20/9/10

El túnel de San Gotardo, símbolo nacional de Suiza

Túnel de San Gotardo

Isabelle Eichenberger
La horadación final del nuevo túnel ferroviario San Gotardo marcará el 15 de octubre próximo un día de gloria para la política de transportes y su valedor: el ministro saliente Moritz Leuenberger.
Pero la fiesta tendrá además fuertes matices de identificación, porque el “techo de Europa” es también la cuna histórico-mística de la Confederación.
“La fama del Gotardo es episódica. El tráfico internacional fue fenomenal durante la segunda mitad del siglo XIII, pero luego las vías comerciales cambian y crece el comercio marítimo.
Lo curioso es que cuando los mitos sobre el nacimiento de Suiza son escritos –dos siglos más tarde-, el Gotardo ya había pasado al olvido como cruce europeo”, explica Jean-Daniel Morerod, catedrático de Historia Medieval en la Universidad de Neuchâtel.
“Es apenas en el siglo XX cuando vuelve a ser eje primordial para el tránsito de mercaderías a través de Europa”, añade el historiador. 
Sea como sea, la inauguración del túnel de los superlativos será fiesta de los ingenieros, mineros y otros geólogos, pero se dará espacio a la dimensión identificadora del sitio. Escenario del juramento de los tres primeros confederados en la pradera de Rütli, en 1291; después, de la resistencia heroica contra el ocupante austriaco, el San Gotardo (protector de los pasos de montaña) tiene un aura que empalidece al otro gran paso alpino: el Simplón.
Cuna de mitos fundadores
En el siglo XVIII, esta montaña imponente fascina a viajeros como Goethe y Schiller. Su “espectáculo abruma y aterroriza”, señala Lamartine (autor, como Schiller, de un Guillermo Tell).
En las representaciones imaginarias colectivas, la región se convierte gradualmente en emblema de la independencia ; luego, de la cohesión : ¿No es acaso el cruce de lenguajes y culturas nacionales? 
¿Por qué esta amalgama? “Hubo ciertamente una coincidencia entre la importancia comercial del Gotardo en el siglo XIII y el levantamiento de las comunidades contra los Habsburgo, responde Jean-Daniel Morerod. Quizás ya enriquecido entonces con el transporte de mercancías, Uri recibía los privilegios absolutos porque controlaba el paso. Fue el primer ‘favorecido’ de los Waldstätten (los 3 cantones primitivos)”.
Es probable que el mistificado proceso de nacimiento de la Confederación sea además una manifestación de dimensión mística propia de la región, que es propagada por el espejo deformador de la tradición oral. “ Hay pocas fuentes al respecto, porque lo escrito no se había arraigado todavía en los Waldstätten a finales del siglo XIII”, matiza Morerod con una sonrisa.
Amalgamas y rarezas
El Libro blanco de Sarnen -el primero que narra la liberación de las comunidades del Gotardo combinando la historia del juramento de Rütli y Guillermo Tell (hacia 1307)-, data de 1470 ; es decir que debieron pasar más de 150 años para evocar aquella época agitada.
Más tarde comienzan las representaciones de Guillermo Tell con los padres de la Confederación e incluso con Nicolas de Flue, mediador entre los confederados en Stans en… ¡1480 ! y convertido de esa manera en el santo patrón de Suiza: “ Cuando se escribe sobre los mitos, Nicolas de Flue es presentado como una especie de garante moral, un llamado a disminuir e incluso evitar la violencia”, destaca Jean-Daniel Morerod.
En la actualidad se suele asociar a la Suiza central con la noción de reducto nacional desarrollado en el siglo XX. “El mito de Tell ha instado a Suiza a asumir su destino, pero también la ha alentado a sentirse un ‘Sonderfall’ (una excepción)”, confirma Jean-Daniel Morerod.
Tentación de repliegue
Esta idea de reducto nacional resurge con cierta tentación al repliegue. Un sondeo realizado durante este verano indica que los suizos se muestran, en general, “menos abiertos que hace diez años al exterior y a los cambios”. Los motivos : la globalización, los atentados de Nueva York, el ‘grounding’ de Swissair y hasta la crisis financiera.
El historiador consultado confirma el proceso. “Así es, aunque haya reparos al decir que los mitos mantienen la idea que se requiere funcionar en circuito cerrado dentro de la alianza federal y no dar poder a los extranjeros. Los mitos fundadores parecen anunciar algo acerca del destino actual de Suiza. Por eso todos vuelven a interesarse en ellos, a tal punto que los partidos políticos los explotan”.
Guillermo Tell tiene un buen futuro, el nuevo túnel “despierta la necesidad de mitos en la población”, afirma Marco Solari. El gran arquitecto de las celebraciones por el 700 aniversario de la Confederación Helvética ha recibido del cantón del Tesino el encargo de lanzar un proyecto de Exposición Nacional en el que participen los cantones Tesino, Uri, Grisones y Valais. “Gotardo 2020” se propone destacar la inauguración del túnel de base en 2017 con una piedra que lleve la cruz blanca.