29/6/10

Lo que todo ambientalista necesita saber sobre capitalismo


Willem de Kooning (Holanda-EEUU) Puerta hacia el río


Fred Magdoff
John Bellamy Foster

Ha llegado el momento de que aquellos preocupados por el destino de la Tierra enfrenten los hechos: no sólo la grave realidad del cambio climático sino también la acuciante necesidad de un cambio en el sistema social. La incapacidad de arribar a un acuerdo sobre el clima global en Copenhague en diciembre de 2009 no fue únicamente una simple abdicación de liderazgo mundial, como se ha sugerido frecuentemente, sino que tuvo raíces más profundas en la inhabilidad del sistema capitalista para lidiar con la creciente amenaza a la vida en el planeta. El conocimiento de la naturaleza y los límites del capitalismo, y los medios para trascenderlo, tienen entonces importancia vital. En palabras de Fidel Castro en diciembre de 2009: “Hasta hace muy poco se discutía sobre el tipo de sociedad en que viviríamos. Hoy se discute si la sociedad humana sobrevivirá”.[1]

I. La crisis ecológica planetaria
Existe abundante evidencia de que los humanos han causado daño ambiental durante milenios. Problemas por deforestación, erosión de suelos, y salinización de suelos irrigados se remontan a la antigüedad. Platón escribió en Critias:

Diferentes modos de adherir al Socialismo


Roberto Mamani Mamani (Bolivia) Aves de los Andes

Rómulo Pardo Silva

Generalmente se argumenta la necesidad del socialismo con los datos de la ciencia y se olvida o deja de lado que su modelo de nueva sociedad atrae por sí mismo.
La economía, ecología, historia, politología, climatología… entregan datos científicos que demuestran la obligación política de construir una civilización poscapitalista sustentable, planificada, solidaria.
A una parte importante de la humanidad no le hacen falta esas evidencias metódicas para inclinarse por un modelo de mundo justo y comunitario.
Dejarse cautivar por los sentimientos es propio de los pueblos. Las religiones tienen miles de millones de seguidores que no piden la comprobación de sus creencias; les basta con que satisfagan sus inquietudes.
El sistema capitalista inculca y materializa una forma de existencia basada en la pertenencia a clases sociales piramidales, la libertad para explotar el trabajo de otros, el derecho ilimitado de propiedad de algunos, el individualismo, la inseguridad de empleo y salud, la baja calidad de educación pública, la amenaza delincuencial. Miles de millones de personas la aceptan.

¿Qué significa el socialismo hoy?


Xul Solar [Argentina] Marina

Jorge Celetti

Recapitulación crítica

“Estamos frente a un proceso social y político diferente, frente al cual no se puede repetir más lo sabido.”
(“Reformismo social y disputa de hegemonía” de Francisco Hidalgo Flor, )

La cita demarca la frontera teórico-política ante la que nos hallamos. Y aún no podemos desprendernos de los contrapesos del bagaje conceptual anterior que no responde a los desafíos actuales, sea por repetición de libretos ya “vencidos” o por proclamar lo nuevo como si bastara con invocarlo. Desde luego existen aportes de ideas valiosas, pero lo más rico de lo que está naciendo surge de experiencias concretas con diversas características sin que las construcciones teóricas estén a su altura.
No es de extrañar entonces que la situación que se presenta en Argentina y en Latinoamérica dispare fuertes polémicas y divisiones, producto de interpretaciones sostenidas desde discursos parcializados cuando no precarios. Así, quienes apoyan las políticas de los gobiernos “progresistas”, cualquiera sea su grado de adhesión, apuntan a morigerar los efectos depredadores del orden capitalista pero sin cuestionar la naturaleza del sistema que origina dichos efectos. En cuanto a los que sí cuestionamos al capitalismo, ubicados al margen de los cánones clásicos y de la reproducción de cursos agotados, constituimos una franja donde el momento que vivimos también provoca valoraciones disímiles y no pocas fricciones. Este entramado de divergencias muestra lo difícil que supone el reto: “no se puede repetir más lo sabido” y mayor aún, el de lograr bases comunes para que vaya surgiendo una inteligencia colectiva capaz de inducir cambios sustanciales, comenzando por los propios.