12/12/10

Bolívar y los piratas

Bolívar al abordaje
Jorge Mier Hoffman

Cuando los hombres se dieron cuenta de que podían viajar por el mar, se volvieron navegantes; y cuando otros se dieron cuenta de que podían asaltar a esos navegantes portadores de mercancías, en mares que no tenían dueño y donde no había autoridad alguna, se volvieron piratas; y por esta actividad, la piratería terminó dominando las aguas, para convertirse en un terrible y temible ejército que ambicionaba cualquier nación, tanto para defender su amenazada territorialidad, como indispensable para ampliar sus fronteras.

En América, la piratería desbordó sus fechorías con Lope de Aguirre, mejor conocido como el “Tirano Aguirre”; hombre malvado que se rebeló contra los reyes de España, para convertirse en el primer revolucionario en contra de la colonización española… Sus 200 hombres, a los que llamaba marañones, eran tan malvados y sanguinarios como su capitán, cuya ira desbordaron a su arribo a las costas de Margarita en julio de 1561.

Un mensaje erótico de Bolívar para Manuela

Retrato de Manuela Sáenz, copia de Tecla Walker de una acuarela de Marcos Salas

 Manuela:

Llegaste de improviso, como siempre. Sonriente. Notoria. Dulce. Eras tú. Te miré. Y la noche fue tuya. Toda. Mis palabras. Mis sonrisas. El viento que respiré y te enviaba en suspiros. El tiempo fue cómplice por el tiempo que alargué el discurso frente al Congreso para verte frente a mí, sin moverte, quieta, mía…

Utilicé las palabras más suaves y contundentes; sugerí espacios terrenales con problemas qué resolver mientras mi imaginación te recorría; los generales que aplaudieron de pie no se imaginaron que describía la noche del martes que nuestros caballos galoparon al unísono; que la descripción de oportunidades para superar el problema de la guerra, era la descripción de tus besos. Que los recursos que llegarían para la compra de arados y cañones, era la miel de tus ojos que escondías para guardar mi figura cansada, como me repetías para esconder las lágrimas del placer que te inundaba.

Quinta de Bolívar, Bogotá
Y después, escuché tu voz. Era la misma. Te di la mano, y tu piel me recorrió entero. Igual… que los minutos eternos que detuvieron las mareas, el viento del norte, la rosa de los vientos, el tintineo de las estrellas colgadas en jardines secretos y el arco iris que se vio hasta la media noche. Fuiste todo eso, enfundada en tu uniforme de charreteras doradas, el mismo con el que agredes la torpeza de quienes desconocen cómo se construye la vida.

Mañana habrá otra sesión del Congreso. ¿Estarás?


De Haití a Ocumare de la Costa. 1816: El Año de la Aventura

Alexander Pétion

Gerhard Masur

Hacia 1815, Haití y los Estados Unidos eran los únicos países del Hemisferio Occidental cuyas ideas republicanas habían prevalecido. La población de Haití, que se componía casi enteramente de mestizos y negros, hizo que su isla se aliase, más con América Central y del Sur que con Norteamérica. Colonia francesa hasta el estallido de la Gran Revolución, había captado los ideales de libertad e igualdad a su propia manera. Cuando Bolívar llegó a Aux Cayes, el Presidente de la República era Alejandro Pétion.

Entonces Pétion tenía cuarenta y seis años y su apariencia revelaba que era medio mestizo. Su padre era francés y su madre una negra de la casta sobre la cual la huella de la explotación colonial se marcó con más fuerza. Pétion había aprendido eloficio de herrero, pero posteriormente se alistó en la armada francesa y en 1789 contribuyó con sus esfuerzos al levantamiento de la isla. Aun después pasó largos años en Francia y en 1802 retornó a Haití. En 1807 llegó a Presidente de la República. Fue electo dos veces más, y en 1816 se convirtió en Presidente vitalicio. Los haitianos lo reconocieron como a su libertador. Bolívar llegó a Port au Prince el 1 de enero y fue recibido por el Presidente al siguiente día.

Se encontraron frente a frente dos grandes exponentes de la vida americana. Pétion, esclavo por descendencia, había llegado a la posición que ahora ostentaba por sus propios esfuerzos.

