29/7/10

La fotografía que prueba el apoyo de Venezuela a la guerrilla colombiana


Pascual Serrano
Tenía dudas sobre la veracidad de las afirmaciones del gobierno colombiano que acusaban a Venezuela de proteger a los guerrilleros de las FARC. Pero gracias al riguroso trabajo informativo de los corresponsales de la prensa española y la veracidad de sus trabajos ya no tengo ninguna duda. Esta fotografía de la agencia Efe publicada en el diario ABC es la mejor prueba. De ahí su claro y contundente pie de foto: "Guerrilleros de las FARC en un campamento en suelo venezolano, una de las pruebas aportadas a la OEA". (1)

Nadie discutirá que basta una rápida mirada para comprobar que se trata de cuatro intrépidos y peligrosos guerrilleros, que cuentan con armamento sofisticado de última tecnología, que disponen de suministros alimentarios para soportar una dura guerra contra el ejército colombiano, y que el paraje donde han sido sorprendidos por el fotógrafo no permite albergar dudas de que es territorio venezolano. Comprobado todo esto, es lógico concluir que cuentan con la complicidad y ayuda del presidente venezolano Hugo Chávez.
Mi agradecimiento al diario ABC por la información, a la agencia EFE por la fotografía y al gobierno colombiano por esa espectacular prueba que nos ayuda a todos a descifrar la realidad latinoamericana. Un claro ejemplo de su política informativa sobre la región.
(1) ABC, 24-7-2010 http://www.abc.es/20100724/internacional/colombia-denunciara-venezuela-ante-20100724.html

¿Qué diría Karl Marx? ¿Qué dice Paul Krugman?

Foto: Néstor Kirchner y su esposa Cristina Fernández
 
Marcelo Zlotogwiazda
Diría Karl Marx que Néstor Kirchner tiene bastante chance de ganar la elección presidencial el año que viene? ¿Qué respondería Paul Krugman sobre la probabilidad de reelección de Cristina? La opinión del difunto intelectual comunista alemán sólo puede ser conjeturada. Y al Premio Nobel de Economía y columnista de The New York Times se le preguntó vía correo electrónico pero aún no contestó.
La idea de consultarlo a él surgió luego de leer la columna que publicó hace diez días en la que teoriza y especula sobre la reelección de Barack Obama. Lo critica por preocuparse más en cómo los medios tratan sus políticas que en el efecto que esas políticas tienen sobre la economía. Krugman sostiene que el gobierno estadounidense debería haber aplicado un programa de estímulo más ambicioso y “acorde a la magnitud de la crisis”, y considera lógico que la imagen de su presidente haya caído bastante. En este sentido, se burla de los sabelotodo que plantean la “paradoja de Obama”, la que surgiría del contraste entre las grandes victorias que ha obtenido en el Congreso (reformas en la salud y en la legislación financiera) y su bajo nivel de aprobación.
Krugman los descalifica y contradice. Primero, apoyándose en la ya famosa frase “Es la economía, estúpido”, que James Carville, el jefe de campaña de Bill Clinton, usó como slogan en 1992 para convencer de que eso era más determinante para los votantes que los logros que George Bush se adjudicaba en política exterior (fin de la Guerra Fría y Guerra del Golfo).

Aclaraciones al doctor Mario Bunge

Salvador Dalí (España) Los elefantes

Jordi Soler Alomà
He leído atentamente la réplica publicada en Rebelión (23/07/2010) a mi artículo “Mario Bunge” por parte del homónimo Doctor. Lamentablemente, debo observar que su lectura de mi crítica no ha sido tan atenta, por lo que su réplica incurre en errores debidos a malentendidos.
El Dr. Bunge empieza diciendo que “la más seria de las acusaciones de mi crítico es que cometo la “falacia” de afirmar que algunos de los artículos que publicó el New York Daily Tribune con la firma de Karl Marx fueron escritos por su colaborador, amigo y benefactor Friedrich Engels”. Pues bien, en ningún momento niego yo que eso sea cierto, la falacia que le adjudico al Dr. Bunge es tratar de deteriorar la imagen de Marx con esa aducción, al no especificar que fue el propio Engels quien le pidió a Marx realizar esas contribuciones, en un momento en que Marx tenía trabajos mucho más urgentes e importantes que llevar a cabo.

