado colombiano, sino que su solución definitiva es y será en todos los casos Política y Diplomática.
Dos son los temas de la ofensiva mediática: Uno, el trascendental tema de la Historia de Colombia, tratado de manera acomodaticia y superficial por el puntal ideológico y político del revisionismo soviético en Colombia, el profesor de historia  Medófilo Medina, quien sin empacho, lo mismo que hace toda la Pandilla de los Uribeños, responsabiliza de las desgracias del pueblo colombiano  “a la combinación de todas las formad de lucha”. Afortunadamente y a pesar de la jugosa publicidad que le ha dado a Medófilo el periódico español El Tiempo, también  una serie de comentarios  lo han desenmascarado y lo han puesto al lado de los ex comunistas Lucho y Angelino Garzón.  Sin embargo, la recomendación de ANNCOL  a las nuevas generaciones de colombianos que llegan a la lucha y a la resistencia popular, es seguir profundizando seriamente en el estudio de nuestra verdadera y rica Historia.
El segundo tema, es el de las cifras de la guerra en artículos sobre la guerra en el departamento del Cauca, como los del “Pazólogo” Eduardo Pizarro, o el del viejo dinosaurio militar Valencia Tovar quien en su senilidad todavía cree que está en la guerra de Corea guerreando contra  el Comunismo bajo ordenes de generales gringos y describe al Cauca como “ el escudo delantero de un área de gravitación estratégica ( de la guerra), o sea de una región donde convergen factores de ruptura de primera magnitud”,  y quienes coinciden en  la creación de batallones de alta tecnología y más soldados especializados  para que adelanten la nueva estrategia militar de “ Casas Arrasadas” que anunció el presidente Santos. Nada de  reforma agraria, respeto a las comunidades Indígenas y Afro, o cambios sociales mínimos contra el desastre social.
Como también  informe sobre la situación actual de las FARC (17.07.2011) colgado en el portal de la Corporación Nuevo Arco Iris, y que en sus conclusiones hecha por tierra la vieja leyenda de que detrás del verdadero arco iris está la  puerta  de la suerte; cuando lo que se observa es que detrás del Nuevo Arco Iris está agachado el alto mando militar de Colombia, con su aspiración de que en el país “habrá guerra para rato”, y cuya justificación no es la imposición geo- estratégica  Imperialista del Plan Colombia, sino que las responsables son FARC porque bajo el mando y orientación del comandante Alfonso Cano, han sufrido una transformación sorprendente que las ha llevado no solo a asimilar los golpes militares de las muertes de Marulanda, Raúl Reyes, Jojoy, e Iván Ríos, sino a recomponerse en su organización y sus tácticas de resistencia, demostraron que el Fin del Fin de las FARC publicitado por los generales de Uribe Vélez y su ministro de defensa JM Santos, no pasó de ser otro globo de propaganda militarista e imperialista.
El Informe del Nuevo Arco Iris firmado por los “Violentólogos”  León Valencia y Ariel Ávila es abundante en datos incluso numéricos, pero pobre en análisis y complejidad. Sus  6 conclusiones 1) No se bajó la guardia  2) Cambio de estrategia 3) El 'Fin del fin' no está cerca. 4) Guerra en tres escenarios 5) El sello de 'Cano  6) Corrupción y legitimidad; refritan varias “verdades periodísticas” mil veces repetidas, con las cuales se ha tratado de explicar mediáticamente la prolongación de la guerra en Colombia.
¿Quién duda de que continúan  existiendo vínculos directos y orgánicos entre las Fuerzas Militares de Colombia y los Narco-Paramilitares llamadas por los “Violentólogos” del régimen Bacrim? ¿Quién duda de la corrupción rampante y gigantesca en el seno de las Fuerzas militares como el Tolemaida Resort, el club Militar, las adquisiciones y fondos rotarios? ¿Quién duda de que el Fin del Fin de las FARC, como las desmovilizaciones en masa de guerrilleros del Doctor Ternura, no fue sino otra farsa propagandística de la oligarquía  militarista colombiana transnacionalizada? ¿Quién no sabe  en Colombia que los tres escenarios de guerra presentados por el Nuevo Arco Iris, después de la inclusión de territorio que hace 4 años no estaban dentro de la confrontación como el litoral Pacífico, la Guajira, o el Chocó; se reduce a uno solo: Todo el territorio y a toda la geografía de Colombia.?
