10/9/10

El desempleo crece en EE UU y complica el liderazgo de Obama

Agencia Ansa
El índice de desocupación creció de 9,5% de julio a 9,6% en agosto en Estados Unidos, lo que evidencia la debilidad de la recuperación económica de la primera potencia mundial. Pero el dato pone además en aprietos al presidente Barack Obama para los comicios parlamentarios de noviembre próximo. Con un ojo en los comicios de medio término, donde los republicanos mandan en los sondeos, el jefe de la Casa Blanca sostuvo que, pese al guarismo, la economía del país se mueve “en la dirección correcta”.

El dato a favor del que podría tomarse el presidente es que el sector privado creó el mes pasado más de 67.000 nuevos puestos de trabajo. Pero el problema es que la tasa total de desempleo aumentó, así sea levemente, y esto genera más problemas al ciudadano común, que no puede encontrar trabajo.
EE.UU. todavía sufre el efecto, en esas estadísticas, del licenciamiento de una nueva tanda de 114.000 trabajadores temporales que habían sido contratados para participar de la realización del censo 2010, y que terminaron el contrato. Según el Ministerio de Trabajo, el hecho de que las empresas privadas generen empleo es una tendencia que ya lleva ocho meses . Por eso, Obama sostuvo: “Confiamos en que vamos en la dirección correcta, pero nosotros queremos mantener esta recuperación moviéndose fuerte y acelerar el crecimiento del empleo, que se necesita de manera tan desesperada en todo el país”.
La cartera laboral reconoció que el aumento de empleos generado por el sector privado fue “modesto”, pero el presidente Obama dijo que se trata de un dato “positivo”, ya que es el octavo mes consecutivo que se registra un alza de este tipo. “Nos estamos moviendo en la dirección correcta, sólo tenemos que acelerar un poco”, dijo el presidente durante breves comentarios en los jardines de la Casa Blanca.
Obama salió a hablar ante la prensa porque, si bien los detalles muestran una tendencia relativamente positiva, el índice de desempleo no deja de crecer y el asunto sigue siendo utilizado en su contra por la oposición republicana , que espera poder destruir en las elecciones de noviembre las mayorías que los demócratas disfrutan en ambas cámaras del Congreso. “La agenda del presidente Obama –dijo, por ejemplo, el líder de la bancada republicana en la cámara de Diputados, John Boehner– alguna vez representó el ‘cambio’, pero ahora es el momento de que él cambie de rumbo”.
En cuanto a los detalles del informe laboral de agosto, los hispanos siguen sufriendo un índice de desocupación muy superior al promedio, del 12%, aunque inferior al de los afroamericanos, que están castigados con un 16,3%, mientras que los blancos están en un 8,7%. Según el reporte, son 14,9 millones los estadounidenses sin empleo.
La cifra se dio a conocer el mismo en que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) informaron que la falta de trabajo en el mundo sufre la mayor cifra de la historia , ya que afecta a 210 millones de personas, 30 millones más que al inicio de la crisis financiera.
Esos 30 millones de desempleados adicionales se produjeron a partir de 2007, cuando aún no había entrado en escena la recesión que puso en crisis la economía global.
En términos netos, a lo largo de agosto se perdieron 54.000 puestos de trabajo. El sector privado sumó 67.000, mientras que el público perdió 114.000.
Los analistas esperaban esta tasa de desempleo, pero habían calculado una pérdida de puestos de trabajo de entre 80.000 y 105.000 puestos.
La oposición, con ventaja
El 49% de los electores norteamericanos piensa votar a los republicanos frente a 43% que lo hará por los demócratas, según una encuesta sobre las elecciones parlamentarias de noviembre divulgada ayer. Se trata de un trabajo del diario USA Today según el cual dos tercios de los republicanos entrevistados están “muy motivados” por votar, mientras que sólo la mitad de los demócratas muestra la misma determinación. Otra mala noticia para el partido del presidente Obama es que 56% desaprueba la reforma sanitaria, la más importante ley de su gobierno, un plan que recibe sólo el apoyo de 39% de los consultados.