Vladimir Ilích Ulianov y la dialéctica


Francisco Umpiérrez Sánchez
“La dialéctica como conocimiento vivo, polifacético (cuyo número de facetas aumenta siempre), de innumerables matices  en el modo de abordar la realidad y de aproximarse a ella (con un sistema filosófico que, de cada matiz, se desarrolla en un todo): he aquí el contenido inconmensurable, rico, de la dialéctica en comparación con el materialismo metafísico,…”.  En torno a la dialéctica. Vladimir Ilích Ulianov.
Antecedentes
Primero. He leído  con atención los dos artículos de Jordi Soler Alomá titulados “Sacristán contra Marx” y publicados en Rebelión en días pasados, donde defiende a Marx de las críticas de Sacristán. He de manifestar, en primer lugar, que estoy de acuerdo con buena parte de su crítica. No obstante, aunque es un asunto colateral en su exposición, no estoy de acuerdo con su valoración de Hegel y de Vladimir Ilích Ulianov. De Hegel he de decir que, a mi juicio, es uno de los filósofos más importantes de todos los tiempos, y que la riqueza categorial, nivel de abstracción y profundidad de su pensamiento no tienen parangón.  Y con respecto a Vladimir Ilích Ulianov he de decir que es el marxista más importante del siglo XX, que su nivel teórico era de un gran nivel, que su conocimiento de las obras de Marx era muy profundo, y que tenía un sentido práctico que nadie ha podido igualar.

México no tiene presencia en política internacional

Gunther Gerzso (México) Azul, verde y amarillo

Pedro Echeverría

1. ¿Por qué carajos la mayoría de tus artículos son sobre México si este no decide nada, vale pura madre a nivel internacional? Me reclamaba de entrada mi querido amigo Luis Arturo. Y a partir de allí me ha soltado mil un argumentos para demostrarme que las decisiones de los EEUU, China, Europa, los países asiáticos, incluso Brasil, eran los que estaban determinando la política, la economía y el comercio mundial. De entrada estuve de acuerdo con él diciéndole que por eso me había preocupado por escribir más por América Latina donde en estos momentos el imperialismo de EEUU encontraba una fuerte oposición y que no contaba con el material suficiente para interpretar bien lo que sucedía en el contexto de aquellos bloques de países de poder que definían el destino del mundo mientras los pueblos producían las riquezas que se les iba de las manos.

Rusia propone seis divisas multipolares


Alfredo Jalife-Rahme
El dominio omnipotente del dolarcentrismo, incluida la relativa bipolaridad compartida con el euro, constituía el reflejo del orden unipolar que ha llegado a su fin con la decadencia multidimensional de EEUU, cuando el mundo se mueve hacia un nuevo orden multipolar que imperativamente debe traducirse en una pluralidad de las divisas de los grandes actores del planeta.
Una de las señales trágicas de la recesión global, causada por los especuladores de Wall Street y su horda de Madoffs y Soros, ha sido la colosal disparidad entre la economía real y el vigente financierismo (impuesto por la banca israelí-anglosajona), lo cual se subsume en el anómalo dominio del dolarcentrismo que ha llegado a su ocaso, pero que no ha sido sencillo remplazar por los grandes actores del planeta.

¿Por qué leer a Manuel Sacristán?

Joan Miró (España-Cataluña) Gouache sobre papel negro

Cristóbal García Vera
"Amor, trabajo y lucha". Fueron las ideas fuerza que propuso ante una asamblea de estudiantes que demandaban su orientación cívica en la década final de la negra era franquista, como consignas que debían regir una vida humana decente y plena. Puntualizó, además, que con Amor no se limitaba a propugnar la fraternidad, sino que se refería, asimismo, al amor al conocimiento, que bajo el término Trabajo englobaba tanto la vertiente manual como la intelectual, y que lucha era actuar contra la opresión, las desigualdades y la injusticia” Alfons Barceló sobre Manuel Sacristán. Prólogo a 'Escritos sobre el Capital y textos afines'.
Manuel Sacristán fue, como recordara Francisco Fernández Buey, 'uno de los tres o cuatro pensadores realmente influyentes en el ámbito de la filosofía hispánica de la segunda mitad del siglo XX'. (1) Una consideración que, lejos de estar motivada por afinidades ideológicas o personales, es admitida por filósofos de las más variadas procedencias. Y ello, como ha apuntado otro de sus discípulos, por el inusual número de registros que dominaba. Sacristán fue un filósofo marxista y comunista, el más conocido de España. Pero, también, un estudioso de la lógica y de las filosofías de inspiración positivista y analítica; y un conocedor de la filosofía existencial. Su aproximación al marxismo, durante su estancia en el Instituto de Lógica Formal y Fundamentos Matemáticos de Münster, se produjo en un momento en el que contaba con un importante bagaje cultural. Ya entonces era un pensador. Alguien con una genuina vocación como buscador de la 'verdad'.

