30/6/10

Algún día cambiaremos la denominación de “Estado” por el de “Provincia”


Mapa político de Venezuela en el año de 1840. Sirvió de ilustración del libro
"Atlas Físico y Político de Venezuela", de Agustín Codazzi. 
Se encuentra en la Biblioteca Nacional de Colombia, en Bogotá

Omar Montilla
I. Razones de una proposición y sus antecedentes históricos 
Mi proposición es muy sencilla: Reformar el Artículo 16 de la Constitución Nacional, para que se elimine la denominación de “Estado”, que ha sido la usual para indicar la forma de organización (no de división) político-territorial básica de nuestro país y que sea sustituida por el de “Provincia”, por su evidente raigambre histórica y jurídica en nuestro país. 
Cuando Venezuela declaró su independencia en 1811, quienes allí participaron lo hicieron a nombre de las “Provincias Unidas” que conformaron originalmente a nuestro país, que como se sabe eran: 

Margarita, que fue establecida en 1525 y que debería retomar su nombre original.


Nueva Andalucía (Cumaná), que fue creada en 1568 y que evoluciona histórica y políticamente igual que Margarita. 




Trinidad, que formó parte de la provincia de Guayana por 140 años, desde 1.591 a 1.731. Ese año fue declarada como Gobernación y Capitanía General y así funcionó por 66 años hasta el nefasto día del 17 de febrero de 1.797 cuando es ocupada por los ingleses, convirtiéndose en colonia. Trinidad fue venezolana casi por 300 años, y sustraída de nuestro territorio sólo 13 años antes de la independencia de Venezuela. 

Guayana, su provincialidad comienza en 1.530 y es ratificada históricamente en 1.568 y 1.591. 



Venezuela, que creada como provincia por Real Cédula en 1.528 y es la génesis de nuestro territorio nacional. Sus límites fueron fijados indubitablemente desde el Cabo de la Vela (Guajira) hasta Maracapana (en lo que hoy es Puerto La Cruz). 


Trujillo formó parte de la Provincia de Venezuela hasta el año 1786, cuando por Real Cédula, pasa a formar parte de la Provincia de Maracaibo. Luego de la revolución de 1810, el territorio de Trujillo fue separado de la Provincia de Maracaibo, pasando a constituir la Provincia de Trujillo. 

Maracaibo es heredera de la Provincia de La Grita-Mérida-Maracaibo, y fue durante el período colonial, una entidad político-administrativa que, a pesar de estar compuesta por tres nombres, se formó como una entidad que fue aumentando su territorio y mudando su capital en el transcurrir del tiempo. A la Provincia de Maracaibo se le anexó la ciudad de Trujillo por lo que ésta quedó integrada por las ciudades de Maracaibo, Mérida, Trujillo, La Grita, Villa de San Cristóbal, Perijá y demás pueblos de españoles e indios. 

Mérida como provincia fue originalmente creada en La Grita y así funcionó entre 1.570 y 1.622, cuando pasó a llamarse Provincia de Mérida. Maracaibo formaba parte de la provincia de Venezuela y se le anexa a la de Mérida en 1.676. En 1678 Maracaibo se transforma en capital de Provincia. 


Barinas se desprendió de la provincia de Maracaibo. El 15 de febrero de 1786, Barinas fue erigida como provincia y, a su vez, nombrada como capital. Por decreto, el 17 de julio de 1823, fue dividida en dos provincias: Barinas y Apure. En 1862 cambia el nombre por el de Zamora.

Barcelona se separó de la provincia de Nueva Andalucía el 11 de julio de 1810, la Junta Suprema de Caracas incluyó a Barcelona entre las provincias que desconocían a la autoridad del gobierno español. Durante la Primera República, la Provincia de Barcelona mantuvo la particularidad de constituir una República independiente, cuya constitución fue elaborada por Francisco Espejo y aprobada el 12 de enero de 1812. Sin embargo este proyecto duró poco tiempo, ya que en la Constitución de 1811 aparecen firmantes los diputados por la provincia de Barcelona, como parte de la Confederación de Provincias de Venezuela. Después de la caída de la Primera República (25-07-1812), se mantuvo la denominación de provincia de Barcelona. 

