25/3/11

Julio Antonio Mella, referencia ejemplar para las actuales generaciones

Foto: Julio Antonio Mella

Roberto Pérez Betancourt

Hoy, 25 de marzo de cumplen 108 años del nacimiento en 1903 del líder estudiantil y fundador del primer Partido Comunista de Cuba, Julio Antonio Mella, cuyas acciones y pensamiento revolucionario constituyen referencia ejemplar para las nuevas generaciones. La  imagen de Mella, junto con las de los comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Che Guevara, prestigian el emblema de la Unión de Jóvenes Comunistas en Cuba.

Incluye la impronta revolucionaria de Julio Antonio la gestación de la Federación Estudiantil Universitaria, la Liga Antiimperialista, la Universidad Popular José Martí y el primer Congreso Nacional de Estudiantes  en México.

Aunque corta, la existencia física de Mella –solo vivió 26 años– fue prolífica por la variedad y hondura de sus acciones sociales y políticas frente a gobiernos pro imperialistas, en la pseudorrepública, instaurada en la Isla el 20 de mayo de 1902. Esa historia adquiere dimensión de gesta memorable junto a contemporáneos de la talla de Rubén Martínez Villena,  Juan Marinello, el veterano Carlos Baliño, cofundador del Partido Comunista y otras figuras referenciales.


Las páginas de pensamiento y valor escritas  por ellos, y las experiencias derivadas de sus actos, contribuirían decisivamente  a la formación de valores patrióticos en la conciencia revolucionaria de Fidel Castro y  de sus compañeros, llamados a protagonizar hechos definitorios en el devenir de Cuba.

Convencido de que la unidad entre los diversos sectores populares es factor de triunfo frente a la oligarquía y la reacción, y que las transformaciones necesarias en pos de alcanzar la justicia verdadera no pueden dejarse a la espontaneidad de coyunturas económicas y sociales, Mella fomentó una cultura  imprescindible para sustentar la ideología revolucionaria.

De esa convicción surgieron sus iniciativas encaminadas a elevar el nivel cultural y político de los trabajadores y estudiantes, las cuales acercaron íntimamente a ambas capas de la sociedad  en  la Universidad Popular José Martí, fundada con 400 alumnos el tres de noviembre de 1923, hecho que marcó positiva y reciproca influencia de conocimientos y experiencias.

Dichas actividades se mantuvieron pese a las persecuciones y al terror  impuesto por el régimen de Gerardo Machado,  hasta que el 12 de  julio de 1927 fue clausurada aquella idea de Mella, al amparo de maquinaciones leguleyas que invocaban delito de  rebelión vinculada al comunismo.

La mano del tirano Machado llegó hasta México,  donde Mella se halla exiliado en 1929, para asesinarlo y arrancar de la tierra la viril estampa del líder estudiantil cubano, aunque sin poder borrar su ejemplo y su pensamiento fundacional.

En el recuento de  actuales tareas, los dirigentes juveniles cumplen nuevos compromisos  en  brigadas estudiantiles de  trabajo,  en la reparación y construcción de escuelas,  cursos de superación integral en la enseñanza media,  multiplicación de la enseñanza universitaria,  misiones internacionalistas de técnicos y en la defensa armada de la patria cubana. Para todos aquellos que asumen el relevo generacional, el valor y la determinación de Julio Antonio Mella  constituyen referencia ejemplar.