Datos sobre la batalla de El Juncal y la Campaña de Guayana

Pablo W. Hernández / Retrato de Manuel Piar

Rafael Marrón González

¿Cómo se desarrolló la Batalla de El Juncal?

Desde Aragua de Barcelona el coronel Francisco Tomás Morales marchó sobre Barcelona con unos mil cien soldados de infantería y caballería, pero es detenido y vencido por los patriotas en la Batalla de El Juncal, sabana cercana a Barcelona, el 27 de septiembre de 1816. De esta acción, que se inició a las ocho de la mañana y duró cinco horas, y cuya victoria se atribuye al general Piar, nos habla el coronel Juan José Conde: "Como a las siete de la mañana entró en línea el ejército republicano. El ala derecha se componía de una división de infantería y dos piezas de artillería al mando de los generales Mac Gregor y Soublette, y varios escuadrones de caballería a las ordenes del general José Tadeo Monagas. La izquierda contaba de infantería y caballería de Cumaná, mandadas por (Pedro María) Freites y Piar. (...) La artillería republicana principió el fuego con un buen suceso sobre la izquierda y reserva de los enemigos, pero su ala derecha hizo replegar la división de Piar y Freites. Entre tanto nuestra derecha avanzaba a paso lento, restableciendo siempre su alineamiento y sosteniendo sus fuegos de infantería y artillería. Fue voz pública que entonces, habiendo observado Mac Gregor la ventaja que el enemigo iba adquiriendo sobre nuestra izquierda, tomó la bandera del batallón de honor y dijo: "¡Soldados avanzad a la bayoneta. Venced o morid!".

Datos sobre Max Horkheimer


“La condena natural de los hombres es hoy inseparable del progreso social. El aumento de la producción económica que engendra por un lado las condiciones para un mundo más justo, procura por otro lado al aparato técnico y a los grupos sociales que disponen de él una inmensa superioridad sobre el resto de la población. El individuo se ve reducido a cero frente a las potencias económicas. (…) El espíritu no puede menos que debilitarse cuando es consolidado como patrimonio cultural y distribuido con fines de consumo. El alud de informaciones minuciosas y de diversiones domesticadas corrompe y estupidiza al mismo tiempo.”: Texto escrito en 1947, Max Horkheimer, Theodor Adorno, Dialéctica del iluminismo, Ed. De los Buenos Aires S. A., Argentina, 1969)

El filósofo y sociólogo alemán, Max Horkheimer, nació en Stuttgart en 1895 y murió en  Nüremberg en 1973.

En 1925 ingresó como profesor adjunto de la Universidad de Frankfurt y, en 1930, se convirtió en profesor titular de Filosofía Social y en director del Instituto de Investigación Social de dicha institución. En 1933, tras llegar al poder en Alemania de Adolf Hitler y ser clausurado el Instituto, se trasladó a Nueva York (Estados Unidos), donde abrió el Instituto de Investigación Social, con el nombre de Nueva Escuela de Investigación Social.

Zygmunt Bauman: Vidas desperdiciadas


Un sistema centrado en el consumo, que promueve la obsolescencia precoz de los objetos para dinamizar la producción, más tarde o más temprano se encontrará con un problema: ¿qué hacer con los residuos que no se puede -o simplemente no se quiere- reciclar? No se necesita de gran osadía para afirmar que el tiempo de ese problema ha llegado o está muy cerca. Pero, ¿qué pasaría si "el residuo" fuera una metáfora para develar algo profundo que alcanza también a los seres humanos? Dicho de otro modo, ¿qué sucedería si comenzáramos a pensar en residuos "humanos"?

Esto es lo que propone el sociólogo polaco Zygmunt Bauman en su inquietante Vidas desperdiciadas. La modernidad y sus parias. Con la globalización, sostiene el autor, "la construcción del orden y el progreso económico tienen lugar por todas partes y por todas partes se producen ?residuos humanos´ y se expulsan en cantidades cada vez mayores". Refugiados, pobres, desocupados, inmigrantes "ilegales" son los cuerpos visibles de la humanidad residual. Pero, advierte Bauman, "no es probable que ninguna línea trazada con el fin de separar ?los residuos´ de un ?producto útil´ permanezca incuestionada [...] por consiguiente, nadie se siente realmente seguro". Nadie sabe en qué momento puede acabar en el cesto de la basura. En los tres primeros capítulos del texto, el autor analiza las principales fuentes de residuos humanos: el orden, el progreso económico y la globalización. Las dos primeras están activas desde los inicios de la modernidad; la última se les ha sumado, para potenciarlas, en la actual "modernidad líquida".

