29/4/11

Evocación del Che Guevara

Foto: Aleida March y el Che en Santa Clara
Rosa María García Vargas

El amor entre Ernesto Che Guevara y Aleida March de la Torre surgió un día cualquiera, a finales de 1958, en medio del peligro, las privaciones y las tensiones de la guerra. Se casaron en junio de 1959, poco después de que él obtuviera el divorcio de su primer matrimonio y fueron como tantas parejas que por entonces debían repartir su tiempo entre las obligaciones impuestas por el deber y su pequeño núcleo familiar, que con los años fue creciendo. Ocho años de matrimonio y cuatro hijos en común llenaban de alegría los escasos instantes en que el Che y Aleida compartían tras largas jornadas de trabajo, viajes, discursos, reuniones… Se vieron, por última vez en octubre de 1966.

Evocación de Aleida

Un poco perdida en el anonimato a que su modestia y sencillez la obligaba, Aleida se ha dedicado durante años a las innumerables tareas encomendadas por la Revolución y por el comandante Fidel Castro.


A instancias de sus hijos escribe Evocación, libro que recoge los mejores momentos vividos junto al Che y también los de mayores pesares por la necesaria separación cuando él se encontraba lejos, cumpliendo con su deber de revolucionario y de internacionalista.

 De recuerdos de su infancia en Santa Clara, al amparo de unos padres maravillosos, de añoranzas de la época en que estudió y formó en sólidos principios su carácter, de sus impresiones sobre los principales acontecimientos revolucionarios en los cuales tomó parte, está lleno el volumen.

Sin embargo, el principal atractivo del libro no se encuentra en los detalles que acerca de su propia vida ofrece la autora, sino en los recuerdos de las experiencias vividas junto al Che. Cada frase en el libro, cada pasaje o anécdota es fruto de la reflexión y la selección cuidadosa para cumplir un objetivo muy bien trazado desde la primera línea en el texto. Al respecto Aleida expresa:
"Nunca me he creído con dotes de escritora, quizás porque en esas cuestiones mis parámetros son muy altos, y siento estar muy por debajo de esas pautas. No obstante, me he dispuesto a ordenar lo que pudiera ser una breve historia de vida, un tanto diferente, porque más que contar pormenores de la mía propia, sirve de pretexto o excusa para narrar memorias, las mías junto al Che. En ese repaso condensado de tiempo y espacio no pretendo resaltar unos momentos por encima de otros, correría el riesgo de equivocarme o dejarme llevar por circunstancias más personales, importantes para mí, con las que pudiera errar en un camino alejado de mis propósitos".
Aleida ingresa al Movimiento 26 de Julio en 1956 como combatiente de la clandestinidad y por sus actividades es perseguida hasta que se ve obligada a abandonar la ciudad. Esta situación propicia el encuentro entre la joven y el legendario Comandante.

A la llegada del Che a Las Villas, Aleida se incorpora a la Columna 8 Ciro Redondo cumpliendo órdenes de sus superiores. Más adelante por su seriedad en el cumplimiento de las misiones y su inteligencia será asistente y secretaria personal del Che hasta que este parte de Cuba en 1965.

Evocación del Che

La historia contada desde los recuerdos de Aleida en este volumen, no solo resulta conmovedora, sino que también profundiza en el lado más humano de la personalidad del Che. El libro incluye cartas, reflexiones, postales, poemas y otros documentos suyos publicados por primera vez y que forman parte de su correspondencia privada. En esos documentos se advierte la psicología del hombre capaz de anteponer el deber a su propia vida.

A través de estas páginas conocemos al enamorado, al padre ejemplar y autor de tiernas cartas y poemas de amor, facetas ignoradas por la mayoría del pueblo que lo admira en su condición de héroe y, a partir de la lectura de Evocación, podrá valorarlo de manera más cercana, tal cual fue: un hombre de cualidades excepcionales que debe servir de ejemplo a las nuevas generaciones, no solo en su condición de revolucionario intachable, sino en su papel de padre y esposo que asumió con la misma responsabilidad que cumplía las tareas de la revolución.

Y realmente la autora logra su propósito: nos muestra al Che conocido por todos; pero, con los matices que dibujan a un ser humano excepcional, como hombre, como progenitor, como enamorado, prescindiendo de lamentaciones sensibleras y guardando para sí lo más íntimo de una relación intensa a pesar del tiempo y de la pérdida irreparable.

En Evocación descubrimos la existencia del pañuelo de seda negro que Aleida le había dado a Ernesto para que llevara el brazo enyesado en cabestrillo cuando se lo lastimó en la toma de Cabaiguán. Ese pañuelo devino símbolo para ambos y hoy, por voluntad de ella, acompaña los restos del Guerrillero Heroico.
También se reflejan pasajes de las misiones del Che en Congo, Tanzania y Praga, así como los encuentros de Aleida con el guerrillero en estos dos últimos sitios; anécdotas de su convivencia, su partida a Bolivia y la noticia de su muerte, y también el hallazgo de los restos del guerrillero en 1997 y su traslado a la ciudad de Santa Clara.

En octubre de 1966, tiene lugar el último encuentro de Ernesto Che Guevara con Aleida y sus hijos, en una casa de seguridad en La Habana antes de partir hacia Bolivia. Cuenta Aleida que el Che estaba "transformado ya en el viejo Ramón", calvo y con unas gruesas gafas y aparentaba tener unos 60 años. 

Quería despedirse de sus hijos. "Cuando llegaron los niños, les presenté a un uruguayo muy amigo de su papá que quería conocerlos. (...) Tanto para el Che como para mí fue un momento muy difícil, en particular para él en extremo doloroso, porque estar tan cerca de ellos y no podérselo decir, ni tratarlos como deseaba, lo ponía ante una de las pruebas más duras por las que había tenido que pasar".

De esa casa, el Che salió hacia el aeropuerto. Ella no lo vio nunca más, pero poco después de su partida recibió un poema que dejó escrito para ella:  
"Adiós, mi única, no tiembles ante el hambre de los lobos / ni en el frío estepario de la ausencia / del lado del corazón te llevo / y juntos seguiremos hasta que la ruta se esfume"
 Evocación es un libro que se hacía necesario para conocer mejor al Che y para apreciar a la mujer admirable que logró conquistar su amor. Publicado por la Editorial Casa de Las Américas en el año 2007 nos ofrece la oportunidad de disfrutar de una narración agradable, llena de anécdotas interesantes y, sobre todo, cargada de añoranzas, de recuerdos tristes o alegres y de amor.

Rosa María García Vargas
rosamg@rvictoria.icrt.cu