28/2/11

Cómo no copiar una tesis de grado y no poder evitar que lo sorprendan


El polifacético escritor Umberto Eco publicó, seis años después de la magistral novela El nombre de la rosa, el práctico y a la vez divertido manual Cómo se hace una tesis. El título pareciera pensado en los universitarios que quisieran seguirle en su pasión por los estudios medievalistas y en su introducción Eco especifica que el método va dirigido a estudiantes que quieran adentrarse en una investigación crítica por pura aventura intelectual. A su vez, a aquellos "... que se ven obligados a hacer una tesis para sacar el título a toda prisa y lograr el ascenso de categoría para cuya obtención se han matriculado" les recomienda que inviertan "una suma razonable" para encargar la tesis a otra persona o bien plagien alguna ya hecha unos años antes en otra universidad, aunque avisa que "no conviene copiar una obra ya impresa, aunque fuera en lengua extranjera, pues a poco informado que esté el profesor deberá conocerla".

El ministro alemán de Defensa, Karl Theodor zu Guttenberg, parece haberse anotado al consejo de Umberto Eco, aunque no debió leer la última advertencia y, tras doctorarse cum laude, su tesis está siendo investigada por la Universidad de Bayreuth ante las acusaciones de quince autores (en realidad no son tantos que digamos!) que han detectado en el trabajo de herr Guttenberg nada menos que 80 párrafos plagiados (¿y van a formar un escándalo por esos 80 parrafitos?). El señor ministro primero rechazó la acusación, luego negó que fuera intencionada y al final... alegó que sólo omitió por descuido (¡Yo te aviso chirulí!) algunas citas a pie de página. Umberto Eco debería incluir en su aguda obra un capítulo ex profeso para los ministros de Defensa. Digo yo...