22/12/10

Marx: Evaluación de las Leyes de la dinámica capitalista después de 140 años


Karl Marx describió en su celebérrima obra “El Capital” de 1867, 5 leyes o tendencias generales, inherentes a la dinámica capitalista. Cada una de ellas brota de la naturaleza dinámica de la economía y tiene su raíz en el conflicto entre lo que Marx llamaba “las fuerzas productivas” dinámicas y “las relaciones de producción” estáticas. Independientemente de la connotación política que se le pueda dar, resulta curioso percibir como a grandes rasgos se han cumplido sus apuestas socioeconómicas:

Ley de acumulación y la tasa decreciente de ganancia

En el capitalismo, bajo la perspectiva de Marx, toda la gente intenta obtener más plusvalía (=explotación sobre la remuneración al trabajador) para obtener mayores beneficios, de ahí que el bastión de empresarios se lance en búsqueda de métodos de producción intensivos en trabajo, incentivando a la postre la mecanización de las empresas, lo que a la larga reduce evidentemente la plusvalía (ya que habría menos personas trabajando, y más máquinas). Por eso que el efecto colectivo de cada acción capitalista individual tiende a reducir la tasa media de ganancia.

Una ojeada a la evolución de las diferencias de rentas “per capita” a escala mundial, nos confirmaría el enunciado.

Ley de la concentración creciente y de la centralización de la industria

Este punto es más evidente aun en nuestros días. Las concentraciones en los sectores es manifiesta (comparen cuantos bancos habían en los 80’ en nuestro país con los de ahora). De hecho, la industria financiera (gestión de fondos en especial) es explícita: cada vez hay más dinero en menos manos.

Ley del creciente ejercito industrial de reserva

Marx aludía a los parados bajo el pomposo vocablo de “ejercito industrial de reserva”. El argumento que sostenía para afirmar esta ley tiene una doble vertiente: el paro tecnológico generado por la sustitución de los trabajadores por la maquinaria; y el paro cíclico impulsado por el exceso de producción que a su vez es resultado de la creciente concentración empresarial. De nuevo, la estadística lo afirma.

Ley de la miseria creciente del proletariado

¿Alguien puede dudar que la brecha entre los ricos y los pobres se va ampliando con el paso de los años? De hecho, en este punto, les recomendamos un libro ilustrativo: “La cara oculta de la prosperidad” de Joaquín Estefanía.

Ley de las crisis y depresiones

Marx vinculó la explicación de los ciclos económicos al gasto en inversión: cuando el desempleo es alto y los salarios tienden a la baja, el capitalista tenderá a aumentar su demanda de trabajadores (ya que les suponen menos coste, y se muestran más reacios a negociar condiciones) por lo que disminuye su inversión en capital. Esta lógica conlleva a que a la larga se aumenten los salarios en general, ante lo que el empresario reaccionará sustituyendo los trabajadores por las maquinas, desembocando en un nuevo desempleo y bajada de salarios. Fruto de este razonamiento es la aparición de crisis periódicas que se hacen evidentes por la tendencia a la acumulación del capital. En largo plazo estas crisis se irían haciendo más graves, afectando a más personas y de mayor duración. Cierto es, que rememorar esta última ley en la coyuntura actual es cómodo. Pero en cualquier caso, sugerente.