28/10/10

Para leer El Capital, de Louis Althusser y Étienne Balibar


Francisco Martínez Hidalgo

El binomio editorial que forman Akal y Siglo XXI está publicando algunas de las obras más estimulantes en la interpretación de un libro fundamental en el pensamiento universal: ‘El capital’ de Karl Marx. Un conjunto creciente de obras clásicas y actuales cuya perspectiva complementa y ayuda a completar un tratamiento siempre fragmentario, parcial y conflictivo -como corresponde a toda obra de gran transcendencia. Cuya reunión editorial constituye, quizás, su acercamiento más fiable posible: aquel que se construye desde la visión abierta y caleidoscópica de la suma y contraste de sus muchas lecturas posibles.

Una piedra angular en estas lecturas la constituye este ensayo, “Para leer El Capital”, publicado originalmente en 1965 a la sombra de la Escuela Normal de París, y que reúne los textos de un ya entonces consagrado e imprescindible Louis Althusser (1918-1990), junto con otros textos de su entonces alumno y actualmente insigne continuador, Étienne Balibar (1942).

Dicho esto, resulta imposible obviar que más que una comprensión textual in stricto sensu de la obra marxista, Althusser presenta una lectura propia elaborada desde la luz de su propia posición filosófica. Una oportunidad, entonces, tanto de ampliar el conocimiento de ‘El capital’ y de sus muchos vericuetos, como de introducirse en una revisión althusseriana de toda la literatura interpretativa generada desde entonces hasta él mismo y que supuso in fine, sin ánimo de resultar exagerados, una vuelta a los conceptos y cuestiones originarias a través de una perspectiva totalmente nueva: aquella reexaminada desde la filosofía y desprovista de las miopías que, según Althusser, apartaban al marxismo de su conexión esencial con la doble intención de Marx de conocer la realidad material desde la ciencia (materialismo dialéctico) y la cientificidad de la historia (materialismo histórico).

En el desarrollo de esta intención Althusser intenta, a partir de una lectura ortodoxa pero de amplia perspectiva no sólo de ‘El Capital’ sino del conjunto de su obra escrita, reexaminar los principales descubrimientos y avances de Marx a la luz de sus influencias anteriores –fundamentalmente Hegel y Ricardo. Previniéndonos de que cualquier lectura parcial, bien desde la economía o bien desde la historia, resultaría esencialmente sesgada. Protegiéndonos de las interpretaciones que quieren ver en su contribución, únicamente, la conclusión o proyección de sus herencias intelectuales. O alertándonos de caer en un análisis apresurado, construido y previsible.

La lectura se produce de forma horizontal (distinguiendo las aportaciones de autores originales de su particular interpretación) y vertical (contraponiendo la interpretación marxista de su influencia posterior). Proponiendo una comprensión de la historia como un proceso temporal vinculado a la interpretación de la sociedad: entendida como un sistema, en cuanto todas sus partes están mutuamente relacionadas entre sí a partir aunque sean interdependientes, y por tanto no caben interpretaciones individuales ni parciales; y poseedora de una estructura, determinada por las fuerzas productivas que en cada momento le dan forma y que, a través de su manipulación de la dimensión temporal, son capaces de adaptar a un ritmo de corto o largo plazo –haciendo inseparable el análisis estructural del análisis de contingencia.

En este punto es donde Althusser resulta una lectura imprescindible: cuando avanza por el significado del marxismo maduro y, en concreto, de ‘El Capital’, en cuanto metodología: trazando las líneas divisorias entre su sujeto y su objeto, inspeccionando su uso de los mecanismos de observación de la realidad y creación de conocimiento, recuperando la relación entre la teoría económica y la teoría histórica –como mecanismo dialéctico a partir del cual construir un análisis válido de la sociedad en general, y en concreto a partir del análisis de sus fuerzas productivas; etc. En definitiva, desarrollando una propuesta no sólo de interpretación marxista, sino de análisis filosófico general del conjunto de su obra, y la exposición de una perspectiva interpretativa que sería fundamental en posteriores trabajos propios y ajenos.

En la segunda parte de esta edición española, Étienne Balibar proyecta la perspectiva althusseriana al marco concreto de ‘El Capital’, particularizado sobre su interpretación de la estructura social y la relación de fuerzas productivas que se dan en ella. La teoría social marxista cobra forma y adquiere significado a través de una atentísima exploración de su difuso marco conceptual, aclarando niveles de relación, extrayendo definiciones concretas, y echando luz sobre confusiones habituales. Balibar asume la doble misión de, por un lado, materializar la propuesta interpretativa de Althusser, y por otro lado, concretar el marco marxista.

“Para leer El Capital” es un texto clásico de la sociología política y fundamental en la perspectiva estructuralista tanto de la sociología general como de la corriente sociológica marxista. La reedición de Siglo XXI, editado por primera vez en castellano en 1969, es una excelente noticia por lo que supone para la recuperación de la obra de Althusser, la comprensión de Marx y, en definitiva, la actualidad de una perspectiva social articuladora de buena parte del discurso político contemporáneo. Una lectura apasionante para los interesados en el tema que, si bien tiene una notable oscuridad expositiva en ciertos fragmentos –la prosa althusseriana no es en ningún caso sencilla o clara, merece la pena por la gran inteligencia e intuición que hay detrás de sus ideas.