25/3/11

Libertad de Cátedra en Venezuela


Gustavo Márquez Marín  /  Especial para Gramscimanía

“Nadie lo conoce todo ni nadie lo desconoce todo; nadie educa a nadie, nadie se educa solo, los hombres se educan entre sí mediados por el mundo”: Paulo Freire

Antes de abordar la discusión sobre temas funcionales, el debate sobre la nueva Ley de Educación Superior debería enfocarse previamente en la definición de los conceptos medulares que inspiran el modelo de Universidad, tales como, la relación Universidad-Sociedad,  el proceso enseñanza-aprendizaje y, el alcance democrático del gobierno universitario y su relación con el Estado. Las concepciones que en la confrontación de ideas surjan sobre estos ejes temáticos, permitirán identificar con nitidez las distintas opciones puestas sobre la mesa, para orientar la elaboración del instrumento normativo y ello contribuiría a que el país nacional, y no solo los universitarios, se informe y participe en un debate que incumbe a todos los ciudadanos.

La interpretación del derecho a la libertad de cátedra, fuente de la autonomía universitaria, es un reflejo de esas concepciones. Para los que defienden la Universidad profesionalizante, reproductora de la conciencia  acrítica, individualista y liberal-burguesa, fundamento del modo de  vida y de producción capitalista dependiente, ésta se reduce al derecho “inalienable” del docente, y por extensión de la burocracia universitaria, a depositar contenidos en el cerebro del educando.

Para los que asumimos, con Paulo Freire, que la educación es un proceso dialéctico liberador, en donde ambos, educando y educador, son sujetos que interactúan críticamente y por ello,  se educan entre sí y en la comunidad, con el propósito de transformar su entorno social y político para lograr el buen vivir, la libertad de cátedra no solo es el derecho del profesor a gozar de libertad de conciencia. Es también, del alumno a participar activamente en el proceso de su formación, recibir una enseñanza plural y orientar ideológicamente sus estudios, pero asimismo,  de la sociedad a exigir egresados emprendedores, críticos e innovadores con capacidad de contribuir al desarrollo sustentable del país, en el marco del Plan de la Nación.