Así que de las 6 conclusiones podemos quedarnos con Dos: Una, y este es el fondo del informe; las Fuerzas Militares de Colombia ante el desastre de las cifras que no pasan de lo estrictamente militar de la confrontación y que los investigadores advierten son parciales, deben reconocer que el cansancio y el desgaste de la guerra no tiene nada de  económico, ni político, ni jurídico, sino que “las Fuerzas Militares no han bajado la guardia y sobre todo, NO están desmoralizadas”.
Y dos, que la reorganización de las FARC no ha sido un proceso largo, planeado y  colectivo, donde han participado miles de hombres resistentes y se puede ver en la siguiente grafica en flecha que trae el informe,  y cuyo pico en el año 2002 no es explicado en ninguna parte como resultado de la ruptura del proceso del paz del Caguán:
Sino que obedece a la acción individual de  “un antropólogo ermitaño, marxista ortodoxo, fumador que lee mucho, se mimetiza con aceite quemado, tiene unos  perros por toda compañía, no duerme nunca dos veces en la misma cueva y cuya supervivencia depende de la fidelidad de varias mujeres. Su baja sería un golpe estratégico a las FARC,  aunque no acabaría la guerra”. 
Evolución anual de las acciones de las FARC. 1997-2010
Fuente: Bases de datos del Observatorio del Conflicto Armado, Corporación Nuevo Arco iris.
Veamos el sugestivo novelón  de Inteligencia Militar que escriben León Valencia y Ariel Ávila en su informe para preparar el terreno a la baja del Comandante Cano, a quien están cercando 8.000 soldados profesionales armados hasta los dientes con la ultima tecnología gringa  de guerra por tierra mar y aire y por cuya cabeza el gobierno Santos ofrece 5 millones de dólares (léase bien) 5 millones de dólares:
“…La quinta conclusión nos permite decir que Colombia está viviendo una nueva etapa de violencia o mejor una nueva etapa donde se articula la guerra en el campo con fenómenos de criminalidad urbana. Aunque esta etapa guarda lazos importantes de conexión con la anterior, tiene rasgos nuevos. La descentralización criminal, la subcontratación a nivel urbano y una nueva forma operativa de las diferentes estructuras criminales que actúan en Colombia son los rasgos característicos. Las FARC no son ajenas a esta nueva etapa de violencia, esta es la “Era Cano” del grupo guerrillero.
 ‘Alfonso Cano’ llegó a la comandancia de las FARC con un reto grande: revertir la tendencia que hasta ese momento llevaba la confrontación armada y crear una estrategia militar destinada a contrarrestar el desarrollo del conflicto. El Plan 2010 concebido en 2008 es el modelo de ‘Cano’ para la guerra, de ahí que los primeros resultados positivos para el grupo guerrillero se vieron reflejados en las estructuras bajo la dirección de ‘Cano’. Es decir, el Comando Conjunto de Occidente y el Comando Conjunto Central, mientras que el Bloque Oriental o Comandante Jorge Briceño apenas hasta 2011 logró adquirir esta forma operativa.
De tal forma, que una posible baja de ‘Cano’ significaría un retroceso militar importante a la luz de la nueva estrategia militar del grupo guerrillero, ya que este Plan 2010 le ha otorgado a las FARC mejorar su posición en el terreno de combate. Pero, no significaría ni el fin de las FARC y menos su desestructuración. Los procesos acelerados de descentralización le han permitido a las FARC adaptarse y asimilar rápidamente los golpes a los mandos del grupo guerrillero.
