17/11/10

Datos sobre John Kenneth Galbraith

Foto: John Kenneth Galbraith
Notas biográficas

Nacido en Iona Station, Canadá en 1908  (fallecido en Cambridge, 2006), procedía de una familia de origen escocés que emigró a América del Norte a finales del siglo XVIII. El joven John Kenneth Galbraith ingresó en 1926 en la Escuela Agraria de Ontario, en la Universidad de Toronto. Su interés académico le condujo a realizar un doctorado sobre Economía Agraria en Berkeley, en la Universidad de California. En 1934 fue contratado por la Universidad de Harvard (Massachusetts) para ejercer la docencia en la asignatura de Economía Agraria. Tras adquirir la nacionalidad estadounidense y casarse con Catherine Merriam Atwater, Galbraith se trasladó durante el año 1937 a la Universidad de Cambridge en el Reino Unido, donde asistió a las clases que allí impartía John Maynard Keynes.


Tras su vuelta a Harvard, aceptó la oferta docente de la Universidad de Princeton, en 1939. A partir de 1936 inició su activismo político en el Partido Demócrata norteamericano. Su compromiso político como liberal le condujo, a partir de ese momento a intervenir en política como asesor de numerosos presidentes demócratas y a ocupar cargos en muchas de las administraciones presidenciales del siglo XX. La época que se desarrolló la Segunda Guerra Mundial le marco profundamente, al igual que a toda su generación, ya que sufrió los efectos devastadores de la Crisis de 1929. La depresión que padeció la economía estadounidense a partir de ese año provocó en toda su generación una desconfianza sobre el libre mercado. Las críticas a la inestabilidad del mercado se reprodujeron y mucha gente tomó el compromiso de aplicar las soluciones que fueran necesarias para poder superar la depresión. A esas ideas respondió la política del New Deal de Roosevelt y Galbraith, al igual que otros, se movilizó y adoptó las opciones políticas y doctrinales hasta el final. De forma paralela a su actividad docente estuvo vinculado a organizaciones como el Departamento estatal de agricultura durante la época del New Deal, y participó en la campaña demócrata para la reelección de Franklin Delano Roosevelt.

En su estancia en el Reino Unido se alineó en torno a las tesis Keynesianas y conoció a economistas como Schumpeter, Sraffa, Michal Kalecki o Joan Robinson. Durantela Segunda Guerra Mundial participó como hombre de la administración Roosevelt en diferentes organizaciones, como la comisión asesora para la defensa nacional que planificaba en ese momento la economía de Estados Unidos frente a una posible intervención en el conflicto. Más tarde se encargó de estabilidad de precios en la oficina de administración de precios. Al finalizar el conflicto se le encargó la elaboración de informes sobre la eficacia y los efectos de los bombardeos aliados en Alemania y Japón, y realizó interrogatorios a lideres nazis. Por sus obligaciones, Galbraith fue uno de los primeros técnicos que llegaron a Alemania devastada por los bombardeos a finales de 1945. Durante la presidencia de Harry S. Truman trabajó como encargado de negocios para Alemania y Japón en la oficina de política de seguridad económica. Al volver a los Estados Unidos logró el cargo de director de la revista Fortune, de la que era redactor desde la guerra. En 1948 volvió a la actividad docente en Harvard, donde enseñó y se dedicó a la investigación, de suerte que en 1959 obtuvo la cátedra de teoría económica en la misma universidad.

Después de permanecer como embajador norteamericano en India, volvió a ocupar su cátedra en Harvard en 1963. En 1970 dio clases de economía como profesor visitante en el Trinity College de Cambridge, en Inglaterra. Se jubiló en la universidad de Harvard en 1975. Durante este periodo publicó los libros más destacados de su carrera sobre asuntos económicos, como El capitalismo americano, en 1953, La sociedad opulenta, en 1958, o El nuevo estado industrial, en 1967. En la época de los años cincuenta y sesenta participó muy activamente en el partido demócrata estadounidense, y apoyó a los candidatos presidenciales del partido. Fue el principal consejero de la administración de Kennedy, embajador en India desde 1961 hasta 1963, y presidente del American Democratic Action, en 1967, en contra de la intervención de Estados Unidos en Vietnam. En 1971 fue nombrado presidente de la prestigiosa American Economic Association, aunque sus miembros estuvieron enfrentados por causa de su discutidas posiciones doctrinales. Nombrado doctor Honoris causa por más de 40 universidades, Galbraith fue miembro de la academia americana de las artes y de las ciencias. Desde 1982, ocupó el sillón undécimo de la academia americana de las artes y de las letras, organización que presidió entre 1984 y 1987. Recibió multitud de premios, aunque el más destacado es la medalla de la libertad (mayor condecoración civil que se concede en Estados Unidos), que recibió en 1996 de manos del presidente Bill Clinton.

