30/10/10

No esperar la muerte para premiar a un poeta



Armando Orozco Tovar
… amo sus llagas de madre hechizante y alada
y alabo su orilla, su cuenco, sus calles,
su prisa, sus pinos y sus eucaliptos…
y me hundo…entre el pálido alimento del día y su loco alarido.
José Luis Díaz-Granados

Hay días que uno se levanta con ganas de escribir sobre el amigo y más que a una amistad consolidada con muchos contravientos; sobre el hombre, el ser humano, el intelectual, el fiel poeta de la palabra, porque José como le dicen sin tilde los que más lo quieren, lo es como un escritor con una obra encerrada en sí misma, justa, verdadera y que tiene lo que todos los que le jalan al oficio buscan: “Voz propia”. Y la suya forjada en hornos de altísimos grados de temperatura lírica por años con las uñas y con los aires casi siempre en contravía como ocurre en el balón pie; ninguneos, críticas malsanas, odios gratuitos y por lo que un día le faltó, el destierro por cinco largos años con su familia y al cual ahora se le atribuye la causa de sus problemas de salud, ocasionado por el repentino extrañamiento de su ciudad.

Carlos Gardel, ídolo de ídolos

Carlos Gardel nació el 11 de diciembre de 1890 en Toulouse, Francia, con el nombre de Charles Romuald Gardès. En 1893, llegó con su madre a Buenos Aires. Más grande, se convirtió en cantor habitual de reuniones y cafés. Con casi 21 años, conoció a José Razzano, apodado "El Oriental" por ser uruguayo, con quien formó un dúo de canciones criollas. En 1912 grabó quince canciones, acompañándose con su guitarra. El primero de los temas, "Sos mi tirador plateao". El repertorio aún se componía de canciones criollas. En 1917 fue el primer cantor oficial de tangos, al estrenar el tango-canción "Mi noche triste" (de Samuel Castriota y Pascual Contursi), ya que, hasta entonces, el tango era sólo música sin letra. Ese mismo año filmó y estrenó su primera película, "Flor de durazno" e inició su etapa discográfica junto a José Razzano y el tema de Ángel Villoldo, "Cantar eterno". En los años '20 llevó el tango por Europa, haciéndolo conocer en España y Francia.

Desde su regreso a Argentina en 1926 se dedicó casi exclusivamente a la fonografía. En los años '30 ya era una figura célebre en Argentina, Uruguay y en varios países europeos. Hizo películas, conquistó el mercado de Estados Unidos, grabó discos, cantó en radio. En 1935 hizo una gira por Centroamérica, Puerto Rico, Venezuela, Aruba, Curaçao y Colombia, donde murió, en Medellín.