18/6/11

Grecia y el posible fracaso de la austeridad


Alberto Galeano
Desde los tiempos del poeta Homero que Grecia no era tan famosa: la crisis financiera puso otra vez a prueba el destino del euro y reactivó la polémica sobre los planes de austeridad.
De todos modos, el acuerdo logrado el viernes entre Alemania y Francia para que se realice un segundo rescate -con la participación de tenedores privados en forma "voluntaria"- fue bien recibido por los mercados luego de varios días de controversias entre Berlín y París.
Grecia necesita dinero para devolver unos 95.000 millones de euros que vencen hasta finales de 2013, a los que se suman otros 58.000 millones del préstamo que recibió hace un año de la Unión Europea (UE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI) por 110.000 millones de euros (más de 150.000 millones de dólares).

Mientras miles de griegos protestaron esta semana contra el ajuste, el primer ministro Giorgos Papandreu nombró ministro de Economía a Evánguelos Venizelos, en medio del peligro de que Grecia pueda caer en default y arrastrar a otros países como Irlanda, Portugal y España.
El Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea(CE), junto a Francia, lograron que Alemania modificara su posición inicial (participación privada sustancial y cuantificable, con canje de títulos) que, según París, podría desatar un caos comparable a la bancarrota de Lehman Brothers en noviembre de 2008.
Algunos economistas, como el norteamericano Paul Krugman, advierten que el plan de ajuste no es la mejor solución para Grecia, cuya deuda externa actualizada a junio alcanza a 485.000 millones de dólares, según un informe de Bis Quarterly Review, citado por la BBC de Londres.
En un artículo en el diario The New York Times, denominado "Cuando la austeridad fracasa", Krugman dijo en mayo que Europa insiste en que "el valor de la moneda y que el balance del presupuesto son la respuesta a todos sus problemas".
"La causa de esta insistencia ha sido una economía de fantasía, con particular alivio en la confianza de un hada: es decir, que aumenta el gasto crear puestos de trabajo, porque la austeridad fiscal mejorará la confianza del sector privado", señaló el Premio Nobel de Economía.
Krugman insiste en que Europa necesita prepararse para alguna clase de reducción de la deuda, con una combinación de ayuda de vigorosas economías y "recortes" aplicados a los acreedores privados, quienes tendrán que aceptar menos que el reembolso total de pago. Nadie tiene por ahora una solución inmediata en Grecia, ni siquiera el mismo Papandreu que asumió el poder en octubre de 2009, semanas antes de la crisis financiera.
Papandreu heredó de su antecesor lo que hasta ahora es considerado un problema casi insoluble. Y es que durante años el gobierno ocultó la verdadera magnitud del déficit público, que no era como se declaró del 3,7% sino del 12,7% en diciembre de 2009. Tal vez lo que no imaginaba Papandreu era que iba a tener que afrontar una rebelión interna en el Movimiento Socialista Panhélico(PASOK), tras fracasar en su intento de que el Parlamento apruebe el nuevo presupuesto.
El nuevo ajuste proyectado contempla el recorte del gasto público mediante la eliminación de 150.000 funcionarios y la privatización de empresas del Estado para obtener unos 50.000 millones de euro, según informes del gobierno.
El economista turco Nouriel Roubini, que anticipó la crisis financiera en 2008, opinó que Grecia no tiene otra elección que pagar su deuda y salir de la moneda única, porque esto le permitiría devaluar, mejorando su competitividad económica con exportaciones más baratas, informó el diario The Guardian.
Pero la ministra de finanzas europea, y candidata a presidenta del FMI, la francesa Christine Lagarde dijo que una reestructuración de la deuda griega "sería catastrófica". En Grecia la economía está en recesión (falta de dinero) y el desempleo se disparó al 16,2 por ciento en marzo, por lo que un total de 811.000 personas se encuentran sin trabajo sobre 11.3 millones de habitantes, según informes oficiales.
La oficina estadística europea, Eurostat, señaló que el Producto Interior Bruto (PIB) creció entre enero y marzo un 0,8%, con lo cual Atenas sale de la recesión de los últimos tres años. Pero se espera que este año termine con una caída superior al 3%.
"Por demandar austeridad en tal escala -y sobre todo en períodos- el FMI y los líderes de la UE están jugando con fuego. La consolidación fiscal impuesta sobre los pasados años ha empujado a Grecia dentro de una dolorosa depresión económica", señala en un artículo editorial el diario The Independent.
El rotativo británico afirma que el EU y el FMI "quieren apilar más austeridad. Esto no es razonable; es probablemente la derrota de ellos mismos". Y advierte que que las soluciones no pueden venir sólo de Grecia.
En España, por otra parte, está alarmados por la situación que vive Atenas, ya que creen que si no se soluciona rápido la crisis griega pueden encontrarse, en julio, con una situación endiablada, con elecciones anticipadas impuestas por la crisis financiera, entre otros problemas, sostuvo el diario El País, de Madrid.
"Los próximos días son cruciales. Francia, Alemania, el BCE y la Comisión están obligadaos a pactar una solución rápida para Grecia. No caben nuevas dilaciones ni reticencias. La supervivencia del euro depende en gran parte de ese acuerdo", señaló.
Alarmados por el fracaso del ajuste griego y la estabilidad de la eurozona -que agrupa a diecisiete países-, algunos analistas y economistas creen que el euro ya no tiene sentido y que, tarde o temprano, sufrirá una nueva crisis.
Pero, por ahora, la alianza franco-germana parece resolver cualquier contratiempo sobre el futuro de la moneda única.