‘Alfonso Cano’ caracterizado por su dogmatismo ideológico logró darle al grupo guerrillero una nueva estrategia militar y un nuevo rumbo político. Este antropólogo, a pesar de sus raíces urbanas, pudo coordinar a la guerrilla de las FARC compuesta mayoritariamente por campesinos, y en general no hubo ningún tipo de descoordinación de los diferentes bloques de las FARC.
A diferencia de ‘Manuel Marulanda’ o ‘El Mono Jojoy’, ‘Cano’ parece un ermitaño como lo manifiesta uno de sus hombres cercanos que se han desmovilizado. ‘Cano’ se mueve con pocos hombres, no permanece más de dos días en un mismo campamento, perece un hombre invisible, además habla poco, aunque fuma mucho. En los últimos años a pesar de la violenta persecución que desató la Fuerza Pública, con la Operación Fuerte, ‘Cano’ ha logrado tener una actualización académica, los libros de Toni Negri, Zizek, Chomsky ya hacen parte de la bibliografía actual de este comandante en jefe de las FARC.
Esta apertura ideológica, si bien, no han modificado su forma de ver la vida desde el marxismo ortodoxo, le ha concedido dar ese nuevo rumbo político a las FARC. Aunque no habla mucho con su guardia personal e incluso, habla poco con los mandos que lo rodean, la lealtad de sus hombres y mujeres es lo que le ha posibilitado la sobrevivencia.
La llegada de ‘Cano’ al sur del Tolima no fue casualidad, durante los diálogos de El Caguán no fue un activo participante, por el contrario siempre desconfió de los mismos y criticaba a las FARC por participar en ellos, para él la única posibilidad era la toma del poder por la fuerza, ello lo llevó a abandonar El Caguán un año antes de la finalización de los diálogos, y de allí, durante unos meses, operó por la zona de Santa Rosa, Cauca, en pleno páramo. A finales del 2002 se desató un fuerte operativo militar, que logró esquivar por razones del azar, desde ese momento ‘Manuel Marulanda’ inició un análisis para saber a dónde enviaría a Cano, sabía que era un hombre urbano y necesitaba protegerlo.
En 2003, luego del Pleno del Estado Mayor, lo envió al sur del Tolima, al corazón de las FARC, para que allí lograra la experiencia necesaria, al igual que la protección para los años que se venían encima. ‘Cano’ llevó estos aprendizajes al extremo, en la actualidad su ropa la cubre de aceite quemado para evitar ser detectado por aire, y se mueve en las noches. La situación actual en el territorio donde se desplaza ‘Cano’ le es adversa, esto se debe a la baja reciente de ‘Jerónimo Galeano’, quien murió al norte del Huila, luego de una operación de asalto de las fuerzas especiales del Ejército. Galeano era quien manejaba los movimientos de ‘Cano’ y quien, sobre el terreno, coordinaba las operaciones militares del Comando Conjunto Central, así que con la muerte de ‘Galeano’ la Fuerza Pública quería cortar el cordón que unía a la tropa con el centro.
Análisis poco profundos manifiestan que la muerte de ‘Cano’ acabaría con las FARC o las debilitaría para obligarlas a negociar. Es claro que el Plan Burbuja golpea a las fuerzas ilegales y brinda niveles altos de popularidad, votos y buena imagen de gobierno, pero no es suficiente para doblegar y acabar con las BACRIM, las FARC, el ELN y otras organizaciones de delincuencia común; la tesis según la cual cortando la cabeza se mata el animal no se aplica para las estructuras ilegales que operan en el país. La situación es más compleja.
El siguiente es el mapa de las FARC para el primer semestre de 2011. Nótese como en la zona del Magdalena Medio han surgido nuevamente tres estructuras que para el año pasado se encontraban prácticamente desaparecidas”...
Quién no gana así premios literarios novelísticos y ediciones millonarias en España y en sus periódicos en Colombia?