13/11/10

Agnes Heller: El arte, un fin en sí mismo

Foto: Agnes Heller

La filósofa húngara habla de su vida y de la noción de dignidad de la obra artística, imprescindible, a su juicio, para comprender la producción contemporánea

Gustavo Santiago

Agnes Heller (Budapest, 1929) es una de las mayores pensadoras que dio el siglo XX. Su trayectoria como filósofa se inició en la Escuela de Budapest comandada por György Lukács. Pero pronto Heller pudo desarrollar un pensamiento singular. Sus trabajos sobre ética, política, filosofía de la historia y estética han sido objeto de un amplio reconocimiento internacional. No menos conocidas son sus experiencias de vida, que la llevaron a enfrentar el horror del nazismo y la persecución del estalinismo.

John Le Carré: Un traidor como los nuestros

Francisco Vélez Nieto

Todo es adentrarse en la lectura de “Un traidor como los nuestros” reciente novela de John Le Carré y se encuentra uno como más confirmado en los criterios en cuanto la situación real del mundo donde se intenta ir tirando. La novela, como toda obra de ficción magistralmente escrita, confirma y avisa, por si se anda distraído, y olvida la ciénaga en la que se ha convertido nuestra sociedad. Por lo que una vez más volvemos a repetir como la ficción supera la realidad, sin que el autor caiga en las soluciones fáciles del empecinamiento sectario con fe de carbonero.

Le Carré, sin ser izquierdista, como en todas sus novelas, parece asumir con claridad los consejos literarios de Engels(el compañero y protector de K Marx) aquellos tan olvidados por los revolucionarios de festivos y fines de semana. Y es que aquí toda la ficción se convierte a medida que se van devorando hojas en inquietud, interesada por el pan nuestro que nos venden cada día si se dispone de las monedas necesarias para su compra.

Todo se vende y se comercializa en esta aventura literaria de espionaje, donde el blanqueo continuo del oscuro y poderoso señor don dinero queda al descubierto, mientras las tramas con sus lances de las altas esferas en cuya trastienda se hallan los hilos del poder de quienes gobiernan, pregonan y nos sermonean manifestando todo lo mucho bueno que hacen por nosotros y por la patria con un populismo espeluznante.

Cornelius Castoriadis y Manuel Sacristán

Fernand Léger (Francia) Desnudos en el bosque
Jordi Torrent Bestit

“Un pensador que no es más que filósofo no puede ser un gran filósofo”: Moritz Schlick.

No es improbable que vecindar de manera tan próxima los dos nombres que figuran en el título del presente texto mueva a cautela. Bien pudiera conjeturarse, en efecto, que cuanto se acoge bajo el mismo responde a una extravagancia destinada a incrementar la inenarrable confusión de una época harto pródiga en alumbrarlas. Permítaseme, pues, esbozar unas líneas preliminares encaminadas a cuestionar el aparente fundamento de tal cautela, así como a ahuyentar eventuales equívocos y malentendidos derivados de presupuestos alejados por completo de mi propósito.

México entre guerras civiles y resistencias: A 200 años de la Independencia y a 100 de la Revolución

Siqueiros / Antenas estratosféricas
Claudio Albertani

“México es el mundo, o el jardín del Edén o ambas cosas a la vez. México es paradisíaco e, indudablemente, infernal.”: Malcolm Lowry, 1946.

En las primeras horas de la madrugada del 16 de septiembre de 1810, Miguel Hidalgo y Costilla, cura del poblado de Dolores, lanzó el llamado que dio inicio al movimiento por la independencia de México. 200 años después, la asignatura sigue pendiente. Las fastuosas ceremonias de conmemoración -un dispendioso pastiche sin contenido histórico y carente de sabor popular- no pudieron ocultar la realidad de un país sometido a múltiples dependencias, desgarrado por la violencia y sumido en la peor crisis económica en décadas. Un país en donde un grupo de poder, especialmente rapaz e irresponsable, impone un modelo de expoliación social que sólo tiene precedentes en el "porfiriato".

¿Cuántos países integran el Grupo de los Veinte (G-20)?

(Pulsar en la imagen para agrandarla)
G-20: Colosal olla de grillos
Fidel Castro

En eso se ha convertido la reunión del G-20 en Seúl, capital de la República de Corea. ¿Qué es el G-20?, se preguntarán muchos lectores saturados de siglas. Un engendro más del poderoso imperio y sus aliados más ricos que crearon el G-7: Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá. Más adelante decidieron admitir a Rusia en el club que se llamó entonces G-8.

Con posterioridad se dignaron admitir a 5 importantes países emergentes: China, India, Brasil, México y Sudáfrica. El grupo se incrementó después con la admisión de varios países de la OCDE, otra sigla, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico: Australia, República de Corea y Turquía. Al grupo añadieron Arabia Saudita, Argentina e Indonesia, y sumaron 19. El vigésimo miembro del G-20 fue nada menos que la Unión Europea. Un país, España, ostenta desde este año 2010 la singular denominación de “invitado permanente”.

El concepto de Mundo: del Manifiesto Comunista a los Cuadernos de la Cárcel

Renato Guttuso (Italia) Café Greco
Giorgio Baratta (*)

“El mundo es grande y terrible, y complicado. Cada acción que es lanzada sobre su complejidad, despierta hechos inesperados”: Antonio Gramsci, 1917

“La historia siempre es “historia mundial”… las historias particulares sólo viven en el cuadro de la historia mundial”: Antonio Gramsci, 1935

1. El concepto de “mundo” asume desde los escritos juveniles de Marx y Engels un sentido corposamente espacial, bien lejos de las metáforas y abstracciones hegelianas como el “curso del mundo (Weltlauf), el “espíritu” del mundo, Weltgeist y la “historia” del mundo (Weltgeschichte) de que habla la Fenomenología del espíritu. Aquí, como en todo Hegel, el “mundo” no está nunca solo, necesita una imagen u otro pareja conceptual para anunciarse.

El marxismo de Rosa Luxemburgo

 
Georg Lukács

Los economistas explican cómo la producción se lleva a cabo en las relaciones antes mencionadas, pero lo que no explican es cómo estas relaciones se producen ellos mismos, es decir, el movimiento histórico que les dio nacimiento.: Marx: Miseria de la filosofía.

1

No es la primacía de los motivos económicos en la explicación histórica que constituye la diferencia decisiva entre el marxismo y el pensamiento burgués, pero el punto de vista de la totalidad

Descubren a Marx

Antonio Peredo Leigue

¡No podía ser de otra manera! Después de ciento cincuenta años, los economistas norteamericanos descubren que Karl Marx tenía razón. Robert Reich, quien fue secretario del trabajo de Bill Clinton, y David A. Moss, de la Universidad de Harvard, descubren que la desigualdad en la distribución de la riqueza causa las crisis del capitalismo. “Cuando vi la correlación tan extraordinaria entre crisis financiera y desigualdad, no podía creerlo” dijo el asombrado alumno de Harvard. ¡Cómo no iba a estarlo, si en Harvard no se conoce, y mucho menos estudia, “El Capital” de Marx! Allí está esa relación explicando que es la causa de las crisis que, además, son periódicas.