14/6/11

Pa’lante Comandante!

La fuerza de nuestras almas todas unidas tejen la coraza que blinda un corazón que nos pertenece a todos, el canto de nuestras gargantas reclama la presencia luminaria del comandante en jefe...

Raúl Bracho
La fuerza de nuestras almas todas unidas tejen la coraza que blinda un corazón que nos pertenece a todos, el canto de nuestras gargantas reclama la presencia luminaria del comandante en jefe de la revolución bolivariana, nada podrá detener el camino a la victoria.
Cuando un ser amado enferma nos aflige la desesperanza, el temor a perderlo, se realza la fuerza que nos une a nuestro ser querido. Cuando enferma un comandante no se le puede permitir ni un milímetro a la desesperanza, hay que salir y reclamarle a la vida, no se puede perdonar que sea desatenta, que no tenga la piedad que reclama un pueblo que  vuela su sueño sobre sus alas, que habla e increpa al enemigo desde su garganta de fuego, que conduce la esperanza de tantos en la construcción del mundo nuevo.
Hemos visto la respuesta en las miradas de las madres, de los niños, de los campesinos y los estudiantes. Hemos visto el pedido incesante que resuena: Pa’lante Comandante, regrese al mando que aquí esta su pueblo aferrado al sueño de la nueva vida, aquí los soldados dispuestos a enfrentar al imperio que lo acecha.
Desde la Cuba amada despierta de nuevo la voz del dragón rojo y escupe de nuevo su furia en contra de las injusticias, el pueblo sonríe y sabe que tiene un jefe indoblegable…
¡Venceremos!