19/12/10

Raúl Sendic: Entre la épica combatiente y el compromiso ético e ideológico



La lucha por la emancipación y la construcción de una democracia de fuerte raigambre social sigue siendo un impostergable e insoslayable compromiso con la historia. En "Sendic", el periodista Samuel Blixen reconstruye la épica y la ética del inolvidable guerrillero.

Hugo Acevedo

Este libro, que es una edición ampliada de la obra publicada originalmente hace una década, condensa el legado de un combatiente referente, que supo conjugar, como pocos, la teoría con la praxis revolucionaria.

La obra, que es un auténtico clásico de la literatura testimonial, propone una revisión, de claro sesgo biográfico, que en esta oportunidad incorpora un capítulo íntegramente dedicado a los planteos ideológicos centrales de Sendic.

El trabajo, que tiene más de trescientas páginas, es el producto de dos largos años de investigación. Obviamente, la ardua tarea demandó la recopilación de numerosos testimonios, consultas a fuentes directas y una minuciosa elaboración literaria.

Por supuesto, un detalle no menor, que resultó crucial para la consecución de este proyecto editorial, fue el conocimiento directo de Samuel Blixen, quien compartió experiencias, sueños e ideales con este personaje real de nuestro pasado reciente.

En este libro, el autor valora la encomiable entereza ética de Sendic, quien, luego de trece años de prisión en condiciones infrahumanas durante la dictadura, formuló propuestas políticas que actualmente siguen siendo plenamente pertinentes.

Contemporáneamente, muchas de sus ideas aún resultan desafiantes y, de algún modo, nos interpelan acerca del siempre renovado compromiso de modificar radicalmente la realidad.

En efecto, en el sexto año consecutivo de gobierno progresista, una de las emergencias del momento es preservar la unidad de la izquierda y las históricas alianzas estratégicas con el frente social, para confrontar exitosamente al bloque neoliberal conservador.

Si bien los cambios operados en el primer quinquenio de gestión frenteamplista han permitido a nuestro Uruguay avanzar hacia nuevos estadios de dignidad, no es menos cierto que aún quedan asignaturas pendientes de la agenda social.
La figura del Raúl Sendic, que ha asumido con plena justicia una estatura de leyenda, trasciende a las fronteras del tiempo, en tanto su ideario interpretaba cabalmente la peripecia histórica de nuestro país y su inserción en la balcanizada América Latina.

Esta obra es bastante más que una mera biografía. Es un revelador documento, que reelabora elocuentemente la historia del Uruguay contemporáneo, sus luchas, sus sueños, sus triunfos, sus derrotas y, naturalmente, sus tragedias. Fruto de una paciente y esmerada pesquisa, Samuel Blixen indaga inicialmente en la historia de la familia de Raúl Sendic, sus antepasados y sus orígenes.

En buena medida, este periplo retrospectivo permite recrear los orígenes y la matriz identitaria del revolucionario, que está intrínsecamente vinculada a su lucha.

Las primeras imágenes de esta existencia apasionante se remontan naturalmente a 1925, en Chamangá, departamento de Flores, cuando Raúl Sendic vio la luz por primera vez.

Es claro que esa génesis campesina que le permitió compartir las mismas peripecias de peones rurales groseramente explotados por el latifundio, incidió en la construcción de una personalidad lúcida y comprometida con los padecimientos de quienes, pese a ser los verdaderos productores de la riqueza, nada tienen. La narración restituye la memoria del Sendic alumno escolar y liceal en Trinidad y su posterior emigración a Montevideo, donde prosiguió sus estudios hasta transformarse en procurador.

Blixen evoca a Raúl Sendic como un adolescente inquieto, inteligente y aplicado, que, pese a convivir con las sacrificadas tareas del campo, se formó intelectualmente como un individuo crítico y de profundas e inclaudicables convicciones. En ese contexto, el periodista recuerda los primeros pasos de este luchador social en el sindicalismo estudiantil, su idealismo y su prematura vocación por la causa de los más postergados.

La peripecia vivencial está cruzada por cruciales acontecimientos históricos, como la Segunda Guerra Mundial, que también en nuestro país y aún en el Interior, generó confrontaciones y viscerales antagonismos ideológicos. Blixen da cuenta del bautismo político de Sendic en el Partido Socialista, donde alcanzó rangos de relevancia y responsabilidad directriz, en un momento de fermental debate interno, proceso refundacional y renovación ideológica.

Situándose en la primera mitad de la década del cincuenta ­ punto crítico del denominado Estado de Bienestar- el autor liga la experiencia de aprendizaje político de Sendic con el inexorable descaecimiento del mito de la Suiza de América.

Con Karl Marx como referente teórico insoslayable y fuertemente influido por las ideas de Rosa Luxemburgo, Sendic marcó un perfil propio e intransferible, que lo expuso a intensas discrepancias con la izquierda sistémica, más proclive al discurso y a la militancia formal que a la acción.

Apelando a reveladores testimonios, el escritor reconstruye uno de los tramos más sustanciosos de la peripecia del combatiente: su aporte a la fundación de organizaciones sindicales en el medio rural, como la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas.

Naturalmente, Blixen captura en estas páginas las recordadas marchas cañeras, la lucha por los derechos del campesinado oprimido y la demanda por tierra y dignidad.

Intercalando la narración con la reconstrucción biográfica y el análisis situacional, el investigador se interna en los territorios más turbulentos de una vida realmente apasionante.

El periodista elabora una crónica rica en información y en interpretación histórica, al aludir al coordinador -que fue la génesis del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros- la compulsiva clandestinidad, las primeras acciones armadas y las operaciones de reclutamiento de cuadros y pertrechamiento.

Queda claro que, en la primera mitad de la década del sesenta, la represión estatal contra el movimiento popular ya alcanzada dimensiones realmente dramáticas.

En este relato de sesgo testimonial, brotan caudalosamente cruciales acontecimientos políticos, como la represión del régimen pachequista, los secuestros, la ejecución del maestro de la tortura norteamericano Dan Mitrione, la masiva fuga del Penal de Punta Carreta conocida como "El abuso", la traición de Amodio y la derrota militar de la guerrilla, entre otros. La historia de Raúl Sendic es, sin dudas, un fragmento capital de la lucha del pueblo uruguayo por la construcción de una sociedad más justa y democrática, sin explotadores ni explotados.

El periodista describe minuciosamente la pesadilla de la prisión, en carácter de rehén de la dictadura, sus propuestas y cartas desde el encierro y su efímera militancia legal, luego de la liberación.

Empero, más allá de la historia -que transpira coraje, convicción y heroísmo- el superlativo valor de esta edición es la incorporación de las propuestas del combatiente, acerca de la emergencia de la pobreza, los marginados, los desocupados, la reforma agraria posible, la crisis financiera, la impagable deuda externa y la conformación del Frente Grande, destinado a transformarse en herramienta de cambio político y social.

Este libro es un documento ineludible, que reconstruye la épica peripecia de un paradigmático combatiente, cuyo legado ideológico pervive en el imaginario colectivo de la izquierda que aún sueña con una modelo de convivencia más justo y solidario.

La obra restituye la memoria de una personalidad fermental y descollante, que sobresalió por su inteligencia, su valentía y por sus más profundos valores éticos.