24/3/11

Cero en Historia del Cero


El número cero habría tenido sus primeros orígenes hace 5000 años con los sumerios y luego habría sido traído al mundo occidental por el matemático italiano Fibonacci en el año 1200 luego de sus viajes por África. El cero apareció por primera vez en Babilonia, como puede comprobarse en las tablillas de arcilla que se remontan al año 2000 a. C. En el Antiguo Egipto se usó el signo nfr para indicar el cero (Papiro Boulaq 18, datado ca. de 1700 a. C.)

Los babilonios escribían en arcilla sin cocer, sobre superficies planas o tablillas. Su notación era cuneiforme. En tablillas datadas en el año 1700 a. C. se ven anotaciones numéricas en su particular forma; este sistema no se parecía al actual de base 10, pues los babilonios utilizaban un sistema en base 60 y con esa notación no era posible diferenciar el número 23 del 203 o el 2003. Alrededor del 400 a. C., los babilonios iniciaron a poner símbolos de dos cuñas en los lugares dónde en nuestro sistema escribiríamos un cero, que en realidad se leía 2”3 (dos, varios, tres). Esta ambigüedad no pareció preocupar a los babilonios.

Las dos cuñas no fueron la única forma de exhibir las posiciones de vacío o cero, en una tablilla encontrada en Kish, antigua ciudad de Mesopotamia al este de Babilonia, se lee una notación de tres ganchos. Estas tablas están datadas en el 700 a. C. En otras tablillas se usa un solo gancho y, en algunos casos, la deformación de éste se asemeja un cero tal como lo conocemos hoy.

El cero, tal y como lo conocemos nosotros, surgió en Mesoamérica y fue hecho por las civilizaciones mesoamericanas antes de la era cristiana, por la Civilización Maya y, probablemente, fue utilizado antes por la Civilización Olmeca. El primer uso documentado mostrando el número cero corresponde al año 36 a. C., haciendo uso de la numeración Maya.

Claudio Ptolomeo en el “Almagesto”, escrito en 130 d. C., ya usaba el valor de “vacío” o “0″ en conjunción del sistema babilónico. Ptolomeo solía utilizar el símbolo entre dígitos o al final del número. Podríamos concluir equivocadamente que el cero habría arraigado sus raíces así pues, pero lo cierto es que Ptolomeo no usaba el símbolo como número más bien que lo consideraba un signo de puntuación. Este uso no fue extendido y pocos se sumaron a él para desvanecerse en la Historia.

Algunos siglos después el cero apareció además en la India, bajo el Imperio Gupta. Alrededor del año 650 el cero ingresa a la Matemática india. El cero se usaba por los indios para denotar un lugar vacío. Algunas evidencias dan cuenta de un parámetro de lugar vacío en números posicionales desde el 200 en India, pero varios historiadores rechazan esta teoría tratándolas como falsificaciones.

En el 500, Aryabhata, hace un sistema numérico que no tenía cero y era un simple sistema posicional. Se usó la palabra “kha” para la posición cero y posteriormente el mismo cero adoptaría ese nombre. En ocasiones se usaba un punto en los primeros manuscritos indios para exhibir un espacio vacío en la notación posicional. Pero muchos historiadores objetan estas fuentes como reales del cero al comprobarse que el punto además se usaba para exhibir algo desconocido, lo que usualmente sería una “x” para la Matemática moderna.

El primer registro cierto del uso del cero indio está datado en el año 876. Esta datación es la única en la que hay acuerdo. Los hindúes, lo utilizaron como cifra en el siglo X (900 d. C.), pero fueron los árabes quienes lo introdujeron en Europa.

El primer matemático importante que desarrolló uso del signo “0″, hacia el año 810 de nuestra era, fue el árabe Muhammad ibn Mūsā al-Jwārizmī, cuyos escritos han llegado hasta nuestros días.

La palabra “cero” proviene de la traducción de su nombre en sanscrito “shunya” (vacío) al árabe “sifr” (صفر), a través del italiano. La voz española “cifra” además tiene su origen en “sifr”.