5/10/10

Heidegger: Nazismo y Política del Ser -I


Nicolás González Varela

Especial para Gramscimanía

“Por oscuras y cuestionables que parezcan muchas cosas, cada vez siento en  mayor medida que estamos introduciéndonos en una nueva realidad y que se ha terminado toda una época obsoleta. Todo depende de si sabemos prepararle a la Filosofía un punto de ataque justo y si contribuimos a ayudarle en esta tarea.” (Carta de Heidegger a Karl Jaspers, 3 de abril, 1933)

¿Heidegger un nazi típico? ¿Heidegger como Platón en Syracusa? El filósofo Karl Jaspers recordaba en sus memorias parciales Notizen la siguiente anécdota: “En mayo de 1933… le dije: ¿Cómo puede gobernar a Alemania un hombre inculto como Hitler? ‘La educación es algo totalmente indiferente’ (ist ganz gleichgültig)–, me respondió Heidegger: ‘¡Vea usted sus maravillosas manos!’”. Son bien conocidas y documentadas las relaciones íntimas, las afinidades profundas entre el filósofo y el nacionalsocialismo. Sin embargo tanto él como sus hagiógrafos y los heideggeriannes en general, así como el Mainstream académico, han tratado de negar, obturar o minimizar los rastros de este compromiso político que cuestiona el núcleo de su analítica existencial y de la dimensión ética de su filosofía.

España va mal

Ignacio Ramonet

Se acabó la paz social. La huelga general del pasado 29 de septiembre contra la reforma laboral decidida por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero constituye la apertura de una temporada social probablemente agitada.
El Gobierno ha prometido presentar al Congreso, antes de final de año, un nuevo proyecto de ley que pretende elevar de 65 a 67 años la edad legal de jubilación y ampliar el periodo de cómputo, para fijar la cuantía de la pensión, de los últimos 15 años de vida activa a los últimos 20... Sumado a la reforma laboral y al decretazo de mayo pasado que rebajó el salario de los funcionarios, congeló las pensiones y recortó los gastos en obras públicas, este proyecto acrecienta la ira de las organizaciones sindicales y de buena parte de los asalariados. 

De antemano, el Presidente del gobierno ha presentado sus decisiones como irrevocables: "Al día siguiente de la huelga general -alardeó en Tokio el 1 de septiembre- seguiremos con la misma actitud". Lo cual incita a los sindicatos a prever ya nuevas jornadas de protesta.

En su intransigencia, el Ejecutivo español sigue el modelo de otros gobiernos europeos. En Francia, a pesar de tres recientes movilizaciones masivas contra la reforma de las pensiones, el presidente Nicolas Sarkozy ha reiterado que no modificará la ley. En Grecia, seis huelgas generales en seis meses han sido desoídas por el Primer Ministro Yorgos Papandreu.

La estafa de la reunificación alemana 20 años después

Gorbachov, Bush y Köhl

Elsa Claro

En 1993 tuve oportunidad de emprender un aleccionarte recorrido por Alemania, comenzando en la antigua ciudad hanseática de Hamburgo, con su gigantesco puerto, la no menos enorme estación  de ferrocarriles o las diminutas y pintorescas casas en un barrio para  viudas de marinos, que en tiempos lejanos aliviaron algo lo irremediable. Ese viaje concluyó en Munich, donde me sirvieron cerveza es jarras descomunales y rememoré innombrables episodios de la historia europea, ante la más feroz miopía política de unos cuantos estadistas en los años 30 del siglo XX.

Llegar a Berlín, semanas y tramos después, no fue solo el reencuentro con buenos amigos, sino la constatación de algo que venía percibiendo durante toda esa larga y lujosa ruta, donde no faltaron lamentables evidencias de que todo oropel tiene sus óxidos y humanas roturas.

Venezuela en el pensamiento de Salvador de la Plaza

Enrico Armas (Venezuela) Montaña en naranja


Mailer Mattié

La historia de Venezuela como país petrolero nos hermana con otros pueblos, reales o imaginarios. Es el caso, por ejemplo, de Wadi al-Uyún, un antiguo oasis en medio del desierto árabe que desapareció, de la noche a la mañana, cuando se descubrió petróleo bajo su arena. En la aldea, cuyo nombre significa Valle de las Fuentes y de los Manantiales, la vida transcurría lentamente, al ritmo dictado por la naturaleza, entre la espera de las lluvias y el arribo de las caravanas. Sus habitantes habían construido allí un pequeño mundo, estable, seguro, ordenado y pacífico; confiaban en la libertad, la justicia y la tradición cultural. Pensaban, además, que todo aquello que poseían era infinitamente más valioso que cualquier tesoro oculto bajo el suelo.

Holanda: Como uña y carne

Sede del Parlamento de Holanda

Michael R. Krätke

La bofetada de antes de ayer ha quedado definitivamente olvidada. Los holandeses se disponen a dar la bienvenida a un gobierno con una raspada mayoría suficiente (76 votos de un total de 150) en el parlamento. Un gobierno tolerado y controlado, si no gobernado, por el Partido de la Libertad (PVV, por sus siglas holandesas) y Geert Wilders, que se comporta a todos los efectos como primer ministro a la sombra. Obviamente, los notables se preocupan por sus negocios. De regalarse Wilders como cuasi-gobernante con comentarios anti-islamistas lo mismo en casa que en el extranjero, sería en detrimento de los intereses de los escrupulosos mercaderes holandeses, pues la xenofobia no es amiga del negocio.