9/2/11

Datos sobre Giorgio Agamben

Foto: Giorgio Agamben

Giorgio Agamben nació en Roma, 22 de Abril de 1942, se licenció y doctoró en Derecho en la Universidad La Sapienza de Roma, y durante dos años acudió a los seminarios impartidos por Martin Heidegger. Ha sido profesor de Filosofía en la Universidad de Verona y de Estética en la de Macerata. Enseña en el College Internacional de Philosophie de París, y en la Facultad de Diseño y Arte del Instituto Universitario de Venecia, además de ser profesor invitado en numerosas universidades americanas y europeas. Filósofo contemporáneo muy discutido, es autor de estudios literarios, lingüísticos, estéticos y políticos.


Obras escritas por Giorgio Agamben

Signatura rerum, 2010
Foucault y Benjamin, Paracelso y Warburg, Overbeck yMelandri, son los personajes con los que se entabla un estrecho díalogo. Este libro se concentra en tres figuras conceptuales: el paradigma, que permite reconstruir ese capítulo ausente en la historia de la lógica occidental que es la teoría del ejemplo; la signatura, que, en la estela de los tratados renacentistas y barrocos de signatura rerum, es el operador decisivo en toda teoría de los signos, de la lingüística al psicoanálisis, de la magia a la historia del arte; y la arqueología, que se remonta a un concepto de origen que no permanece aislado en el pasado sino que, como las raíces indoeuropeas en la lingüística y el big bang en la astrofísica, no cesa de actuar en el presente para hacerlo inteligible. El cruce entre estas tres figuras define el espacio de un breve tratado sobre el método.

La potencia del pensamiento, 2008
Este volumen recoge una amplia selección de ensayos de Agamben, algunos inéditos, escritos a partir de 1980. Ordenados en tres secciones (Lenguaje, Historia y Potencia), las diversas cuestiones de su pensamiento giran obstinadamente en torno a un centro único que el título compendia bajo la fórmula «potencia del pensamiento». En cada uno de estos textos se pone en juego la idea del hombre como ser en potencia y de potencia, que ningún acontecimiento histórico pueden agotar, irrevocablemente asignado a la felicidad y a la política.

El tiempo que resta: comentario a la carta de los romanos, 2006 
Parece llegado el momento de una nueva confrontación con las Cartas de Pablo. A lo largo de las jornadas de esta lectura, Giorgio Agamben busca restituir a las Cartas paulinas su rango de textos mesiánicos fundamentales de Occidente, en contra de una práctica milenaria de traducción y comentario que literalmente ha eliminado de ellas el mesianismo. Interrogando el mensaje paulino desde pensadores como Benjamin, Schmitt, Kafka oScholem, de lo que se trata es de comprender la aporía que afecta a la estructura misma del tiempo mesiánico, ese tiempo que Pablo define como «el momento presente», conjunción particular de memoria y esperanza, de pasado y presente, de plenitud y deficiencia, de origen y fin.

La comunidad que viene, 2006 
Tiene el lector en sus manos la oportunidad de adentrarse en un laberinto de libertad. Es el pensamiento mismo, que no rechaza ninguna herramienta para identificar la forma que le corresponde vivir en el presente, el que aquí se despliega a través de breves senderos numerados, marcados con palabras casi enigmáticas. Cada uno de los epígrafes que componen este pequeño libro es como un ramo que juega no sólo con los espacios, desde la Plaza de Tienanmen hasta el limbo, sino con los tiempos de la filosofía,logrando finalmente conjuntarlos como ámbito mismo de la más precisa simultaneidad discursiva. Aquí, Platón, El Talmud, Gilson y la mística medieval, Santo Tomás, Kant, Melville, Frege, Walser, Kafka, Guy Debord, cada uno de ellos construye un tramo de esta habla de nuestro presente, del secuestro final del lenguaje y del uso masivo de los simulacros de comunicación para impedir el lenguaje comunicativo. Quizás ese silencio forzoso, sin embargo, nos lleva de regreso a un principio. El hombre desprovisto de lenguaje es el cualquiera. La comunidad que viene es la reunión, frágil como el chispazo de un rayo, de esos cualquiera que ninguna legitimidad podría mantener sometidos. En el Apostilla 2001 que acompaña esta edición, el autor no puede más que constatar que aquello que en principio era sólo una hipótesis -la ausencia de obra, la singularidad cualsea, el bloom- se ha convertido en realidad. Dirigido a este no-sujeto, a esta vida sin forma, el libro no ha perdido nada de su inactualidad.

Lo abierto: el hombre y el animal, 2006 
Fiel a su insistente empeño de transformación radical del ámbito categorial del pensar político, Agamben pone de manifiesto en esta obra que el 'conflicto político decisivo' en nuetra cultura- en rigor el que está en la base de todos los demás- es el hombre-el hombre ha sido separado del no hombre y el animal de lo humano ( el misterio práctico-político de la separación) es más urgente que tomar decisiones sobre las grandes cuestiones, sobre los llamados valores y los derechos humanos.

