2/8/10

Trotsky y la historia

Frida Kahlo (México) Autorretrato dedicado a Trotsky
Pablo A. Pozzi
Hace unos años escribí que, para mí, el oficio del historiador en la década de 1970 ofrecía la promesa de comprender al ser humano, me explicaba por qué nacionalidades y culturas diferentes habían producido imágenes a veces dispares y a veces similares, por qué un obrero en China y otro en Buenos Aires se comportaban esencialmente igual, mientras se planteaba como una disciplina socialmente útil para la liberación de la clase obrera. Subyacente a todo existía una inexorable fe en la gente común que decía que la historia era una mirada al pasado desde el presente hacia el futuro: podíamos aportar entendiendo lo que había ocurrido para evitar cometer los mismos errores; los seres humanos podíamos tomar decisiones racionales en pos del bien común sólo si comprendíamos las causas históricas de los problemas sociales. En otras palabras, me dediqué a la historia porque me fascinaba y, además, era útil y estaba comprometida con la liberación social.

Karl Marx en Sendai

Pintura japonesa en la que se representa a samurais en la guerra
Jens Grandt
Pues sí, los japoneses son en verdad auténticos espíritus alemanes, unos románticos. Cuando toman al asalto el castillo de Heidelberg con sus cámaras fotográficas o, fascinados, toman apuntes en uno de los salones de Goethe, uno no puede más que admirarse de la intensidad con la que se abren a nuestra cultura europea. Como cuando hacia el final de un simposio con profesores japoneses en Kioto cantan al unísono con sus colegas alemanes “Am Brunnen vor dem Tore”. [1] ¡Y no estamos hablando de germanistas sino de economistas! Si esta escena tiene lugar es porque han leído a Marx. Porque quieren leerlo en su idioma original: un diccionario y una gramática alemana a su izquierda y El capital a su derecha. Y lo leen tan a fondo que han podido encontrar errores en las ediciones existentes de las Obras completas de Marx y de Engels. ¡Que lo intente alguien en japonés si se atreve!
Izumi Omura tenía veinte años cuando tuvo en sus manos por primera vez un libro de Marx. Hoy es profesor de Economía política en la Universidad Tohoku de Sendai y uno de los editores de las fuentes de los escritos de Marx y Engels en la nueva edición de las Obras completas de Marx y Engels (MEGA, por sus siglas en alemán). No es el único descifrando los jeroglíficos garabateados por el economista de Palatinado. Ningún otro país tiene tantos catedráticos rojos en sus mejores universidades.

Socialismo burgués y socialismo proletario

Alejandra Alcala Fariñez (Venezuela) Pétalos del alma
 
(Este artículo, escrito hace 3 años, ha tenido como objetivo inicial confrontar las tesis neorevisionistas de Hans Dieterich Steffan, co-fundador germano-venezolano de la presentada nueva estrategia revolucionaria superadora de aquella del Socialismo Científico, la rimbombantemente llamada “Socialismo del Siglo XXI”. 

A la vez que, hemos buscado refutar, sobre la base de la crítica de la misma, la variante socialista nacional presentada en nuestro medio como artículo de debate en las páginas de DEBATE, órgano que fue de la camarilla revisionista dirigente del Partido del Pueblo. He decidido darle publicidad, ahora, con ligera modificaciones, dado que mantiene toda su actualidad. Habido el hecho, además, que desde diversas corrientes del pensamiento marxista-leninista se ha dado inicio a una multifacética campaña ideológica contra tal versión del revisionismo postmoderno).

Rodney Arismendi entendía que había una continuidad entre Gramsci y Lenin

Foto: Rodney Arismendi

Raúl Legnani
Desde el 1º de julio Álvaro Rico es el nuevo decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República. En Uruguay es conocido por sus investigaciones sobre el pasado reciente (dictadura).  Es entrevistado para conocer la marcha de sus investigaciones sobre la historia del Partido Comunista del Uruguay (PCU).
Vivimos en un país, desde que ganó el Frente Amplio en 2004, donde los temas de la ciencia y la tecnología están arriba de la mesa, como una prioridad. Usted como decano de la Facultad de Humanidades ¿no se siente fuera de la cancha?

Como no ha sido demostrado: Respuesta al texto "Sacristán contra Marx (II)"

Juan Gris [España] Ventana abierta con guitarra
Salvador López Arnal
Jordi Soler Alomà ha cambiado de estrategia. Anunció una demostración del escolasticismo heideggeriano con nudos formalistas lógicos de Sacristán y en “Sacristán contra Marx (II)” ha insistido en su análisis del marxismo del traductor de El Capital a partir, una vez más, de un único artículo: “El trabajo científico de Marx y su noción de ciencia”.
Como creo que algunas de sus consideraciones ya fueron respondidas en mi anterior réplica y como pienso, además, que sigue insistiendo de forma errónea en los mismos nudos, me limitaré en esta nota de urgencia a comentar el final de su artículo no sin antes señalar que, en contra de lo que él sostiene, Sacristán, una y mil veces, en éste y en otros trabajos, nunca ha comparado Das Kapital “con un manual de física o de genética”. Entre otras razones, porque ni Sacristán ni nadie informado puede sostener razonablemente que El Capital es un manual.

