16/7/11

Datos sobre la actualidad política de Chipre

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Chipre es el único país de la Unión Europea que es gobernado desde 2008 por un miembro del Partido Progresista del Pueblo Trabajador. La importante victoria en 2008 en las elecciones presidenciales se logró en segunda vuelta, consiguiendo el 53.37% de los votos el candidato comunista Dimitris Christofias (en primera vuelta obtendría el 33.29%, quedando en segundo lugar por pocos votos).
En las elecciones legislativas de 2006 los comunistas consiguieron 18 escaños (32.1%), siendo el partido más votado, y en estas nuevas elecciones legislativas de 2011, a finales del pasado mes de mayo, aumentaron a 19 (de 56) logrando el 32.67% de los votos, consiguiendo un 1,36% de votos. El partido de la derecha neoliberal fue el más votado con 34% de los votos consiguiendo 20 asientos, aunque la gobernabilidad está asegurada mediante una alianza entre los comunistas con la tercera fuerza, el Partido Democrático, hasta ahora socio del partido comunista en el gobierno, que consiguió 15.76% de los votos y 9 escaños.
Dimitris Christofias, presidente de Chipre
No es que el Partido Comunista este llevando a cabo una política realmente socialista en la isla mediterránea, pero al menos en cuanto a la resistencia a los recortes sociales su acción es destacable. Hay que tener en cuenta que el problema de la división de Chipre, tras los problemas con la parte norte de mayoría turca y auto declarada independiente, aunque solo reconocida por Turquía, hacen que los problemas de la isla estén siempre mediatizados por el problema territorial.
Sin embargo, se puede concluir que se trata de una victoria para el pueblo chipriota, que a pesar de la anatemización del comunismo han elegido la única opción que puede defender sus derechos ante las imposiciones de los magnates capitalistas que controlan las decisiones de la Unión Europea. Además, una importante victoria para los comunistas que lograron resistir el efecto de la crisis económica de 2008/2009, manteniendo su base electoral e incluso mejorándola. Y por último, y sobre todo, una lección para el resto de los paises de la Unión Europea, empeñados en caminar en una sola dirección: la de beneficiar a los más ricos y ajustar gastos sociales y recortar derechos a los trabajadores.