20/3/11

Libia: La ONU abrió la puerta a la guerra (+ infografía)

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Stella Calloni

La decisión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, de permitir el uso de la fuerza para imponer una zona de exclusión aérea sobre Libia y autorizar  acciones militares de “protección” para los “rebeldes” libios, abre las puertas a una intervención militar de los poderosos del mundo, en momentos en que se había abierto el camino hacia una negociación de paz.

Esta posibilidad fue abierta por el mismo Muamar el Gadafi y cuando ya no se podía ocultar que el gobierno se imponía sobre el llamado Comité de Transición que de popular no tenía nada, revindicando a la monarquía de otros tiempos.

El precedente sentado por la ONU en este caso tendrá gravísimas consecuencias para el mundo y especialmente para los países que intentan mantener su independencia frente a los mandatos cada vez más beligerantes del poder mundial. Justo cuando Estados Unidos  lleva adelante una guerra preventiva, sin frontera ni respeto de las soberanías en el mundo, en su supuesta guerra antiterrorista.

Esta resolución muestra no sólo la doble moral de Estados Unidos y sus asociados sino que alcanza a Naciones Unidas, que ha permitido que se cometiera el primer genocidio del siglo XXI en las invasiones unilaterales  a Afganistán(2001) e Iraq (2003), donde se han violado todas las leyes humanitarias impuestas por la lucha de los pueblos a lo largo de la historia.

Que Estados Unidos, país cuyos gobiernos han instalado y amparado las dictaduras más criminales en el mundo y en Nuestra América, que ayudó a bombardear al pueblo nicaragüense rebelado contra la brutal dictadura de la familia Somoza, por citar algunos ejemplos, o sostener la dictadores militares en El Salvador y Guatemala, armando la mano del crimen contra esos pueblos y dejando miles de víctimas, demande una intervención en defensa de los llamados “rebeldes” en Libia, da una pauta de la perversión del Nuevo Orden Mundial que se intenta imponer.

En los últimos tiempos Washington ha estado detrás de todos los intentos de golpes de Estado contra gobiernos elegidos mayoritariamente y en forma democrática en nuestro continente como Venezuela (abril de 2001), Bolivia (agosto-septiembre de 2008), Honduras(el único en que los golpistas lograron su objetivo en junio de 2009 y se mantienen en el poder) en Ecuador donde también fracasaron en 2010, y conspirando en otros lugares del continente.

Y por otra parte amparando a terroristas y criminales de lesa humanidad que han atentado una y otra vez contra el pueblo cubano como sucede con los grupos organizados para sembrar el terror en Miami.

¿Qué valor moral tienen los países poderosos que votaron una intervención militar detrás de la cuál juegan intereses petroleros y geoestratégicos, que intentan manejar, mientras mienten sobre las graves amenazas contra la humanidad  que significan los acontecimientos en Japón, y las consecuencias humanitarias futuras, porque están defendiendo los arsenales nucleares del mundo?

Este mismo Consejo de Seguridad no intervino nunca para detener los crueles bombardeos sobre una población encarcelada como la de Gaza, y todo lo actuado contra el pueblo palestino, víctima de la debilidad internacional  para obligar a Israel a cumplir con sus mandatos. Sería larguísima la lista para fundamentar esta doble moral que afrenta  a la humanidad.

La ONU tiene la misión de bregar por la paz y no es la guerra su asunto. Pero la declinación permanente a favor de los guerreristas ha dejado al mundo huérfano de organizaciones internacionales que puedan defender seriamente la paz, detener las guerras y amprar a una humanidad amenazada como nunca.

El documento de la ONU votado por una mayoría de países y no vetado lamentablemente por quienes tenían potestad para hacerlo, desata las manos de los guerreristas para “humanitariamente” salvar a “opositores” al gobierno libio Nadie se preocupó en analizar si existe o no la presencia de mercenarios extranjeros, que están en todas las fronteras de los países árabes, después de la inmoral e inhumana “privatización “de las guerras, Esto significa el contrato de miles de criminales del mundo por parte de compañías estadounidenses y de los grandes países, en otro negocio criminal si los hay , a la que ONU no ha puesto final.

Las fronteras permeables especialmente en las zonas del mapa petrolero más importante, entre las que se cuenta Bengazhi, donde está la dirección del “foco rebelde” y que-según todas las informaciones más serias- se encontraba  a punto de capitular, dan lugar a toda clase de acciones de guerra de baja intensidad que aseguren un salto a la mediada y alta intensidad y  la intervención. Lo racional hubiera sido actuar enviando a los negociadores como se propuso para proteger a las parte sen conflicto  y a los llamados “rebeldes de cualquier revanchismo.