El hombre sin contenido, 2005 
¿Ha muerto definitivamente el arte occidental? ¿Podrá salir algún día del pozo sin fondo en el que parece encontrarse? Giorgio Agamben habla en este ensayo de Arte y Terror, lleva a cabo una fascinante relectura del origen del “buen gusto”, de la separación entre el artista y el espectador, para decirnos que “mientras el nihilismo gobierne secretamente el curso de la historia de Occidente, el arte no saldrá de su interminable crepúsculo”. Pero no es éste un texto apocalíptico o predecible. Agamben ha conseguido abrir una nueva perspectiva para abordar el problema de la obra de arte. En este ensayo de insólita riqueza, se funden la percepción artística y un análisis riguroso para esgrimir una ars poetica con vocación de futuro.

Estado de excepción, 2004 
El estado de excepción, es decir, la suspensión del orden jurídico que suele considerarse como una medida de carácter provisional y extraordinario, se está convirtiendo hoy, a ojos vistas, en un paradigma normal de gobierno, que determina de manera creciente y en apariencia incontenible la política de los Estados modernos en casi todas sus dimensiones. El libro de Giorgio Agamben nos ofrece un muy riguroso intento de reconstruir los remotos orígenes históricos de esta figura y a la vez de analizar las razones y el sentido de su evolución actual, desde Hitler hasta Guantánamo. Cuando el estado de excepción tiende a confundirse con la regla, las instituciones y los precarios equilibrios de los sistemas políticos democráticos ven amenazado su funcionamiento hasta el punto de que la propia frontera entre democracia y absolutismo parece borrarse. Moviéndose en la tierra de nadie, entre la política y el derecho, entre el orden jurídico y la vida, Agamben desmonta de modo implacable los más relevantes intentos de legitimación jurídica del estado de excepción y arroja una luz nueva sobre la relación oculta que anuda violencia y derecho. Mostrar el derecho en su no-relación con la vida y la vida en su no-relación con el derecho significa abrir entre uno y otra un espacio para esa acción humana, que un tiempo reclamaba para sí el nombre de política. Política, verdaderamente política, es sólo la acción que corta el nexo entre violencia y derecho, la praxis humana que las potencias del derecho y del mito habían tratado de capturar en el estado de excepción.

Lo que queda de Auschwitz: el archivo y el testigo, 2002 
Lo que queda de Auschwitz es la tercera entrega de la serie Homo Sacer que Giorgio Agamben dedica a examinar la ética y la política occidentales. En este último libro, el autor se centra en la respuesta ética que se ha dado a la infame sujeción biopolítica que fueron los campos de exterminio nazis. En los dos libros anteriores de Homo Sacer, Agamben definía el campo de cocentración como el «nomos de la tierra», es decir, el espacio biopolitíco por antonomasia. En cambio, Lo que queda parte de la constatación de que los estudios de los procesos, la burocracia y la mecánica que dictaron el Holcausto, no han esclarecido aún cómo fue posible que sucediera, debido a la dificultad que comporta imaginar lo inimaginable y entender el testimonio aportado por quienes fueron testigos del exterminio. La reflexión ética sobre el valor de la palabra que nos propone toma como punto de partida la nuda condición humana en los Läger y defiende, a la luz de la determinación política de la vida, una eticidad que dé testimonio de la absoluta separación impuesta por la ambición suprema del biopoder moderno: «producir en un cuerpo humano la separación absoluta entre el viviente y el hablante, de la Zoé y el Bios, del no-hombre y del hombre: la supervivencia». 

Profanaciones, 2000 
Qué es el genio, cómo funciona el mecanismo de la parodia, qué lugar ocupa hoy en nuestra sociedad el acto de la profanación. En las nueve prosas breves que componen este libro, Agamben responde a esas preguntas y muestra esa energía de pensamiento y esa claridad de estilo que lo caracterizan. Mediante un género que amalgama la alta tradición metafísica con la lectura sutil de la literatura y la agudeza de los mejores ensayistas modernos, Profanaciones sorprende por la nitidez y profundidad que es capaz de desarrollar en unos textos tan breves. El deseo, la relación entre magia y felicidad, el cine o una relectura de la famosa teoría de Michel Foucault sobre «la muerte del autor» son algunos de los asuntos tratados en esta obra indispensable. Agamben aparece, al mismo tiempo, como el último representante de una erudición imponente y como un intérprete atento de todos los fenómenos del mundo contemporáneo, desde las novelas de Kafka a los cambios de cánones en el cine pornográfico. Profanaciones es el espectáculo de una inteligencia funcionando con una insuperable intensidad.

Homo Sacer: El poder soberano y la nuda vida, 1999
La nuda vida: de los campos de exterminio a la ex Yugoslavia. Una reflexión radical acerca de nuestras categorías políticas. Protagonista de este libro es la nuda vida, es decir la vida a quien cualquiera puede dar muerte pero que es a la vez insacrificable. Una oscura figura del derecho romano arcaico, en que la vida humana se incluye en el orden jurídico únicamente bajo la forma de su exclusión, nos ofrece la clave gracias a la cual no sólo los textos sagrados de la soberanía, sino, más en general, los propios códigos del poder político, pueden revelar sus arcanos.