12/2/11

FAO: Política alimentaria venezolana es un modelo a seguir


El representante en Caracas de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Alfredo Missair, ha enviado sus felicitaciones al Gobierno Nacional en representación del director Ejecutivo de esta institución multilateral, Jacques Diouf, por los éxitos locales en materia alimentaria.
"Venezuela es un modelo en política alimentaria, por su enfoque, por la penetración y capilaridad en los lugares más pobres y excluidos, y por cómo trata de reemplazar progresivamente la importación por la producción nacional, es decir, que atiende también la soberanía. […]  Venezuela representa una voluntad política, a través del Ejecutivo y del presidente Hugo Chávez, de una transformación hacia el cumplimiento de los objetivos de desarrollo del milenio".
Ratificó que Venezuela alcanzó la meta de reducir a la mitad la desnutrición.

"En una época en la cual tenemos precios de los alimentos que se disparan y más de 1.000 millones de personas que sufren hambre, Venezuela hace exactamente lo contrario: lucha para hacer frente a esto y ha reducido notablemente el porcentaje de personas desnutridas", expresó.

El número de niños desnutridos en Venezuela es de sólo 3,25%, un indicador que superaba 7% antes de la revolución bolivariana, indicó.

Además, la desnutrición global en la nación estaba en alrededor de 11%, mientras que hoy se sitúa en 6%.
Missair también llamó la atención sobre el impulso dado en el país a la lactancia materna, "el mejor alimento para el crecimiento de las facultades mentales y físicas".
La cifra de mujeres que amamantan era anteriormente de 7% y en la actualidad ronda 27%. "Hay que seguir en esa dirección, porque es un alimento insustituible", acotó.

El representante de la FAO afirmó que no hay otro país que se pueda comparar con los avances que ha tenido Venezuela en un período tan corto de tiempo, en materia alimentaria.

También hizo resaltar que la política exterior en el país propicia intercambios que permiten garantizar el abastecimiento, a través de mecanismos como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) y el Mercado Común del Sur (Mercosur).