Coro, como provincia en 1821 entró a formar parte con Trujillo, Mérida y Maracaibo del Departamento del Zulia, y figuró en la constitución grancolombiana como Provincia de Coro. Disuelta la Gran Colombia en el año de 1830 y por disposiciones constitucionales, la Provincia de Coro, fue dividida en los cantones de Coro, Cumarebo, Costa Arriba, Casigua, San Luis y Paraguaná.

El legado de la Escuela de Frankfurt


Foto: Martin Jay

"Una de las cosas más extraordinarias del legado de la Teoría Crítica, como también se la conoce, es su capacidad para ir cambiando a través de las generaciones. Es decir, el hecho de que figuras de la primera hornada, como Horkheimer, Adorno, Marcuse y otros de su generación de inmigrantes, que ya han desaparecido hace mucho tiempo, hayan sido seguidos por otra generación, con figuras como Habermas o Albert Wellmer en Alemania, y ahora por una tercera generación, muy activa en Alemania, en los EE.UU. y en otras partes, con figuras como Axel Honneth, Richard Bernstein o Susan Buck-Morss. Ahora bien, tal supervivencia pasa por una respuesta creativa frente a los nuevos desafíos, por sobre cualquier apego dogmático a los principios de los fundadores. Así, un ala de continuadores de la Teoría Crítica, pienso en Habermas, ha sido capaz de elaborar los viejos temas del pensamiento de izquierdas en términos de una teoría de la democracia radical. Asimismo, la Teoría Crítica ha estimulado la búsqueda de alternativas para la ideología dominante de la industria cultural. Las obras de Adorno y Benjamin han sido capaces de inspirar una enorme cantidad de trabajo en el campo de los estudios culturales y de la literatura. En suma, hay muchos diferentes legados. La Escuela de Frankfurt nunca cristalizó en una ortodoxia, sino que, de hecho, ha tenido la habilidad para reinventarse. Ese es su gran legado".
Fuente: Entrevista de Eduardo Sabrovsky a Martín Jay en El Mercurio, Santiago de Chile

Marx y los críticos anti-totalitarios (… de derecha)


George Wirth (Panamá) Desnudo parcial

Javier Biardeau
“(...) puede mostrarse cómo la línea que va de Aristóteles a Marx muestra a la vez menos rupturas y mucho menos decisivas que la línea que va de Marx a Stalin”. (Hanna Arendt)
"Estamos en mejores condiciones que Marx para responder a esta pregunta. La nueva era bárbara está limitada por el fascismo y la degeneración del estado obrero. Una alternativa de este tipo -socialismo o servidumbre totalitaria- no sólo tiene una enorme importancia teórica, sino también agitativa, pues a su luz la necesidad del socialismo aparece con mayor claridad." (Leon Trotsky)
"Es absolutamente indiscutible, que la dominación de un solo partido sirvió jurídicamente de punto de partida del régimen totalitario stalinista." (Leon Trotsky)
Existen críticas del totalitarismo que tienen piernas cortas (pues son de cabo a rabo de derecha), que aún no se descentran de su implicación subjetiva en el totalitarismo suave o de baja intensidad de la sociedad capitalista de mercado y su pensamiento unilateral de apologética del “liberalismo democrático”; es decir, su fe supersticiosa en la “democracia representativa”, o más bien en el “elitismo democrático”.
La crítica anti-totalitaria de corte capitalista, repite a los cuatro vientos una racionalización defensiva de lo que Marcuse llamó “tolerancia represiva”, sin indagar su emplazamiento en los dispositivos de dominación, control social y disciplinamiento propios del auto-designado “mundo libre y democrático”; es decir, del actual Imperio global.