David Ricardo y Karl Marx

David Ricardo ofreció al mundo la teoría del valor del trabajo. La proposición de que las cosas se valoran de acuerdo con la cantidad y la calidad del trabajo requerido por su manufactura. Y, junto a la teoría del valor del trabajo, estaba la ley de hierro de los salarios, la tendencia ineluctable de los salarios a reducirse al mínimo nivel necesario para conservar la vida y perpetuar la raza. Si los salarios subían, los trabajadores proliferaban.

Entonces subía el precio de los medios de subsistencia, sobre todo de la comida. Y los salarios bajaban. Los terratenientes medraban; los trabajadores se mantenían, o volvían, al nivel en que solo podía subsistir.

Marx empezó donde había terminado Ricardo. David Ricardo fue un caso único en la historia, en el sentido de que fue una fuerza innovadora tanto en el pensamiento capitalista como en el socialista.

Según Marx, el valor que el trabajo daba a un producto se dividía entre el trabajador y el propietario de los medios de producción. Pero los trabajadores no participaban de la plusvalía. Esta plusvalía no beneficiaba ante todo, como decía Ricardo, al terrateniente, sino a la burguesía, al capitalista.

Los salarios se mantenían ahora bajos gracias al desempleo, gracias a un ejército industrial de reserva, siempre en ansiosa búsqueda de empleos. Si esta mano de obra era empleada y subían los salarios. Esto reduciría los beneficios y precipitaría la crisis económica, conocida más tarde por los variados nombres de pánico, depresión, recesión o, en tiempo de Nixon, corrección de crecimiento. Con lo cual se restablecería el desempleo requerido y el nivel de los salarios.
Las plusvalías recibidas por los capitalistas darían también lugar a la inversión. Esta aumentaría más rápidamente que la plusvalía; así, el capitalismo sufriría un retroceso, más que obtener un beneficio.

Por último, la plusvalía suministraría el dinero necesario para que los grandes capitalistas se tragasen a los pequeños: el proceso de concentración capitalista.

Palabras premonitorias

La economía de Estados Unidos y posiblemente del mundo está por entrar en una recesión. Pero ¿Qué es una recesión y como puede afectarnos? ¿Cómo se relaciona con los ciclos económicos y que son los Ciclos Económicos? ¿Porqué es más práctico prepararse para una economía en crisis que para una economía sólida y en crecimiento (Este tipo de preparación ha convertido en megamillonarios a personas como el magnate boliviano Simón Patiño en los años 20 antes de la crisis de 1929 y hace pocos años al mexicano Carlos Slim por su anticipo a la expansión y crisis del mercado de las telecomunicaciones).

Joseph Schumpeter (1883-1950); prestigioso e influyente economista austriaco del siglo veinte. Fue un erudito de la historia del pensamiento económico. Estudió los ciclos y los sistemas económicos. Aunque sus profesores (Böhn-Bawerk) pertenecieron a la escuela austriaca, a lo largo de su vida evolucionó y se volvió keynesiano, y al final de su vida, predijo la caída del sistema capitalista y el paso al socialismo.

Recesión

La macroeconomía considera que la recesión es un periodo de crecimiento negativo del Producto Interno Bruto de una economía de duración igual o superior a un año. La Oficina Nacional de Investigaciones Económicas (National Bureau of Economic Research) de Estados Unidos, considera como recesión cualquier decrecimiento continuado de la actividad económica por dos o más trimestres consecutivos. Combinada con la inflación esta situación recibe el nombre de estagflación. (Hay quien dice que en realidad recesión no es cuando decae el PIB, sino cuando decae la tasa de crecimiento del PIB. O sea puede que aumentemos el PIB y estemos en recesión, si el aumento del PIB es notablemente inferior al que estábamos realizando en los últimos tiempos, en este caso cuando el PIB decae no se llama recesión sino depresión). Una situación continuada de recesión es lo que se conoce como depresión. Una recesión breve a menudo es denominada corrección económica. Sin embargo, algunos economistas, incluyendo a John Kenneth Galbraith creen que no se puede establecer una diferencia razonable entre estos tres términos más allá del deseo de evitar que el pánico se apodere de la población. En el siglo XIX acontecimientos de la misma magnitud eran llamados crisis. Las recesiones son causadas fundamentalmente por choques económicos. La mayor depresión del siglo XX fue la Gran Depresión de los años 1930. Otras recesiones notables incluyen las dos crisis del petróleo de los años 70. No es lo mismo considerar una recesión que una deflación o que una desinflación, aunque sí que están relacionadas. La deflación es el movimiento contrario a la inflación, es decir: básicamente un crecimiento negativo en el nivel de precios. La desinflación es una caída en el nivel de precios pero que no llega a ser negativa, es una desaceleración del crecimiento económico, no un crecimiento negativo.

