20/11/10

¿Qué es Poder?

Salvador Dalí / Persistencia de la memoria
Víctor Gómez López

Deleuze comentaba en una entrevista (1) que la filosofía no es abstracta, que los conceptos se pueden ver claramente en la concreción: y, para muestra, ejemplificaba la noción de Idea platónica en la idea de mujer como aquella que sólo fuese mujer y no a la vez esposa – la Virgen María. Pues bien, la idea de Poder de Foucault puede contemplarse en diferentes manifestaciones tales como la marginación de la locura, los panópticos (2) y prisiones o la sexualidad reprimida entre otras.

Foucault, cuya obra vamos a comentar brevemente con el objeto de proporcionar una definición de Poder, rechazaba al igual que otros muchos pensadores (Marcuse, Althusser, Lacan) la etiqueta de estructuralista a pesar de que sus análisis se asemejan bastante a los del estructuralismo.

 El estructuralismo acaba con la idea de Descartes (Cogito ergo sum) de que el individuo constituye la realidad: afirma que el sujeto es parte de una estructura, que no constituye la realidad sino que es constituido por ella y las circunstancias. La estructura es un sistema de elementos (3) en el cual la modificación de uno de ellos (variable, puede considerarse desde un punto de vista operacional) altera todos los demás, puede servir como predicción de identificaciones y equivalentes, y ser válida para explicar casi universalmente el campo al que pertenece.

Foucault enuncia los “saberes despojados” como aquellos que no se ajustan a la discursiva científica y que resultan de la sapiencia popular o del “saber de los locos”. Los saberes olvidados – como la filosofía- son desprestigiados, tomados como ingenuos e inservibles. El autor va a poner de manifiesto la relación entre saber y Poder: expone la manera en la que surge un discurso (una literatura psiquiátrica) que hace científica la locura. La filosofía occidental ubicó el conocimiento de tal forma que estuviese separado e inmunizado del Poder, cuestión equivocada según Foucault. Es la concepción errónea de Platón de un político como “pastor de hombres” que es capaz de dejar a un lado el Poder.

El filósofo se pregunta acerca de la pretensión del marxismo por convertirse en una ciencia: su separación del pensamiento de la gente para transformarse en un discurso “científico” y la disgregación de un saber masivo y circulante. En este sentido, el Poder establece el saber aceptable dentro de la ciencia y oculta tras de una pared la sabiduría subversiva e inadaptada. Foucault, quien durante su juventud se acercó al marxismo, se niega a concederle un título científico y dice a propósito de los comunistas: “Veo que asocian al discurso marxista y asignan a quienes lo emiten, efectos de poder que Occidente, ya desde la Edad Media atribuyó a la ciencia y reservó a los emisores de un discurso científico” (4).

Al igual que Marcuse (5), Foucault va a asociar Poder con aquello que reprime. Reprime los instintos, la naturaleza o al individuo entre otros. En su famosa obra “Vigilar y castigar” (1975) Foucault expresa la problemática de las cárceles como máxima expresión del Poder: al prisionero se le prohíbe manifestarse libremente, hacer el amor cuando le apetezca o traspasar los muros - por poner algunos ejemplos. De acuerdo con el autor la opresión también está presente en las escuelas y universidades, donde los profesores imponen una forma determinada de interpretar la realidad y limitan la creatividad de los alumnos. El docente o maestro es un tirano que fue educado bajo la fórmula absurda y dictatorial de memorización. La opresión se reproduce a su vez en las factorías, los psiquiátricos y las cárceles entre otros lugares.

El Poder para Foucault, en contra de los postulados marxianos, no es una “propiedad” de la clase dominante (burguesía) sino que se trata de una estrategia: se ejerce a través de unos mecanismos. El Estado no es “un lugar privilegiado del poder” (6), ni depende de él para llevarse a cabo, tampoco obedece al modo de producción. El Poder se manifiesta a través de aparatos ideológicos (7) y represores, y es la realidad en sí tanto que la constituye (la servidumbre y la transformación técnica de los individuos). El derecho, por ejemplo, es un mecanismo del Poder que censura e ilegaliza los métodos de resistencia. El derecho y la evolución del ámbito penal emana formas de conocimiento: en las encuestas que ya desde el siglo XV eran utilizadas para investigar el conocimiento en el ámbito jurídico. Otro ejemplo es la poesía, que somete mediante los ritmos.