Zygmunt Bauman: Amor líquido


Alberto Matamoros 

BAUMAN, Zygmunt. Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. Ed.: Fondo de Cultura Económica, Madrid, 2005. Trad. Mirta Rosenberg y Jaime Arrambide.

Después de todo, parece que no somos pocos los que nos gustaría decir eso de «antes… antes se amaba mucho mejor», porque ésta es la hipótesis de fondo que defiende Zigmunt Bauman enAmor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. El autor nos explica que el frenético consumo de una sociedad de mercado ha degenerado nuestros vínculos personales al tratar al otro, ya sea amante o prójimo, como una mercancía más de la que puedes desprenderte, desecharla, desconectarla con cierta facilidad: «vivir juntos –por ejemplo—adquiere el atractivo del que carecen los vínculos de afinidad. Sus intenciones son modestas, no se hacen promesas, y las declaraciones, cuando existen, no son solemnes, ni están acompañadas por música de cuerda ni manos enlazadas. Casi nunca hay una congregación como testigo y tampoco ningún plenipotenciario del cielo para consagrar la unión. Uno pide menos, se conforma con menos y, por lo tanto, hay una hipoteca menor para pagar, y el plazo del pago es menos desalentador» (p. 48). Para el autor los vínculos duraderos despiertan ahora la sospecha de una dependencia paralizante, no son rentables desde una lógica del costo-beneficio.

Datos sobre Zygmunt Bauman

Wojciech Fangor (Polonia) M 12

Nacido en Poznan (Polonia), de familia judía, huyó a la Unión Soviética tras la ocupación nazi. Estudió y se doctoró en la Universidad de Varsovia, de la que fue profesor durante más de quince años. En 1968, emigró a Israel, donde impartió docencia en la Universidad de Tel Aviv y, más tarde, se trasladó al Reino Unido, como profesor de la Universidad de Leeds (1971-90). Es profesor emérito de la Universidad de Varsovia, premio europeo Amalfi de Sociología y Ciencias Sociales (1992) y premio Theodor W. Adorno (1998).

En lengua española se encuentra traducida la mayor parte de la obra de Bauman

Zygmunt Bauman: Desigualdad líquida

Henryk Stażewski (Polonia) Relieve N° 9

Judío y polaco. Este binomio aplicado a una persona que nació en 1925 no puede sino conllevar tragedia. No obstante, pese a haberse visto obligado a exiliarse en dos ocasiones –primero por la persecución nazi y más tarde por las purgas soviéticas-, supone una excepción a la regla. Este sociólogo nacido en Poznan es una de las figuras más reconocidas de su disciplina en la actualidad. No por los premios que acumula -el último ha sido el Príncipe de Asturias-, sino por la riqueza de los conceptos que ha acuñado.

Si por alguna idea es conocido Bauman, es por la de modernidad líquida. Ése es el punto central de su teoría y, como no podía ser menos, alrededor de él giró la conferencia que dio en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM el pasado viernes. Bauman explica el concepto de modernidad líquida mediante la contraposición de la etapa anterior: la modernidad sólida.

Zygmunt Bauman: Fluidos o dominados


Posmodernos, líquidos y ahora fluidos. La pregunta por la identidad que se formula Zygmunt Bauman logra superar la valla del relativismo y cobra espesor político.

Jorge Pinedo

Consultado acerca de qué himno nacional poner en el momento en que se le otorgaba un doctorado Honoris Causa, el sociólogo Zygmunt Bauman (Poznan, 1925) dejó de lado tanto el polaco de su tierra natal como el británico de su nación adoptiva y optó por el de la Comunidad Europea. Toda una definición para quien se ha empeñado en trazar la distinción entre origen, pertenencia e identidad. Más para alguien que debe acarrear un ramillete de rasgos identitarios: judío nacido en una ciudad alemana que después fue polaca; que luchó en el Ejército Rojo, se hizo súbdito británico, sociólogo matriculado aunque antropólogos sociales y filósofos lo reivindiquen como del propio palo. Es precisamente el interrogante sobre la identidad el que desarrolla a lo largo de una extensa conversación sostenida con Benedetto Vecchi, director del periódico italiano Il Manifesto. Diálogo concretado por e-mail, conserva el tono descontracturado del estilo coloquial, matizado con la sesuda escritura de quien se detiene a reflexionar, trazar referencias históricas, consultar bibliografía y revisar anteriores aseveraciones, incluso cambiar de opinión.