Ciclo económico

Los ciclos económicos o fluctuaciones cíclicas de la actividad económica, pueden definirse como las oscilaciones de la expansión a la contracción dela Economía, que ocurren entre crisis sucesivas. Desde el siglo XIX los estudiosos de los negocios se impresionaron por las dramáticas caídas que cada 7 a 10 años registraba la actividad económica. En 1863, el francés Clement Juglar demostró con pruebas estadísticas, que las crisis no eran fenómenos aislados, sino parte de una fluctuación cíclica de la actividad comercial, bursátil e industrial y que los períodos de prosperidad y crisis se seguían unos a otros. Karl Marx avanzó sobre el estudio de las causas estructurales del ciclo económico y las crisis.

Fases

Cada ciclo económico tiene cuatro fases: 1.- Ascenso 2.- Descenso 3.- Recesión 4.- Reactivación El período más alto del ascenso se denomina auge. Todo ascenso culmina en un descenso. Una crisis se produce en algún momento del descenso. La recesión subsiguiente, es finalmente revertida por la reactivación. No hay una duración fija para cada fase ni para el ciclo en su conjunto, pero la investigación a largo plazo ha permitido establecer duraciones promedio para los ciclos. El ciclo económico está basado en leyes generales que gobiernan las economías capitalistas, más que en factores políticos o institucionales específicos de países o períodos particulares; sin embargo, como explicó Joseph Schumpeter (1935), “cada fluctuación económica constituye una unidad histórica que no puede explicarse sino mediante un análisis detallado de los numerosos factores que concurren en cada caso”.

Clases

Se conocen tres tipos de ciclos económicos generales y ciclos sectoriales. Los generales son:
1. Cortos, pequeños o de Kitchin, con una duración promedio de 40 meses, no necesariamente registran una crisis en el descenso.
2.- Medios, o de Juglar, 8 años y medio en promedio, se distinguen por la presencia de auges y crisis cíclicas.
3.- Largos, ondas largas o ciclos de Kondratieff, de un promedio de 54 años de duración: durante la expansión los ascensos son prolongados y más fuertes, las crisis son suaves y las recesiones cortas; durante la depresión los ascensos son débiles y cortos, las crisis muy fuertes y las recesiones prolongadas hasta alcanzar el grado de depresiones económicas generales. Entre los ciclos sectoriales más importantes están el de la industria de la construcción de 18 años en promedio; y el de la agricultura de 10 años de duración en promedio. Por otra parte, Ralph Nelson Elliott, al observar las fluctuaciones de la Bolsa de valores, encontró dentro de cada ciclo (del más largo hasta el más corto) ocho “ondas”: tres impulsos de ascenso con dos correcciones y luego dos descensos con una corrección.

Teoría del ciclo

Las primeras sistematizaciones generales de las diversas investigaciones previas sobre el ciclo económico se le deben a Wesley Mitchell, quien expuso magistralmente el desarrollo cíclico, y a Schumpeter (1939) quien definió el “modelo tricíclico”. La Gran Depresión obligó a profundizar los estudios científicos sobre este tema, pero una vez terminadala Guerra Mundial, al producirse la expansión de un nuevo ciclo largo, se descuidó el estudio del ciclo y se llegó a generalizar la creencia según la cual era posible erradicar las crisis del crecimiento económico, incluso entre economistas tan notables como Paul Samuelson. Fueron la excepción trabajos como los de James Arthur Estey, Ernest Mandel, Jan Tinbergen y Stanislav Menshikov. Las ilusiones dieron paso a la realidad después de 1968 y especialmente tras la crisis internacional de 1973. Desde la perspectiva neoliberal de la “Nueva Economía Clásica”, Robert Lucas (1975) formulo un modelo del ciclo económico. Mandel y otros economistas marxistas multiplicaron sus análisis sobre las crisis cíclicas. Nuevos e importantes estudios sobre el ciclo económico han sido producidos desde entonces y han ayudado a entender la crisis internacional de 2001 y la reactivación de 2003 y nutren el debate sobre el futuro de la economía mundial.

