30/1/11

Las guerras que ha emprendido EE UU han significado el no reconocimiento del otro como digno de la vida


Más allá de la invasión de territorios y del uso de armas sofisticadas, las guerras que en los últimos años ha emprendido Estados Unidos han significado el no reconocimiento del otro como digno de la vida, afirma la reconocida intelectual estadounidense Judith Butler, en su libro 'Marcos de guerra. Las vidas lloradas'.  

Reputada como una de las mejores pensadoras, filósofas, críticas literarias y feministas de la actualidad, en el libro de reciente aparición en español, Butler establece que en esa labor de negación de la vida y la dignidad del otro, que tiene como uno de sus máximos ejemplos las imágenes de la prisión de Abu Ghraib, han contribuido los medios de comunicación.
 
La escritora nacida en 1956, en Cleveland, actualizó y reunió en este volumen cinco textos publicados por ella en otros medios: 'Capacidad de supervivencia, vulnerabilidad, afecto'; 'La tortura y la ética de la fotografía: pensar con Sontag'; 'Política sexual, tortura y tiempo secular'; 'El no pensamiento en nombre de lo normativo', y 'La pretensión de la no violencia'.

Con un lenguaje profundamente filosófico, ontológico, postestructuralista, el hilo conductor que el lector puede hallar en estos ensayos es la necesidad de exponer esta visión estadounidense de la negación de otros, la no existencia de los diferentes, el no derecho a la vida de aquellos que no comprendemos, de los que no podemos 'aprehender'.


Idea reforzada a través de los medios de comunicación, que al no dar valor a otros seres, a los que no se comprende, valida el que se lleven a cabo invasiones, tomas de países, de rehenes y su reclusión en prisiones como la de Guantánamo o la de Abu Ghraib y que dentro de sus paredes ocurran cosas como las dadas a conocer a nivel mundial.
 
Es decir, la degradación, la reducción del otro ser a niveles sub humanos, situación que, paradójicamente, justifica que sus naciones, sus sociedades, sus núcleos familiares, sus creencias, hayan sido trastocados, revertidos.

Se trata, pues, de un libro, publicado originalmente en inglés en 2009 y traducido al español por la editorial Paidós en 2010, de gran interés, en el que Butler deja ver con claridad algunas de sus fuentes de ideas: Jacques Lacan, Jacques Derrida, Michel Foucault, Roland Barthes y Walter Benjamin.
 
Pero también autores más contemporáneos, como Robert Castel, Serge Paugam, Nancy Ettlinger, Erving Goffman, Michel Callon y Trinh T. Minh-Ha.

En la contraportada del libro se puede leer que 'modelados como una amenaza para la vida humana tal y como nosotros (Occidente) la conocemos, estos pueblos (los no otros) son carne de cañón so pretexto de proteger mejor la vida de “los vivos”.
 
Butler sostiene, además, que esta disparidad 'tiene unas implicaciones muy profundas a la hora de explicar por qué y cuándo sentimos horror, escándalo, culpabilidad, sentimiento de pérdida o ´santa´ indiferencia, tanto en el contexto de la guerra como también, y cada vez más, en el de la vida cotidiana.
 
Judith Butler es profesora Maxine Elliot en el Departamento de Retórica y Literatura comparada de la Universidad de California, en Berkeley, y otros de los libros que ha publicado son 'El género en disputa', 'Cuerpos que importan', 'Deshacer el género' y 'Vida precaria'. Ha realizado importantes aportaciones en el campo del feminismo, la teoría querer, la filosofía política y la ética.