9/2/11

¡Ah! Mundo: El Primer Ministro de Francia pasó sus vacaciones con Mubarak

Hotel Vieja Catarata, en Asuán

La expresión inicial, ¡Ah! Mundo, muy propia del estado Lara (Barquisimeto), quiere expresar aquel estado de ánimo de una persona que ansía con afán el cumplimiento de un deseo, de un sueño, de una aspiración, muchas veces de las cuales no están al acceso de un común mortal.

No hay mejor espacio que insertarla, proclamarla y exclamarla después de dos escandalillos: 1.  el ocasionado por los vuelos privados de la honorable cancillera francesa, Michèle Alliot-Marie, a bordo de un jet del derrocado Ben Alí en Túnez, y 2. la nueva revelación que horroriza a los escuálidos franceses, según la cual el mismísimo primer ministro, François Fillon, pasó las vacaciones de fin de año en Egipto, alojado a costilla del gobierno egipcio y volando en jets “gubernamentales” de Hosni Mubarak. ¡Una guará! [1]

Hotel Seti, en Abu Simbel
Tremendo chisme del semanario Le Canard Enchainé que es para coger palco. El primer ministro, más enredado que pollo comiendo pellejo, emitió un comunicado para reconocer la veracidad de las informaciones e intentar justificar lo injustificable. Fillon admite que entre el 26 de diciembre y el 2 de enero, apenas 8 días piches,  fue invitado a hotel, vuelos y yate con su familia por su pana Mubarak, en Asuán, Abu Simbel y por el Nilo [2]. Pero eso sí, y que quede constancia: el vuelo de París a Egipto se hizo en aviones gubernamentales franceses y pagó la tarifa comercial.

Recoriido por el Nilo en velero ¡Qué vidorria!
Esta explicación es fabulosa, me gusta, y recomendaría que se utilizara con más frecuencia. ¿Qué tal si la ensayamos después de una invitación por lugares de ensueño de Marruecos, Arabia Saudita o Jordania, donde gobiernan reyes feudales, que además -como Ben Alí o Mubarak- reprimen, matan y hambrean a sus pueblos?

Notas

[1] “Una guará”, es una expresión que en Barquisimeto indica asombro. Se origina en la palabra guaro, que es el nombre de unos pequeño loros o pericos, pero que se desplazan por miles por los cielos.

[2] En esta “listica” falta la comida, caña (aguardiente, vinos etc.), propinas, menudo para hacer shopping, impuestos de entrada y salida, traslados aeropuerto-hotel-aeropuerto y demás menudencias turísticas, que cualquiera de nosotros tiene que pagar.