4/5/11

Karol Wojtyla (a) “El rapidito”


Plaza de San Pedro, Vaticano
Joseph Ratzinger, Benedicto XVI y ex secretario de Karol Wojtyla, Juan Pablo II, lo nombró beato ante una multitud de fieles de todo el mundo que se congregó en la plaza del Vaticano. El proceso de beatificación fue urgente y atípico.

El papa Benedicto XVI proclamó ayer “beato” a su predecesor, Juan Pablo II (1978-2005), durante una multitudinaria ceremonia que congregó a más de un millón de personas de todo el mundo en la Plaza San Pedro. Los festejos por la beatificación se replicaron en catedrales, plazas y colegios de las diócesis argentinas que siguieron el evento por televisión. De este modo, acorde a las necesidades de un Vaticano golpeadísimo por las denuncias mundiales contra curas pederastas, la beatificación de Juan Pablo II pasó a ser un modelo de canonización express, en tiempo record.

“Concedemos que el venerado Siervo de Dios Juan Pablo II, Papa, sea de ahora en adelante llamado beato”, proclamó el Papa.

Una inmensa fotografía de 1995 de un sonriente y saludable Karol Wojtyla se desplegaba en el balcón central de la basílica. Al correrse el velo que la cubría, un largo aplauso y griterío estallaron en la plaza, colmada con banderas de numerosas nacionalidades.

La beatificación del primer papa polaco de la historia, quien falleció el 2 de abril de 2005, a los 84 años, se llevó a cabo en tiempo record, “de razonable rapidez”, dijo el Papa, al ser inferior a los cinco años habitualmente necesarios para iniciar el proceso.

El Vaticano tendrá que atribuirle otro milagro tras su beatificación antes de declararlo santo. En principio, el proceso express de beatificación saltó tantas reglas que prácticamente permitiría pensar que alcanzar la misma beatificación constituyó el verdadero milagro, de no ser por la fuerte necesidad del Vaticano de reponerse de la deteriorada imagen por las denuncias de pederastia.

La sepultura definitiva de los restos de Juan Pablo II se realizará en forma privada en la basílica de San Pedro, en la capilla de San Sebastián, al lado de la capilla donde se encuentra la célebre obra La Piedad de Miguel Ángel, en el ala derecha del templo. El culto litúrgico del nuevo beato será celebrado el 22 de octubre de cada año, en el aniversario del comienzo del pontificado de Juan Pablo II en 1978.