Marx regresó y amenaza con quedarse

Karl Marx

Carlos Abel Suárez / SinPermiso
Al insinuarse la actual crisis económica mundial, aun antes del estallido de la burbuja de las hipotecas norteamericanas, comenzó lo que muchos llamaron el "regreso" de Marx. Revistas de actualidad y de amplia difusión internacional pusieron su inconfundible retrato en sus portadas. La nota de tapa era Marx. En algunas encuestas relevantes fue elegido como uno de los pensadores más destacados de todos los tiempos. A propósito del rescate financiero, en los principales diarios norteamericanos, se propinaban como insulto o como elogio el suscribir las ideas de aquel personaje tan querido y tan odiado, nacido en Tréveris, en 1818. No muchos años atrás, su recuerdo había quedado sepultado y su obra aplastada y degradada por pseudoexégetas, interpretadores falsarios y filisteos de todo pelaje, a lo que se agregó la derechización de la socialdemocracia y la implosión de la URSS.

Hegemonia, imperialismo e capitalismo no pós-guerra

Cándido Portinari [Brasil] Figuras en la playa con baúl azul

Anna Saggioro Garcia
1. Introdução
Os conceitos de hegemonia e imperialismo são usados por autores representantes dos três principais paradigmas das Relações Internacionais (realismo, institucionalismo e marxismo) de formas diferentes, muitas vezes para explicar o mesmo: o estabelecimento de uma determinada ordem internacional sob dominação de uma potência. Algumas vezes “dominação”, “império” e “hegemonia” são usados de maneira intercalada, sem diferenciação; em outras, os mecanismos e meios com os quais a ordem dominante é estabelecida e mantida se distinguem, diferenciando uma ordem hegemônica de uma imperial. Alguns autores enfatizam os elementos do “consenso” na construção e manutenção da ordem, outros colocam à frente as diferentes formas de “coerção”. Ambas as caracterizações da ordem mundial podem ser tratadas de forma positiva (como uma liderança benévola) ou negativa (uma imposição de poder e subordinação de uns frente a outros), dependendo das visões de mundo e do posicionamento de cada autor.

Gramsci e a luta interna no PCUS (1923-1926)



Irina V. Grigoreva
Este ensaio faz parte de Gramsci e il Novecento, obra publicada em 1999 na Itália e não traduzida entre nós. Trata-se da compilação dos anais do seminário de mesmo nome realizado em Cagliari em 1997, por ocasião do sexagésimo aniversário da morte do pensador italiano. Para uma visão global dos ensaios apresentados naquele seminário, recolhidos no livro mencionado e aqui traduzidos, o leitor deve partir da introdução escrita por Renato Zangheri.
Nos seminários gramscianos da última década, o tema da relação Gramsci-Rússia sempre despertou interesse. Pretendo tratar de um aspecto deste tema, que, embora particular, não é de modo algum secundário, dada a importância das lutas internas no PCUS dos anos vinte em relação ao advento do stalinismo.

Gramsci, eu o vi assim

Renato Guttuso (Italia) Crocefissione


Giorgio Baratta
Em julho de 2009, pedimos a Giorgio Baratta, um dos fundadores e ativo participante da International Gramsci Society, e naquele momento já irremediavelmente doente, um depoimento que nos contasse seu particular “caminho até Gramsci”; um caminho diferente, em muitos e substanciais pontos, daquele que trilhamos os comunistas de extração togliattiana ou de algum modo influenciados pelo antigo PCI e, muito particularmente, pelo eurocomunismo. Giorgio prontamente nos enviou o texto abaixo, que não sabemos se é inteiramente inédito e que, por certo, não é recentíssimo. Seja como for, sua publicação na Itália, se aconteceu, terá sido bastante restrita, de modo que aqui, pela primeira vez, o documento conhece uma difusão mais ampla. Esta também é uma sentida homenagem à memória de Giorgio Baratta — alguém a quem consideramos, desde o primeiro momento e até o fim, um amigo constante deste sítio e, sobretudo, um grande amigo do Brasil (Luiz Sérgio Henriques).

Las críticas de Habermas en torno al discurso filosófico de la modernidad y la teoría consensual

Foto: Jürgen Habermas
Adolfo Vásquez Rocca

1.- Habermas y Foucault; la tensión entre el consenso y el conflicto.
El debate que atañe a la cuestión de los fundamentos de la racionalidad y la moral –particularmente cuando lo racional confronta sus antiguos ideales con las formas más recientes de sus poderes– encuentra en Jürgen Habermas uno de sus polemistas más representativos.
Habermas es el filósofo contemporáneo que ha formulado estas cuestiones con mayor rigor y método. Para ello ha elaborado una obra ya considerable, donde se cuenta, una crítica sistemática de las posiciones de Foucault (y de sus supuestos genealógico-nietzscheanos).