19/2/11

Datos sobre “Mujeres de Tahití” del pintor francés Paul Gauguin

“Mujeres de Tahití" [Pulsar para ampliar]

“Mujeres de Tahití (En la playa)”, titulado en francés “Femme de Tahiti ou sur la plage”, es un cuadro del pintor francés Paul Gauguin (1848-1903). Está realizado en óleo sobre lienzo. Mide 69 cm de alto y 91,5 cm de ancho. Fue pintado en 1891. Se encuentra en el Museo de Orsay, París, Francia. También es conocido con el nombre de “Tahitianas en la playa”.

Este cuadro fue realizado por Gauguin durante su primera estancia en la isla de Tahití. Allí descubrió un tipo femenino distinto al de las mujeres europeas, que reflejó en numerosos cuadros, como este en el que unas mujeres tahitianas se encuentran en la playa.

Una de las mujeres, la que queda a la izquierda del cuadro, viste a la manera tradicional, con ornamentación esquemática y plana que recuerda las estampas japonesas. Sin embargo, la de la derecha viste un vestido rosa típico de las misioneras. En una versión posterior del mismo tema sustituyó este vestido por un “pareo”.


El pareo es una palabra de origen tahitiano que se refiere a una tela con la cual las mujeres envuelven el cuerpo, generalmente, sobre el traje de baño. Fue utilizada originalmente para referir solamente a las faldas de las mujeres. El término se aplica hoy en día a cualquier pedazo del paño usado envuelto alrededor del cuerpo, usado por los varones o las mujeres. Se relaciona con el sarong malayo, el lavalava de samoano, el tupenu tongano y otras prendas semejantes. En tahitiano contemporáneo la palabra correcta es “pāreu”.

El cuadro está pintado con la técnica conocida como «cloisonismo»: encierra con trazos negros o azul de Prusia los colores planos. Destaca la monumentalidad del cuerpo humano, así como la perspectiva, forzada, que deforma los cuerpos.

En 1891, Gauguin acude a Tahití, isla que imagina paradisíaca y primitiva. El artista desea "vivir aquí de éxtasis, de calma y de arte". Sus dificultades económicas, sus preocupaciones estéticas y está muy baudeleriana "invitación al viaje" lo empujan hacia la lejanía para escapar a "esta lucha europea por el dinero", para ser "por fin libre".

Esta composición es típica de las obras pintadas a comienzos de su primera estancia en el Pacífico, cuadros que muestran a menudo a tahitianas ocupadas en sencillas tareas cotidianas. Aquí, las pesadas siluetas hieráticas tienen cada una su propio espacio lo que permiten encadenar arabescos, en una armonía perfectamente orquestada. Los rostros dibujan una máscara o un perfil bastante indiferenciados, pero con algo de melancolía.

Gauguin maneja su línea con una perfecta seguridad, la hace elegante o decorativa. Mediante la elección de poses un poco rígidas, ritma la composición según una misteriosa y armoniosa geometría, realizando de este modo lo que parece ser más una escena costumbrista que un verdadero doble. Una leve animación se crea a su vez mediante el discreto bodegón, casi monocromo del primer plano, y por las olas que se rompen en la laguna del fondo, solamente sugeridas por algunos realces de blanco.

El pintor debe otorgar a este cuadro suficiente importancia como para realizar de él una variante en 1892, Parau Api (Dresde, Staatliche Kunstsammlungen), en la que el pareo de flores substituye el estricto vestido de misión de la mujer de la derecha. Estas siluetas contrastadas están influenciadas por las líneas sintéticas y las formas simplificadas de Manet que Gauguin admira tanto. Pero sobre todo estos personajes, por su potente grafismo y sus tonos llamativos, anuncian los efectos coloreados de Matisse.