Zygmunt Bauman: Miedo líquido. La sociedad contemporánea y sus temores


Traducción de Albino Santos Montera. Paidós. Barcelona, 2010. 232 páginas.

Mayte Ortega

La reedición después de tres años de Miedo líquido, de Zygmunt Bauman, por la editorial Paidós es todo un acierto. Un acierto comercial que se suma a la reciente publicación de otras obras suyas como El arte de la vida—donde se aborda el difícil tema de la felicidad—,Mundo consumo o Vida líquida, y coincide con la concesión del premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2010 al prestigioso sociólogo de origen polaco.

Miedo líquido no es apto para ser leído en el Metro, ni sin la ayuda de un lápiz. El libro desasosiega partiendo de esta premisa: “Vivir en un mundo líquido del que se sabe que sólo admite una única certeza (la de que mañana no puede ser, no debe ser y no será como es hoy)...” Esta continua incertidumbre, esta disipación diaria se explica a través de los seis capítulos relacionando el miedo con la desaparición física, con la fama, con la globalización, con el consumo, con el terrorismo, hasta con lo cósmico (siguiendo la denominación de Mijail Bajtín, pág. 123) y la sociedad abierta. No es un libro apto para ser leído en el Metro porque exige concentración y conocimiento filosófico. El autor se nutre de gran cantidad de referencias filosóficas y sociológicas que elevan aún más la categoría intelectual del libro.

Las enseñanzas de Argentina para Europa

Julio Le Parc [Argentina] Andromeda

Rubén M. Lo Vuolo

La crisis de la deuda en los países europeos ha estimulado la comparación con la crisis argentina de fines de 2001. Dos cuestiones suelen señalarse en esa comparación: 1) la imposibilidad de devaluar la moneda doméstica en la Argentina sometida a la regla de convertibilidad con el dólar sería similar a la situación de los países europeos atados a un euro “sobrevaluado” para sus niveles de competitividad; 2) los problemas de la deuda en correlación con el déficit fiscal y la necesidad de financiamiento externo exponían a la Argentina a un permanente monitoreo de los operadores financieros como así también a un “certificado de garantía de solidez de pago” de los organismos de asistencia crediticia, de modo semejante a lo que hoy se observa para algunos de los países europeos endeudados. Dadas estas similitudes, algunos analistas aventuran que la salida de la crisis de los países europeos endeudados es devaluar y salir del régimen monetario del euro, así como Argentina empezó a resolver su crisis devaluando y saliendo del régimen de la Convertibilidad.

La Escuela de Fráncfort: Con el pensamiento vivo


La Escuela de Fráncfort marcada por la II Guerra, es uno de los movimientos más importantes del pensamiento político del siglo XX.

Rafael López

La sociología busca, a veces sin mucho tino, disfrazar los pensamientos de una época como escuelas. Pocas veces, además, es posible encontrar la trastienda de ello de manera delicada. El alemán Rolf Wiggershaus logra con su libro sobre la Escuela de Fráncfort tanto quitar el disfraz como correr elegantemente los velos para describir la potencia mental de una época. Se trata de un grupo que, a partir de la década de 1930, pensó de nuevo la sociedad, desde la literatura a la economía. Giraba en torno al Instituto de Investigaciones Sociales, ligado a la universidad de esa ciudad alemana, y marcó a su tiempo, y al pensamiento occidental, con nuevas lecturas de la teoría y la realidad bajo la influencia de Marx, Nietzsche, Freud y Weber.

Publicado originalmente en 1986 y traducido recién al castellano por el Fondo de Cultura Económica, el libro de este discípulo de dos notables de la Escuela, Adorno y Habermas, es un estudio fundamental para entender esta corriente de pensamiento desde las más variadas dimensiones, pues desmenuza sus muchas vertientes.