12/4/11

Todo tiene su por qué y Costa de Marfil no iba a ser una excepción

Foto: Laurent Gbagbo

J.M. Álvarez

El presidente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, ha sido arrestado por fuerzas colonialistas francesas apoyadas por 30 tanques y varios helicópteros. ¡Qué temor infunden en los imperialistas todos aquellos que los confrontan! Enorme despliegue para arrestar a una persona.

Hace unas semanas que los mismos imperialistas, por boca del ministro francés de Asuntos Exteriores, anunciaron que el ahora detenido tenia los días contados. Los países bárbaros (que no “avanzados) desesperados no dudan en imponer su brutal ley sin Resoluciones de consejos de seguridad, sin ONU y sin gaitas. Ya hemos alertado varias veces que los coletazos del agonizante capitalismo serán muy peligrosos para la especie humana.

El nuevo títere en la zona, de influencia francesa, se llama Alassane Ouattara, nunca reconocido por las autoridades del país africano como vencedor en las elecciones presidenciales pero sí por Francia y el grupo de mafiosos y criminales occidentales que manipulan la ONU. Quattara es un aliado del neoliberalismo y fungió de funcionario del FMI para África, con lo cual es responsable del saqueo del continente, concediendo préstamos-usura que arruinaron y acabaron con la vida de millones de personas.

¿Y qué pensaba hacer el ahora arrestado Gbagbo, del que casi nadie conoce nada, pero que provocaba el pánico entre los imperialistas?

Pues reformas que asustaban a la industria farmacéutica occidental ya que iba a facilitar la introducción de medicamentos genéricos mucho más baratos, así como la implementación de un seguro social universal para todos, y una reforma agraria que afectaría a las plantaciones de cacao, en poder de empresas europeas en general, y francesas en particular.

¡Cómo nos recuerdan estas sucias maniobras a las empleadas contra Gadafi porque el dirigente libio pretendía volver a nacionalizar la industria petrolera!