31/7/11

De Allende a Chávez


José A. Buergo Rodríguez
Habla el presidente Chávez. Habla entusiasmado, comprometido, lleno de esperanzas y con una voluntad en sus ideas en la que se cimientan los sueños de los revolucionarios, los patriotas verdaderos. Así vi al presidente Chávez y la memoria, que se indisciplina, a su libre albedrío, me llevó desde el Palacio de Miraflores hasta el Palacio de la Moneda y allí, desde el balcón, hace cuatro décadas, un presidente del pueblo hablaba emocionado y comprometido. El compañero presidente Salvador Allende.
De Allende a Chávez el tiempo ha marcado su huella. De la vía chilena al socialismo a esta refundación del socialismo bolivariano, generaciones enteras vieron primero derrumbarse las esperanzas un 11 de septiembre de 1973. Los que sobreviven al tiempo inexorable, vemos ahora renacer en la Patria de Bolívar la simiente, la esperanza, el sueño socialista de Allende, ahora con la madurez que dan los golpes recibidos. A pesar de ello un 11 de abril tal parecía que la historia triste de los golpes de estado se reeditaba en Venezuela. Esta vez buena parte del ejército y el pueblo se dieron la mano y lograron sostener con dignidad la bandera de la patria.
Allende alcanzó a celebrar su 65 cumpleaños siendo presidente. Ayer Chávez arriba presuroso a sus 57 y sigue timonel de su revolucionario proyecto socialista. Para los que peinamos canas, la historia nos brinda el especial privilegio de contemplar el desarrollo de las experiencias socialistas en nuestro continente: Cuba-Chile-Venezuela, procesos diferentes pero con un profundo origen popular, revolucionario, con proyectos de justicia social y del rescate de la plena y total soberanía. Los tres se han enfrentado al imperialismo norteamericano. El primer proyecto se consolida y con infinitas limitaciones económicas se sostiene y avanza en la búsqueda del perfeccionamiento de su socialismo. El segundo proyecto declarado desde sus orígenes como marcadamente antimperialista, no sobrevivió. El tercero surgido de una matriz eminentemente popular y autóctona, ha evolucionado hacia un declarado socialismo del siglo XXI y avanza incontenible.
Hoy Venezuela sin lugar a dudas es el epicentro revolucionario de los nuevos tiempos. Venezuela es el alba y despertar de nuestros pueblos de América Latina y el Caribe y es indudable que la personalidad de los lideres influye de manera decisiva en el éxito de los proyectos sociales: Fidel , Allende, Chávez ¿Quién lo puede dudar?. 
Escuchando al presidente Chávez, recordé a Allende. Pensé entonces en los millones de mujeres y hombres que viven expectantes y esperanzados por el nacimiento de la Patria Grande. Por ello, utilizando palabras de Allende para calificar su visión sobre la significación que tuvo a su hora la figura y liderazgo de Fidel Castro, hoy pudiera decirse de Hugo Chávez con total justeza en sus 57 años: “¡Gracias comandante de la esperanza latinoamericana!”
Llegó la hora de los hornos y estamos viendo su luz.