18/6/10

Acerca de Walter Benjamin


Jordi Torrent Bestit
Walter Benjamin es autor de quien en modo alguno podría afirmarse que haya venido siendo objeto de marginación editorial en España. Desde las primeras traducciones (en general insatisfactorias) de sus textos, efectuadas por Jesús Aguirre para Taurus en el último tramo del tardofranquismo, hasta la presencia actual de los primeros volúmenes de su obra completa (en curso de publicación en Abada), Benjamin nunca ha dejado de estar al alcance del lector o lectora interesados en conocer las singulares elucidaciones críticas de este pensador multidisciplinar y, como tal, alérgico -forma y contenido- a cualquier pretensión de asimilar reflexión filosófica a construcción de sistema cerrado.
No obstante, cabe albergar alguna duda respecto a si no se trata de un filósofo mucho más citado que efectivamente leído [1], rasgo que de confirmarse, y no bien se mire, compartiría en la actualidad con otros autores de la tradición emancipatoria. Desde luego, semejante hipótesis abre de inmediato una serie de interrogantes nada accesorios en torno a la relación que se puede/debe (o se debe/puede, que no es exactamente lo mismo) mantener con los escritos de la mencionada tradición, aspecto en cuyo examen no podemos demorarnos  ahora por ser otro el propósito de la presente nota.

Cuba y la retórica de los derechos humanos

Wilfredo Lam [Cuba]  Jungla II
Salim Lamrani

Especial para Gramscimanía

Una constatación inicial

En Occidente, el nombre de Cuba se asocia inevitablemente a la problemática de los derechos humanos. Los medios europeos y estadounidenses estigmatizan a la mayor isla del Caribe de modo reiterado sobre este tema. Ningún otro país del continente americano se señala tanto con el dedo como la patria de José Martí, que dispone de una cobertura mediática desproporcionada en relación con su tamaño. En efecto, acontecimientos que pasarían desapercibidos en cualquier otra parte de América Latina o del mundo se difunden inmediatamente en la prensa internacional cuando se trata de Cuba.
Así, el suicidio en febrero de 2010 de Orlando Zapata Tamayo, un preso condenado por delitos comunes en Cuba, se mediatizó mucho más que el descubrimiento, en enero de 2010, de una fosa común con 2.000 cadáveres de sindicalistas y militantes de los derechos humanos asesinados por el ejército colombiano. Del mismo modo, las manifestaciones de los opositores cubanos aparecen regularmente en la prensa occidental la cual, al mismo tiempo, censura las exacciones –¡Más de 500 casos de asesinatos y desapariciones!– que comete la junta militar, de Roberto Micheletti primero, y después de Porfirio Lobo, que gobierna actualmente en Honduras después del golpe de Estado de junio de 2009...

Murió José Saramago

Foto: José Saramago
El escritor, periodista y dramaturgo portugués José Saramago murió este viernes, a los 87 años de edad, en Lanzarote, isla del archipiélago canario (España).

El también Premio Nobel de Literatura visitó Venezuela en 2004 para participar en el Encuentro Mundial de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad. Saramago nació en Azinhaga, Portugal, en 1922. Antes de dedicarse a la literatura desempeñó oficios tan diversos como mecánico y editor.

En 1998, el máximo galardón literario del planeta reconoció a un hijo de campesinos sin tierra.

Tenía tres años cuando su familia emigró a la capital. El futuro escritor se formó en la biblioteca pública de su barrio mientras trabajaba en un taller.
Hizo estudios secundarios, que por dificultades económicas no pudo proseguir. Su primer trabajo fue de cerrajero mecánico, posteriormente se desempeñó como: diseñador, funcionario de salud, traductor, editor, periodista.

En 1947 publicó su primera novela Tierra de pecado. Pese a las buenas críticas, Saramago decidió permanecer sin publicar más de veinte años, porque, como afirmó posteriormente: “Quizás no tenía nada qué decir”. En 1969 se hizo miembro del Partido Comunista Portugués, que se mantenía en la clandestinidad. En 1970 publica Probabelmente alegría. Colaboró como crítico literario en la revista Seara Nova. En 1972 y 1973 formó parte del Diario de Lisboa. En 1974 se sumó a la llamada Revolución de los Claveles, movimento ´cívico militar que acabó con la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar en 1975. Perteneció a la primera dirección de la Asociación Portuguesa de Escritores y fue, de 1985 a 1994, presidente de la Asamblea General de la Sociedad Portuguesa de Autores.

A partir de 1976 comenzó a vivir exclusivamente de su trabajo literario, primero como traductor y después como autor. Su primera novela fue Levantado del suelo (1980), un retrato fresco y vívido de las condiciones de vida de los trabajadores de Lavre, en la provincia de Alentejo. En los siguientes años, Saramago publica casi sin descanso: Memorial do convento (1982), El año de la muerte de Ricardo Reis (1984), La balsa de piedra (1986), Historia del Cerco de Lisboa (1989).

También publicó El evangelio según Jesucristo (1991), Ensayo sobre la ceguera (1995), Todos los nombres (1997) , La Caverna (2000), El hombre duplicado (2002), Ensayo sobre la lucidez (2004), La intermitencias de la muerte (2005), El viaje del Elefante (2008) y Caín (2009).
Por su labor intelectual, que también incluye poemas, artículos periodísticos, obras teatrales, música, crónicas, óperas, entre otras, Saramago recibió en vida más de cincuenta reconocimentos y distinciones internacionales.

Antonio Gramsci visto desde el otro lado de la barricada

Edouard Michelet [Haití] Escena de Mercado


Quibian Gaytan | Partido Comunista (marxista-leninista) de Panamá
Antonio Gramsci, luego de transcurridos 72 años de su muerte en las infames ergástulas del fascismo mussoliniano y a los 65 años de su "recuperación" por Palmiro Togliatti en 1944, desde la década del 70 pasa por ser el intelectual "comunista" más leído y que más ha inspirado a las diversas corrientes, movimientos y partidos renovadores del pensamiento marxista de Europa, América Latina y Panamá. A él se remiten, dado su saber enciclopédico y una cierta vaguedad e inconcluidez de sus conceptualizaciones teóricas, tanto la derecha como la izquierda de dentro y de fuera del movimiento comunista. De él se ensalza su "espíritu creador", "originalidad", la "frescura de un pensamiento marxista occidental”. Hoy la ola de moda ha refluido un tanto, dado el desemboque político práctico revisionista y liquidacionista de sus teorizaciones.No obstante, ahí quedan como legado suyo al Pensamiento de Izquierda actual toda una serie de términos y conceptos ideologistas, insuficientemente elaborados y no verificables en la realidad social y política: "Filosofía de la praxis", "bloque histórico", "equilibrio catastrófico", "hegemonía", "guerra de asedio o de posiciones", "intelectualidad orgánica", "cultura nacional-popular", en fin, su marxismo difuso y velado antileninismo.