7/6/11

Se evidencia la caída de la falacia del “viento de cola” externo


La debacle económica en Grecia y los Estados Unidos hizo que parte de la gráfica nacional señale “pesimismo global”. Se derrumba la teoría de los “factores favorables” foráneos que influyen en la economía argentina.
Uno de los tópicos a los que recurren los medios dominantes consiste en minimizar o desvalorizar los logros y aspectos positivos de la política económica kirchnerista haciendo referencias a supuestos “factores externos” que habrían permitido la recuperación de las cuentas nacionales a partir de 2003. Insistentemente, los medios dominantes hacen referencia al “viento de cola” externo, sin especificar con precisión en qué consiste.
Sin embargo, en las dos principales regiones económicas del mundo que son habitualmente tomadas como modelo de referencia a seguir, Europa y los Estados Unidos, siguen sufriendo los efectos de crisis de las cuales aún no pueden salir.

[El diario] Clarín, en la página 27, reproduce una columna del premio Nobel de Economía Paul Krugman en The New York Times, donde el economista analiza los motivos del desempleo en los Estados Unidos. Krugman comienza con una fotografía de la situación económica estadounidense y europea: “El desempleo es un azote terrible en gran parte del mundo occidental. Casi 14 millones de estadounidenses están sin trabajo, y millones más están atascados en empleos de medio tiempo o donde no se aprovechan sus habilidades. A algunos países europeos les va mucho peor: 21% de los trabajadores españoles está desempleado. Tampoco la situación muestra una mejoría rápida.”
Lo peor, para Krugman, es la falta de voluntad política para resolver el problema: “No obstante, algo extraño ha pasado en la discusión política: a ambos lados del Atlántico, surgió un consenso entre los poderosos e influyentes en cuanto a que no se puede hacer nada ni debería hacerse nada sobre el empleo.”  La Argentina a partir de 2003 decide diferenciarse de estos “ejemplos”, elige el camino de la inclusión social y apuesta a tener una economía que incorpore, mediante la creación de empleo y políticas específicas, a una gran cantidad de conciudadanos que habían quedado excluidos.
La Nación enfatiza en tapa que “crece el temor a un default de Grecia”, y remarca: “Mientras Europa lucha frenéticamente por lograr un segundo rescate financiero para Grecia, y Atenas prepara un nuevo y draconiano ajuste fiscal, la calificadora de riesgo Moody’s degradó ayer todavía más la deuda griega, que cayó al nivel Caa1, señal de que el país está cada vez más cerca del default.”
El Cronista titula en tapa “Ola de pesimismo global por Grecia y EE UU causó un fuerte temblor bursátil”. En la nota del suplemento Finanzas y Mercados, el medio reconoce “Los mercados volvieron a sentirse ayer arrinconados como en los peores momentos. A la saga griega, que ayer deparó otra mala noticia con la rebaja de calificación de Moody’s, se sumó la convicción de que la economía de EE.UU. está perdiendo impulso rápidamente.”
La situación económica en los Estados Unidos y Europa que los medios dominantes amplifican en estos días está muy lejos del “viento de cola favorable”.
Fuente: Tiempo Argentino