Críticas a la teoría del ciclo

En los últimos años el interés de la teoría económica neoliberal se ha desplazado desde la teoría del ciclo, que algunos consideran determinista, hacia el estudio de las fluctuaciones económicas aleatorias, aunque se siga usando la expresión ciclo económico, ya que siempre se ha distinguido las fluctuaciones cíclicas de aquellas estrictamente determinadas, como las estaciones. Defensores de la teoría de las expectativas racionales sostienen que no puede existir ningún “ciclo” determinista puesto que eso conduciría a oportunidades de arbitraje que serían aprovechadas por agentes económicos racionales y por tanto acabarían con la dinámica de ciclo. La teoría del ciclo económico ilustra en cambio, cómo la actuación de tales agentes termina por reforzar las causas de las fluctuaciones cíclicas.Sin embargo, la suposición clásica o neoliberal de que la economía está cercana al equilibrio, parece difícilmente compatible con la existencia de ciclos. Por tal razón las formulaciones alternas han mantenido interés y se han enfrentado a las teorías del ciclo desde el Siglo XIX. Así ciertos modelos estocásticos de media móvil conducen a series temporales que graficadas muestran fluctuaciones similares a las observadas en series históricas reales de valores de inflación, empleo o inversión. Según estos enfoques, esos procesos estocásticos generan gráficos que presentan mayor similaridad con las series de tiempo reales que cualquier teoría de ciclos basada en fórmulas deterministas.

Teoría del ciclo real

Partiendo de ese tipo de enfoques, aplicados a fluctuaciones de la demanda agregada, Finn E. Kydland y Edward C. Prescott, ganadores del premio Nobel de economía de 2004, han realizado sus estudios sobre sobre la teoría del ciclo real. Sus investigaciones estadísticas y econométricas han permitido determinar qué factores o variables se correlacionan directa o inversamente con las fluctuaciones cíclicas. Algunas de estas variables son exógenas o inducidas, que agudizan o suavizan las oscilaciones y pueden ser controladas o provocadas por la política económica, en tanto otras hacen parte del carácter mismo de la ganancia capitalista y son, por consiguiente, motores del ciclo económico, destacando los “choques reales” por sobre los “choques monetarios”. Además, el enfoque del ciclo económico real recoge la diferenciación entre fuentes de perturbación y mecanismos de propagación, propuesta por Ragnar Frisch a comienzos de la década del treinta. Según el modelo de Kydland y Prescott, ante un choque favorable sobre la tecnología, el producto aumentará, la demanda de trabajo se expandirá, y el salario real se elevará, porque se incrementa la productividad de los factores, trabajo y capital, hasta que se incurra en una acumulación excesiva de capital durante el auge. Entonces el auge podía conllevar las semillas de la recesión.

Microeconomía.- La teoría del ciclo económico ha sido más eficaz en la planificación microeconómica, en la cual apoya la preparación de los escenarios de gerencia de riesgo y de sincronización de la inversión, especialmente en el capital de infraestructura que amortizable en períodos largos, y que debe financiarse por movimientos de efectivos en últimos años de la inversión. Al planificar tales inversiones grandes es útil anticipar el ciclo económico como línea de fondo, para eliminar proyecciones no razonables, como suponer un crecimiento exponencial constante.

Problemas de medición

Algunos critican que las investigaciones del ciclo económico midan a menudo el crecimiento, usando indicadores defectuosos de la producción agregada, o el Producto interno bruto PIB real, que no es útil para medir el bienestar o la calidad de vida de la población. Se argumenta que hay un desajuste entre la forma como percibe el estado de la salud económica la mayoría de la gente y como lo perciben los banqueros o los economistas. Independientemente de las consideraciones sobre el desarrollo económico a largo plazo, los economistas y los banqueros pueden tener razón utilizar el PIB verdadero al estudiar los ciclos económicos. Después de todo, son las fluctuaciones en el PIB real, no aquellas que miden el bienestar, las que causan cambios en el empleo, las tasas de interés, y la inflación, es decir los indicadores económicos que son la preocupación principal de los expertos del ciclo económico. Por otra parte los grandes teóricos del ciclo económico proponen al utilizar series del PIB o de los precios, fijarse más en indicadores como la tasa de ganancias, el rendimiento marginal de la inversión, el incremento de la inversión, el ritmo de innovación, y el valor agregado, a la hora de medir las fluctuaciones cíclicas.