8/4/11

Barack Obama eleva la hipocresía de EE UU a un alto nivel

Barack Obama por Greg Halbert

Paul Craig Roberts

¿Qué es lo que pensará el mundo? Obama ha estado utilizando ataques aéreos y aviones no tripulados contra civiles en Afganistán, Paquistán, Yemen, y probablemente Somalia. En su discurso del 28 de marzo, Obama justificó sus ataques aéreos contra Libia sobre la base de que el gobernante de ese país, Kadafi, utilizaba ataques aéreos para aplacar una rebelión.

De lo que yo puedo recordar Kadafi siempre ha sido un criminal. Si creemos el adagio que “donde hay humo hay fuego”, Kadafi no es probablemente un aliado agradable. Sin embargo, no hay ninguna duda de que el presidente actual de los EE.UU. y el régimen predecesor de Bush/Cheney han asesinado a mucha más gente en Irak, Afganistán, Paquistán, Yemen y Somalia, de los que Kadafi ha asesinado en Libia.

Por otra parte, Kadafi está aplacando una rebelión contra la autoridad del estado actualmente constituido, pero Obama y Bush/Cheney iniciaron las guerras de agresión basadas totalmente en mentiras y engaños.

Con todo Kadafi está siendo demonizado, y Bush/Cheney/Obama están sentados en sus caballos cubiertos con capotes de moralidad. Obama se describió asimismo como un salvador de los libios, mientras que al mismo tiempo asesina a afganos, pakistaníes, y a otros más.

De hecho, el régimen de Obama ha estado torturando a un soldado de los EE.UU., Bradley Manning, por tener una conciencia moral. Los EE.UU. se han degenerado al punto donde tener una conciencia moral es una evidencia de anti-americanismo y de “actividad terrorista”.

Las guerras de Bush/Cheney/Obama de agresión desnuda han llevado a la bancarrota a los EE.UU.  Joseph Stiglitz, un ex presidente del Consejo de Asesores Económicos del Presidente, ha concluido que el dinero perdido en la guerra de Irak se podría haber utilizado para arreglar el problema de la Seguridad Social hasta la mitad del siglo. En lugar, el dinero fue utilizado para aumentar los beneficios obscenos de la industria de armamentos.

Las guerras obscenas de agresión, los beneficios obscenos de las corporaciones que han exportado los trabajos de los estadounidenses, y los rescates obscenos de los gánsteres financieros ricos han dejado al pueblo norteamericano con déficits presupuestarios anuales de aproximadamente $1.5 trillones. Estos déficits están siendo cubiertos imprimiendo más dinero.  Tarde o temprano, esta impresión de papel hará que el dólar de los EE.UU. se derrumbe y la inflación doméstica estalle. Los beneficios de la Seguridad Social serán barridas por la inflación más rápidamente que los ajustes del costo de vida.  Si EE.UU. sobrevive, todos serán arrastrados hacia la pobreza, excepto los mega-ricos. A menos que haya una revolución violenta.

Alternativamente, si la Reserva Federal pone el freno en la expansión monetaria, los tipos de interés subirán, enviando a la economía a una profunda depresión.

Washington, más enfocado en su nueva guerra, se olvida del peligro que acecha al país. Como Stiglitz remarca, solo los costes de la guerra en Irak habrían podido mantener a cada familia desahuciada en su hogar, proveer cuidado médico a cada niño norteamericano, y pagado los préstamos a estudiante graduados que no pueden encontrar trabajos porque éstos han sido enviados al extranjero. Sin embargo, el gran gobierno elegido democráticamente de la “única superpotencia del mundo”, prefiere asesinar a musulmanes para aumentar los beneficios del complejo militar/de seguridad. Más dinero se gasta en violar los derechos constitucionales de los viajeros aéreos norteamericanos que el gastado en nombre de los necesitados.

La autoridad moral de Occidente se está derrumbando rápidamente. Cuando Rusia, Asia, y Suramérica ven a Europa, Australia y Canadá, ellos los consideran estados marioneta de los norteamericanos que contribuyen con tropas a las guerras de agresión del imperio. El presidente francés, el primer ministro británico, el “presidente” de Georgia, y el resto son simplemente funcionarios del imperio norteamericano. Los gobernantes marioneta rutinariamente venden los intereses y el bienestar de su gente en nombre de la hegemonía norteamericana. Y son bien recompensados por su servicio. Un año después de haber sido el Primer Ministro Británico anterior, Tony Blair tuvo un ingreso neto de $30 millones.

En su guerra contra Libia, Obama ha hecho que los EE.UU. de un paso más dentro del  Cesarismo. Obama dio un paso mejor que Bush e incluso ni se incomodó en conseguir la autorización del Congreso para su ataque contra Libia. Obama demandó que su autoridad moral estaba por encima de la Constitución de los EE.UU. La hipocresía hiede. Cómo el público lo acepta, no sé:
“Sin descuidar la responsabilidad de los EE.UU. como líder y –más profundamente– nuestras responsabilidades con nuestros seres humanos compañeros, bajo tales circunstancias hubiera sido una traición de quiénes somos. Algunas naciones pueden ser capaces de cerrar los ojos a las atrocidades en otros países. Los Estados Unidos de América es diferente. Y como presidente, me rehúso a esperar las imágenes de los sepulcros de las matanzas y de las tumbas masivas antes de tomar acción”.
Este es el Gran Líder Moral quien a diario asesina a civiles en Afganistán, Paquistán, Yemen y Somalia, y ahora Libia, y que mira para otro lado cuando “la gran democracia en el Oriente Medio”, Israel, asesina a más palestinos.

El presidente norteamericano, cuyos aviones sin pilotos y fuerza aérea mata a civiles cada día del año llegó a decir que Libia se muestra sola ante el mundo con “la perspectiva de la violencia a una escala horrorosa”. Obviamente, Obama piensa que un millón iraquíes muertos, cuatro millones de iraquíes desplazados, y un número desconocido de afganos asesinados es solo una minucia.

El resto del discurso demostró que Obama es la persona más capaz del Doble Significado y del Doble Pensamiento que el Gran Hermano y los personajes de la novela de George Orwell “1984″.

¿Cómo una persona totalmente absurda como Obama puede ser tomada seriamente?

Fuente original: http://vdare.com/roberts/110329_obama.htm
Traducción: A. Mondragón