Notas para una biografía intelectual de Manuel Sacristán Luzón

Joan Miró (España-Cataluña) El sol rojo

Miguel Manzanera
Teoría y Práctica. La trayectoria intelectual de Manuel Sacristán Luzón, es el título de mi tesis doctoral, terminada en diciembre de 1993 y leída en marzo de 1994. En el tribunal estuvieron significativos estudiosos de la filosofía como Javier Muguerza, Andrés Martínez Lorca, Antoni Domènech, Vicente Romano, Jaime Pastor. Coincidiendo con el 25 Aniversario de la muerte de Manuel Sacristán, va a estar disponible ahora en internet, dentro de la página de Rebelión. Hoy comenzamos la edición con la Introducción y cada miércoles hasta final de año se añadirá un capítulo de la misma
Marxismus ist Theorie der Geschichte (der Natur, der
Gesellschaft, des Wissens), und er entsteht immer wieder als
Geschichte der Theorie J.A. Sandkühler [1]
La vida de Sacristán se orientó por el deseo de organizar el mundo humano desde las Ideas y de organizar las ideas de acuerdo con las necesidades del mundo humano. El saber sería sólo un equilibrio inestable, siempre históricamente condicionado, entre lo que se espera y lo que se desea, un compromiso en perpetua mutación entre lo que se conoce con relativa certeza y lo que fundadamente se ignora. Hablar, por esto, del pensamiento de Manuel Sacristán como si éste hubiera sido un sistema cerrado y autosuficiente, sería traicionar su verdadero significado. De aquí que una tesis sobre las ideas de Sacristán se presente como descripción de su trayectoria intelectual.

La relevancia filosófica de Manuel Sacristán

Joan Miró (España-Cataluña) El pájaro relámpago
                cegado por el fuego de la luna

José María Laso Prieto
Al producirse el fallecimiento del gran filósofo Manuel Sacristán (1925-1985) publiqué un artículo titulado «Réquiem por un filósofo crítico». Se publicó en un diario asturiano y asimismo en la revista Mundo Obrero. No tuve por él ninguna réplica, al contrario de lo que sucedió con un artículo de Gregorio López Raimundo, publicado también en M.O. Le criticó duramente el profesor Rafael Plá, físico y matemático de la Universidad de Valencia y miembro de la dirección del Partido Comunista. La crítica se debió a que Gregorio López Raimundo atribuía a Sacristán acertar cuando asumía las directrices del PCE y equivocarse cuando discrepaba de ellas. En mi artículo yo ensalzaba la mordiente crítica de Sacristán sobre los más diversos temas. Me hizo mucha gracia que calificase de «provecto teólogo» a F. Konstantinov, autor soviético de la obra El materialismo histórico que, a pesar de su excesivo dogmatismo, estuvo muy en boga entre los marxistas españoles. Después estudié el excelente prólogo de Sacristán a la edición de Grijalbo del AntiDühring. Tanto me impresionó, que tuve que copiarla a máquina debido a que entonces no había en España posibilidad de fotocopiarla. Más tarde cité ampliamente a Sacristán en mi trabajo «Perspectiva marxista de Goethe». Recuerdo que en su texto se mencionaba elogiosamente a Georg Lukács como «el viejo Néstor». Más tarde, en un viaje que hice a Barcelona, traté de saludar personalmente a Manuel Sacristán pero –a pesar de que me ayudó en la tarea la actriz Jeaninne Mestre– no pude localizarle debido a que entonces estaba descansando en una finca de la provincia de Gerona. En cambio, logré adquirir en la librería Cinqs d' Ors –a la que me llevó Jeannine– un libro sobre el tema de los partidos políticos que me fue muy útil para elaborar mi obra Introducción al pensamiento de Gramsci, que se publicó en 1973 por la Editorial Ayuso con prólogo del profesor Gustavo Bueno.