El saber no se construye en espacios sociales con reglas determinadas y movimientos prefijados. Sólo surgen tipos de conocimiento en virtud a la aparición de objetos. Para Nietzsche, en el que se va a basar Foucault, existe una separación entre conocimiento y objetos ya que Dios armoniza los dos elementos. Las tres pulsiones nietzscheanas que generan conocimiento son la risa, la lamentación y el odio, que entran en conflicto hasta que alcanzan la paz – momento en el que surge el conocimiento. El conocimiento, según Foucault, no es un estado latente que se manifiesta en el comportamiento humano ni tampoco son los instintos - sería más bien la idea de Nietzsche de la lucha de los instintos. Lo que Foucault va a llamar episteme es el código por el que cada cultura calla o dicta, y sobre la cual se interpretan los objetos. El ser humano “piensa” según los códigos culturales que rigen su lenguaje, sus valores o sus prácticas entre otros.

El Poder no se instaura únicamente en la política, sino que se impone científicamente, en el discurso y la formación de la realidad. Para saber qué es el conocimiento hay que aprehenderlo como políticos para comprender las relaciones de poder y de lucha. “La manera de cómo se odian entre sí los hombres, cómo procuran dominarse unos a otros, [así] comprenderemos entonces en qué consiste el conocimiento” (8)

El Poder serían aquellas relaciones de poder y lucha que instituyen la realidad a través del ejercicio de unos mecanismos ideológicos y represores (estatales, discursivos y gnoseológicos) y que forman los códigos (episteme) según los cuales la cultura produce el saber y el conocimiento.

Notas

1. En “El abecedario de Gilles Deleuze”, una serie de entrevistas que la televisión francesa realizó al filósofo en 1983, puede encontrarse la reflexión de Deleuze sobre la filosofía.
http://www.youtube.com/results?search_query=Abecedario+de+gilles+deleuze&aq=f
2. En “Vigilar y castigar” (1975) Foucault analiza el panóptico. Es un espacio de la cárcel situado en la parte central, acristalado para que el funcionario vigile a los presos sin ser visto, y donde se cosifica (se convierte en “cosas”) a los condenados.
3. Claude Lévi-Strauss define en su obra “Antropología estructural” (1958) los elementos que caracterizan la corriente de pensamiento estructuralista.
4. Foucault, Michel: “Defender la sociedad. Cursos en el Collège de France » (1975-1976).
5. Herbert Marcuse en su ensayo “Eros y civilización” (1955) va a estudiar la represión sexual partiendo de los postulados freudianos.
6. Ávila-Fuenmayor, Francisco: “El concepto de poder en Michel Foucault” (2007).
7. Los aparatos ideológicos del Estados los estudió Louis Althusser en “Ideología y aparatos ideológicos del estado” (1969) de forma brillante.
8. Ibídem año 2007 (cita nº6).

Bibliografía

- (1955). “Eros y civilización”. Edición consultada: Ariel (2003), Barcelona.
- (1969). “Ideología y aparatos ideológicos del estado”. Edición consultada: Nueva Visión Argentina (2005), Buenos Aires.
- (1975). “Vigilar y castigar”. Edición consultada: Siglo XXI (1996), Madrid.
- (1958). “Antropología estructural”. Edición consultada: Siglo XXI (2009), Madrid.
- (1975-1976). “Defender la sociedad. Cursos en el Collège de France”. Edición consultada: Akal (2003), Madrid.
- (2007). “El concepto de poder en Michel Foucault”. Edición consultada: Revista A Parte Rei (2007), Nº53.

Fuente: http://estaticateorica.blogspot.com/2010/11/que-es-poder-edicion-corregida.html