13/6/10

Marx, lector anómalo de Spinoza (V)


Nicolás González Varela / Especial para “Gramscimanía”

"La mistificación (Mystifikation) que sufre la Dialéctica en manos de Hegel, en modo alguno es obstáculo para que haya sido él quien, por primera vez, expuso de manera amplia y consciente las Formas generales del Movimiento (allgemeinen Bewegunsformen) de aquella.": Karl Marx
Debemos apartarnos momentáneamente del derrotero del joven Marx para señalar varios sucesos simultáneos y paralelos que tendrán una impronta decisiva en su formación intelectual y política. En 1838 un Privatdozent de la Universidad de Halle, Arnold Ruge y el filósofo Theodor Etchermeyer fundan una revista clave en el hegelianismo de izquierda: los Hallische Jahrbücher für deutsche Wissenschaft und Kunst (Anales de Halle para la Ciencia y el Arte alemán).[1] Los Anales, creados para combatir al Romanticismo y la literatura romantisierende, al inicio contaban con muchos colaboradores en el centro del Hegelianismo, políticamente se manifestaba favorable a la forma-estado prusiana y a su predominio sobre toda Alemania, fue derivando rápidamente hacia la izquierda liberal y el ateísmo radical. El objetivo de fondo era combatir el órgano oficial de los hegelianos conservadores, los Berliner Jahrbücher für wissenschaftliche Kritik (“Anales berlineses de Crítica científica”). Un cronista e hisoriador de la literatura observaba no sin mordacidad, que “los Hallische Jahrbücher señalan la caída en la desgracia divina de la filosofía hegeliana y su expulsión del Paraíso de los empleos del gobierno de Prusia”.[2] De legitimismo y una ideología monárquico constitucional, la revista evolucionó hacia la crítica político-religiosa, la defensa de la Aufklärung y el racionalismo y la atención sobre la cuestión social, anunciando una nueva etapa de liberación de los espíritus de las fuerzas del turbio irracionalismo (cuyo cúlmen era la filosofía de Schelling, el espíritu de la Reforma luterana y el Prusianismo). En 1839-1840 la revista ya tenía el apoyo incondicional del Doktorklub y de los hegelianos de izquierda de Berlín, que empezaron a colaborar con artículos. En los Jahrbücher brillaba con luz propia, aparte del mismo Ruge, un filósofo que marcará toda una época: Ludwig Feuerbach, quién ya criticaba al estado prusiano por haberse transformado en una forma institucional absolutista, burocrática, anticonstitucional y teocrática. Además con acidez fustigaba a la filosofía hegeliana por haber querido conciliar Religión y Razón con un idealista a priori.[3] Ruge era el escritor mas político del grupo y el hombre práctico por excelencia, fue el que comenzó la crítica radical a la forma-estado prusiana (y destruyendo por elevación los fundamentos de la Filosofía del Derecho).[4] Ruge, como otros jóvenes hegelianos, no duda en señalar el enorme avance de la Filosofía Política hegeliana con respecto a sus antecesores o a sus contemporáneos, incluso llegando a afirmar que Hegel había desarrollado “el concepto más profundo de Estado que la Humanidad había logrado hasta ahora.”[5] Ruge también fue un pionero en intuir que, si se escindía el método dialéctico de Hegel de su System filosófico idealista, se podían obtener conclusiones que socavaban el conservadurismo y la legitimidad del estado y la cultura prusiana vigente. El aparente conformismo y realismo de la Sittlichkeit hegeliana, la Eticidad, era algo extrínseco al método e incluso para Ruge “la ética de Hegel equivale a la actividad consciente (Praxis) de la Dialéctica Histórica”. La famosa frase de Hegel “Todo lo racional es real; y todo lo real es racional” debía interpretarse, no como una sanción que legitime filosóficamente lo estático, sino de manera dinámica, de que lo real tiene que ser convertido en racional mediante la adecuación del progreso a la Historia. El método dialéctico podía ser un elemento de crítica y progreso si se entendía como reflexión, ya que en el concepto de reflexión en Hegel, no se puede pensar una cosa sin negarla o superarla. El Methode se convierte en crítica, al sopesar en su juicio “lo que es” con lo que “podría ser”. Y además es un método no-contemplativo, ya que exige que sus conclusiones se traduzcan en actividad, en acción: “El verdadero contenido de la Geistesphilosophie de Hegel es Humanismo, su verdadero método es Crítica."
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