La resolución, autoriza a los estados miembros a tomar “todas las medidas necesarias” para impedir el vuelo de la aviación libia. El gobierno libio , a su vez, ha cerrado su espacio aéreo a los vuelos. La OTAN, en funciones de gendarme del mundo y a disposición de todas las aventuras imperiales en estos tiempos. está aceitando motores.

La voz más autorizada, ecuánime, equilibrada y responsable que se alzó desde los primeros momentos de esta situación fue sin duda la del líder cubano Fidel Castro Ruz, quien advirtió sobre la necesidad de todos  los esfuerzos por la paz y por encontrar un camino que permitiera amparar al pueblo libio. Castro denunció desde un principio los intentos intervencionistas, tal como efectivamente se desarrollaron y analizó con precisión advirtiendo incluso, que “se puede estar o no de acuerdo con khadafi”, pero que  era necesario evitar cualquier intervención extranjera en este caso.

Estaba hablando en nombre de la humanidad, porque cómo ya lo advirtió antes en el caso de Irán, en momentos en que  la flota estadounidense y de sus aliados estaban rodeando a ese país, un tipo de acción como esta se comienza, pero nadie sabe donde puede terminar, Y menos aún cuando entre los que intervienen ilegalmente, aunque los apruebe la ONU, hay quienes han amenazado con utilizar armamento nuclear para terminar con cualquier  situación determinada, que “moleste” al poder  mundial, cada vez más envuelto en el halo del fascismo bajo otro disfraz.

Apresuradamente un  portavoz del Pentágono advirtió que Estados Unidos está en disposición de actuar de inmediato, con todos los recursos militares que tiene en el Mediterráneo y especialmente desde su punto de vista y sus aliados, como en este caso el beligerante presidente de Francia , deben hacerlo “ya” porque el conflicto estaba a punto de terminar con la victoria de Gadafi, desyendo el pedido de la llegada de negociadores de todo el mundo para lograr una paz y permitir protección para los rebeldes. Era el final ideal para esta crisis.

Pero se dio la espalda a la solución y ahora el mundo está entre varios fuegos cruzados y la amenaza que pende sobre los sucesos próximos en Japón.

El ministro de Asuntos Exteriores francés, Alain Juppé, dijo en la reunión del Consejo de Seguridad que sería necesario responder “en cuestión de días o de horas porque la situación en Bengasi no admite demora”.

Para entender de qué se trata esto un diplomático de Estados Unidos advirtió asimismo que  “incluso si esta resolución llegase demasiado tarde como para impedir la caída de Bengasi, la segunda mayor ciudad de Libia, puede servir aún para debilitar enormemente la maquinaria militar del régimen libio y permitir a los rebeldes  recuperar recursos y territorio”.

Por su parte el viceministro de Asuntos Exteriores Khaled Kaaim ha asegurado que la decisión de la ONU se ha convertido en una amenaza para que los libios se maten entre ellos.

En el “bastión rebelde” el  jefe  Abdelfatah Yunes, agradeció el intervencionismo y festejó con los suyos esta acción.

Como líder de la OTAN Estados Unidos está tomando sus precauciones y trata de no aparecer como el jefe de la intervención militar señalando que Europa deberá enfrentarse al desafío  tomando la mayor participación en este asunto, así como los árabes, que desde su punto de vista son los que más intereses tienen en Libia.

Mientras la OTAN, la Liga Árabe y el Consejo de Países del Golfo han respaldado la zona de exclusión aérea, la Unión Africana, a la que está integrada Libia se opone a  toda intervención extranjera y respalda la negociación de paz, entre los libios.

Pero los amos de la guerra, con respaldo de la ONU, tiene una vez más las puertas abiertas. Es la hora de que los pueblos alcen la voz por la paz y por una solución negociada y también es la hora de una mayor responsabilidad de quienes se han lanzado a analizar masivamente situaciones que desconocen de fondo, ayudando ala confusión general que instalan los medios de incomunicación masiva.

Esta mañana un canal de TV en Argentina comenzó el día con un titular “Libia amenaza al mundo”, seguido de la frase: el “hijo de Khadafi dijo que no tienen miedo y están supuestos a resistir”. Este es el tiempo de mensaje común en estas horas, el que reciben mayoritariamente los pueblos del mundo.

Los sectores progresistas no pueden equivocarse  en circunstancias como éstas, sea cual fuere su posición en el caso libio.