18/6/11

Los puertorriqueños pueden decidir el destino de Obama en 2012


Álvaro F. Fernández
En las elecciones presidenciales de 2000, George W. Bush ganó el voto hispano en la Florida y ganó las elecciones (aunque de manera cuestionable). Bush nuevamente alcanzó la victoria entre los electores hispanos en 2004; esa vez no necesitó de la ayuda de su hermano, el gobernador, para ganar el estado y la presidencia. La revancha llegó para los demócratas en 2008, cuando Obama ganó la Florida. Algunos consideran que su victoria aquí se debió a sus resultados entre los hispanos en el estado –primera vez que un demócrata haya ganado una mayoría de los electores hispanos en la Florida, con 57% de los latinos a favor de Obama.

Dentro de menos de año y medio, el presidente Obama deberá enfrentarse nuevamente a los electores en la Florida. Hay expertos cuya tarea es idear situaciones en todo el país que llevarían al presidente a la reelección en noviembre de 2012. Les aseguro que más de uno de estos diseños de triunfo se basan en otra victoria en la Florida, el mayor de los estados claves. Y para que Obama gane en la Florida, debe ganar nuevamente el inconstante voto hispano. Los latinos forman casi el 15% de los electores floridanos –alrededor de 1,5 millones de electores de un total de más de 11 millones.  Lo cual explica el titular de primera plana de The Miami Herald del lunes por la mañana que decía: “Visita de Obama a Puerto Rico: Realmente se Trata de la Florida.”
El titular es correcto. Y sí, Obama prometió a los puertorriqueños que regresaría a la isla si salía electo en 2008. Y está cumpliendo su promesa. Pero este viaje a Puerto Rico es mucho más que eso. Hay ahora en la Florida casi tantos puertorriqueños como cubanos. En las más recientes elecciones, el número de puertorriqueños era de unos 725 000*. Mientras que los cubanos eran unos 840 000. En el futuro cercano, los puertorriqueños deben sobrepasar a los cubanos como mayor bloque hispano en la Florida.
En otras palabras, los puertorriqueños pueden convertirse para Obama en lo que los cubanos han sido históricamente para los candidatos presidenciales republicanos –su carta de triunfo.
Siendo así las cosas, hay un número de elementos a considerar. La gente de Obama sabe que son mayores las posibilidades de que los puertorriqueños, entre los grupos latinos en el país, se inscriban para votar: la ciudadanía no es un obstáculo. Además de inscribir a nuevos electores, la gente del presidente reconoce que durante la última década los puertorriqueños se han estado inscribiendo por cientos y por miles –especialmente en el centro de la Florida, en lo que se conoce como el corredor I-4: una franja de terreno que cruza la I-4, la carretera que une a Tampa con el área de Orlando.
Cualquiera que haya trabajado la política de este estado sabe también que no se puede ganar la Florida sin ganar el centro de la Florida. Y para ganar el centro de este estado hay que ganarse a la comunidad puertorriqueña –el grupo hispano dominante en el área.
Finalmente, Obama espera tener buenos resultados con los electores cubanos –pero eso solo quiere decir ganarse aproximadamente 35% de este grupo.
Los otros grupos hispanos, de los cuales hay muchos, no consideran que el Partido Republicano actual los favorezca. Especialmente si se consideran los intentos de parte del gobernador y la legislatura, ambos republicanos, por establecer una ley de inmigración en la Florida al estilo de la de Arizona.
Pero estos otros grupos latinos, que votaron abrumadoramente por Obama en 2008 –en esta oportunidad tienen una visión un tanto más cínica del presidente. La esperanza de muchos grupos de inmigrantes aumentó con la victoria de Obama; los resultados de estos últimos tres años no han sido nada alentadores. La política inmigratoria de Obama ha provocado la deportación de más de 800 000 indocumentados, separando a miles de familias en el proceso.
No hay un solo elector latino en el país –con excepción de los puertorriqueños y los cubanos— cuya familia no ha sido afectada por estas deportaciones. Personas que trabajan a favor de los indocumentados me han dicho que esta administración ha sido más dura y más violenta con los inmigrantes que la de W. Bush. 
La mayoría de los expertos dudan de que los grupos latinos voten por cualquier candidato republicano. Pero el temor es que se abstengan. Ellos creen que Obama los ha traicionado.
Aún faltan meses. Y quién sabe qué sucederá antes de noviembre del próximo año. Pero, como dije anteriormente, Obama tiene que ganar la Florida si quiere ganar la reelección. Y como nos dice The Miami Herald, parece que el camino de Obama a la victoria en la Florida no comienza aquí en el estado, sino un poco más al sur, en Puerto Rico.
  *Nuevos estimados basados en el más reciente censo calculan que el número de puertorriqueños en la Florida es de casi 1 millón. Esto representa casi el 5% de los electores del estado. La cifra debe seguir aumentando.
alvaro@progresoweekly.com
Fuente: Red Hermes