8/12/10

GPS + GLONASS = Sistema de posicionamiento global mutuamente complementario

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La contrapartida rusa al G.P.S. lleva el nombre Global Navigation Satellite System (GLONASS) y está operativo desde el 18 de Enero de 1996, día en el que los 24 satélites estaban operativos y en comunicación al mismo tiempo. Kazantsev et al. (1992) discutió el estatuto de GLONASS. Actualmente, tras varios esfuerzos se ha conseguido construir receptores que pueden recibir señales pertenecientes a los dos grupos de satélites GLONASS y GPS. Existe por supuesto un gran interés en incorporar los satélites GLONASS al sistema debido al incremento potencial del número de satélites visibles simultáneamente. 

Cuanto mayor es la cantidad de satélites disponibles al mismo tiempo, más rápidas, mejor y más fiables serán las técnicas de posicionamiento. Hoy en día las expectativas se centran en un nuevo sistema de gran interés: el GNSS (Global Navigation Satellite System) integrado por los dos grandes sistemas.

Novedad: Buscador para textos de WikiLeaks


Ya está en actividad el primer motor de búsquedas para WikiLeaks llamado ‘Cablesearch’, el cual permitirá el fácil acceso a los documentos hasta ahora publicados por la organización. Al acceder a esta sitio, se podrán se podrán localizar palabras concretas en los 983 informes que están disponibles e incluso eliminar términos en la búsqueda de resultados. Los interesados podrán buscar en los titulares o en la totalidad de los textos. El buscador también dispone de una sección de noticias, en donde se pueden encontrar las últimas informaciones de diversos medios de comunicación relacionadas con WikiLeaks.

Recomendamos buscar algunos textos en Cablesearch, y para ello puedes visitar esta dirección:  http://cablesearch.org/  

O mandamos a los banqueros a la cárcel o la economía no se recuperará


Joseph Stiglitz

Como no se han cansado de repetir el economista James Galbraith y el economista y penalista William Black, no podemos resolver la crisis económica a menos que metamos en la cárcel a los delincuentes que han cometido actos fraudulentos. Y el ganador del premio Nobel de economía George Akerlof ha demostrado que la negligencia en punto a castigar a los delincuentes de guante blanco, y a fortiori, el rescatarlos, crea incentivos para que se cometan más delitos económicos y se proceda a una ulterior destrucción de la economía en el futuro. El premio Nobel de economía Joseph Stiglitz acaba de expresar la misma idea. El pasado 20 de noviembre declaró lo que sigue a Yahoo's Daily Finance:

Argentina y España: los mismos personajes (y negocios) que en los 90


Susana Viau
En su libro El saqueo de España, José Díaz Herrera, ex jefe de investigación de la revista Cambio 16 citaba, una y otra vez, la frase que quedará unida el nombre de Carlos Solchaga, ex ministro de Economía de Felipe González. El navarro afirmaba que España era el país donde uno podía hacerse millonario con mayor rapidez. El periodista perfeccionó la idea y agregó que también era el país donde se pasaba con mayor rapidez del oro al “chándal” (jogging), atuendo habitual de los detenidos en la prisión de Alcalá-Meco. Al margen de su cinismo, la frase de Solchaga describía con desparpajo lo que la sabiduría popular y la prensa –no importa el orden— dieron en llamar la “cultura del pelotazo” , la de la timba financiera, la del enriquecimiento rápido, la que abandonó, junto con las tradiciones partidarias, la “chaqueta de pana” que identificaba a los “progres” por la sastrería italiana.

La quema de libros en el Tercer Reich


El Partido Nacional Socialista tomó la decisión en 1933, tan pronto asumió el poder, de imponer su verdad absoluta, ejercer su control sobre la vida cultural germana y "depurar" el espíritu del pueblo de todos los elementos que su juicios, se consideraban contradictorios del "espíritu germano". Fue para tal fin que se creó la "Liga de Lucha contra el Espíritu No-Germano". La idea que surgió de quemar libros fue disputada por varios jerarcas Nazis, ya que cada uno quería ser el promotor de tan audaz acción, entre ellos el teórico Alfred Rosenberg y Joseph Goebbels.