23/3/11

Putin y Medvédev se pelean por Libia

Dmitri Medvedev & Vladimir Putin: desacuerdo de principios

La intervención militar en Libia puso de manifiesto un desacuerdo de principios entre el primer ministro ruso Vladímir Putin, quien la comparó con las cruzadas medievales, y el presidente Dmitri Medvédev, quien calificó de inadmisible esa evaluación, señala hoy la prensa rusa.

No es la primera vez que el presidente rectifica al primer ministro. Cuando Putin aludió en diciembre pasado a la culpabilidad del ex jefe de la petrolera Yukos, Medvédev recordó que semejantes declaraciones resultan inaceptables antes del veredicto judicial. Ayer criticó a Putin por haber usado expresiones como “cruzada [que] conducen, de hecho, al conflicto de civilizaciones”. Algunos expertos citados hoy por Gazeta.Ru señalan que es “la primera discrepancia de principios [y] la polémica más viva” dentro del tándem gobernante.

El politólogo Evgueni Mínchenko, considera que “Putin continúa con su línea de Realpolitik basada en consideraciones pragmáticas y ve motivos similares detrás de cualquier acción mientras que Medvédev aspira por lo visto a formar parte del mundo euroatlántico: a diferencia de Putin, no ha tropezado todavía con un no”.

El experto destacó que es “la primera discrepancia sobre un asunto de principios” en la dupla Medvédev-Putin y que las palabras del primer ministro podrían complicarle al presidente ruso las negociaciones de hoy con el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, quien se encuentra de visita en Moscú y ya sugirió a Medvédev pensar en la posible participación de Rusia en la coalición internacional contra Libia.

Otro politólogo local, Mijaíl Vinográdov, ve tres explicaciones posibles a lo que hizo el jefe del Gobierno. Es probable que el Putin sienta sinceramente un rechazo psicológico personal a la intervención militar en Libia. Sin embargo, tampoco es descartable que haya reaccionado así porque la campaña internacional contra Gadafi divide a la opinión pública en Rusia, y porque una bajada del rating le obliga a incorporarse al debate de los temas más importantes.