En torno a la dialéctica

Joan Miró (España-Cataluña) El nacimiento del día

Manuel Sacristán
Presentación y notas de Salvador López Arnal
Las relaciones entre la lógica formal y la dialéctica han sido -digámoslo en términos suaves para evitar arrojar leña a este fuego aún encendido- algo amargas. Los lógicos formales han mal oído permanentemente las reflexiones de "los dialécticos". Han pensado, en general, que se trataba de afirmaciones fruto de la simple (e inadmisible) ignorancia. Y ya se sabe, desde Spinoza, que la ignorancia nunca es un argumento. De esa forma no sólo se ha rechazado todo lo dicho en torno a la lógica y a sus principios por parte de "los antidialécticos" sino que, en la mayoría de las ocasiones, se ha menospreciado, todo tipo de reflexión "dialéctica", sobre éste u otra cuestión cualquiera, por alejada que estuviera temáticamente de aquel debate. Los lógicos borrosos, con su lógica difusa, tal vez hayan alterado en parte, en pequeña parte, la situación descrita.
El comportamiento de "los dialécticos" no ha sido siempre mucho mejor. Acaso, lo contrario es más verdadero. Han tendido a ver en la lógica aquello que no es ni pretende ni ha deseado ser. Se ha considerado que algunos principios lógicos de la tradición, como el principio de identidad o el de no contradicción, presuponían una ontología antidinamicista, antidialéctica, que negaba todo tipo de cambio, de "alteración cualitativa". Por consiguiente, y por deducción inexorable, todo cambio, toda transformación socio-política. De ahi a considerar que la lógica no era sino un instrumento de la reacción en el seno del movimiento revolucionario tan sólo había un paso, un disparatado paso, que muy frecuentemente ha sido trazado por "los dialécticos". Aún más, se pretendió construir una lógica dialéctica, alternativa a la "burguesa y fijista lógica formal", cuando no un método dialéctico que, siguiendo el carácter contradictoriamente real del ser en su devenir, diera de sí las verdades materiales ("reales") que la lógica formal clásica, fijista y burguesa, era incapaz de hallar.

Sacristán joven: La necesidad de la libertad

Joan Miró (España-Cataluña) Labriego catalán en claro de luna

Miguel Manzanera

1. La recepción de la raíz humanista de la cultura europea por Sacristán (elementos prácticos de la libertad, 'libertad para').
En Laye Sacristán ha realizado una crítica de la cultura de primera importancia. Comentador de libros, de teatro y cine, de acontecimientos culturales de la ciudad de Barcelona; crítico de los críticos y censores, del mal gusto de la cultura oficial que impide cualquier actividad realmente creativa; alentador de nuevos valores literarios y artísticos, de nuevos modos de expresión de la cultura; enemigo infatigable de la chapucería, la fealdad y la ramplonería, que se quiere imponer a los ciudadanos como cultura; degustador exquisito de las manifestaciones de vida intelectual de sus coetáneos. Sus artículos son una llamada a la participación ciudadana en una vida más plena, alimentada de arte y contemplación de la belleza de las formas artísticas, ávida de curiosidad intelectual y capaz de comprensión de las peculiaridades del mundo moderno a través de la reflexión sobre sus formas auténticas de manifestarse, presta al combate por un mundo más humano construido con los mejores sentimientos y emociones de los hombres y mujeres de la ciudad.
Hay que leer cuidadosamente al Sacristán de Laye para entender bien al Sacristán comunista. Cuando uno lee los papeles de combate político del Sacristán de los años 60, se puede admirar su capacidad de organizador de la lucha clandestina, su capacidad de sacrificio por la idea; e incluso la dureza de sus posiciones políticas. Cuando uno lee los escritos teóricos del Sacristán marxista, se le admira por su claridad y capacidad de exposición, por el aire fresco que introduce en una cultura esclereotizada como era la del marxismo de los años 70. En el Sacristán más maduro, que prevé de los desastres del comunismo como sistema, uno puede admirar la elegancia -la elegancia, decía Quine, se mide por la simplicidad en el acierto para señalar las soluciones a los problemas complejos- y la veracidad con las que busca una salida a la crisis. Pero en los primeros escritos es donde puede uno entender la raíz humana de su personalidad.