Cargando...

13/9/10

¿Cuántos países conforman América Latina?

Isaac Bigio 
Especial para Gramscimanía

Hace unos días el fundador de la Fraternidad de Pastores de Londres me mandó un e-mail pidiéndome que le dijera exactamente cuántos países latinoamericanos hay. Esa misma pregunta me la han hecho desde mis antiguos alumnos en las clases de política latinoamericana de la London School of Economics hasta políticos de alto vuelo.

No hay una respuesta precisa pues América Latina es un término sumamente vago y artificial. 

Se supone que América Latina incluye a todos los países que hablan una lengua latina (el español, el portugués, el francés o sus derivados criollos), aunque se excluye al Estado americano de mayor área (Canadá).

Esto, pese a que ésta tiene la segunda población franco-parlante del mundo, que Canadá tuvo hasta el siglo XIX una población que hablaba el francés más que ninguna otra lengua y que el francés sigue siendo una de sus dos idiomas oficiales (aunque el predominante en Quebec, su principal región).

En este concepto también se excluye a los 50 millones de hispanos de Norteamérica (que son la segunda población de habla castellana del planeta) y a los más de 8 millones de francófonos de dicho subcontinente (que representan al 60% de los hablantes nativos del francés fuera de Francia).

Restringir el término de América Latina solo a los países de lengua latina al sur de los EEUU también corre el riesgo de crear diferencias ficticias con otros países no latinos del Caribe o de las Guayanas, quienes conforman asociaciones de estados con otros países hispanos ya sea a nivel de la comunidad sudamericana, la centroamericana, la caribeña o la bolivariana.

Belice, a pesar de ser una ex colonia británica que se mantiene en la Commonwealth y tiene al idioma inglés como oficial (aunque no muchos lo usan a diario pues la mayoría de sus habitantes habla un inglés criollo y la mitad de ellos el castellano), pero es parte del sistema de integración centroamericano y de la hispanidad. La pequeña isla de San Martin con apenas 30,000 habitantes está dividida. El norte es parte de Francia y el sur de Holanda, pero resulta inaudito decir que una parte de esta Antilla está en América Latina y la otra no.

El término es también problemático para referirse a muchas repúblicas americanas donde un amplio porcentaje o la mayoría de su población habla lenguas amerindias (como es el caso de las dos naciones mediterráneas del hemisferio: Bolivia y Paraguay), así como para Haití, donde el 99% de sus habitantes habla su lengua criolla nacional basada en gramática africana y léxico galo.

La alcaldía de Londres al celebrar por primera vez en su historia a la comunidad latinoamericana colocó un mapa representando a esa región donde se incluía a toda la plataforma continental sud y centro americana, incluyendo a Guyana y Surinam, Estados sudamericanos que no hablan ningún idioma latino.

La población de Aruba, Bonaire y Curazao habla papiamento (un derivado del español y portugués) pero a estas 3 islas del litoral occidental venezolano no siempre se les considera parte de América Latina, debido a que son posesiones holandesas. Algo similar pasa con las islas mayores al frente de la costa oriental venezolana (la de Trinidad y Tobago), pese a que su capital es Puerto España y a que fueron dependencias hispanas hasta el inicio del proceso de independencia andina.

Tres de los ocho países que forman la ALBA no son considerados parte de América Latina, a despecho de sus vínculos con Venezuela y a que tienen un significativo número de hablantes de criollos franceses.

Otra paradoja es Santa Lucía. Esta, pese a tener un nombre en francés y a que sus habitantes hablan un francés criollo, es un país independiente latinoamericano pero marginado del resto. En el Reino Unido los nacionales de esa isla componen la tercera mayor inmigración latinoamericana allí, pero ni ellos ni ninguno de los cientos de miles de residentes latinoamericanos de Londres les considera como “latinoamericanos”.

De hecho los únicos idiomas que son netamente latinoamericanos (pues son lenguas latinas surgidas solo en las Américas) son los criollos del francés y el papiamento. Sin embargo, quienes hablan esos idiomas (la mayoría de Saint Lucie, Dominica y Haití y las Antillas holandesas y parte de Nueva Orleáns en EEUU y de otras Antillas) no suelen ser considerados latinoamericanos, característica que solo pareciera aplicarse a los países al sur de EEUU que solo hablan una lengua latina netamente europea o amerindia.

 En el Reino Unido, el único país junto a Japón donde los brasileros conforman la mayor comunidad de inmigrantes latinoamericanos, los brasileros siempre crean sus propias instituciones, iglesias y medios de prensa en contraposición a los de los llamados latinoamericanos, pues cada vez más este concepto tiende a reducirse solo a los sud y centro americanos que hablan español.

Las colonias americanas que aún quedan

En  América Latina el 16 y el 18 de septiembre celebran sus bicentenarios tanto el país más nórdico (México) como el más sureño (Chile) de ésta. Sin embargo, pese a que ya han pasado 200 años de esos gritos de la independencia, aún subsisten unas 23 colonias en las Américas.

No obstante, las cumbres de mandatarios de las distintas regiones latinoamericanas y caribeñas poco hablan de ello o reclaman la soberanía de esos países. La única excepción es la de las Malvinas, un archipiélago que los británicos llaman Falklands, y que arrancaron a los argentinos desde 1833 y que en 1982 retuvieron militarmente frente a un intento de recaptura argentina.

Londres aduce que sus 3,000 pobladores son británicos y que hay que defender su autodeterminación, mientras que Buenos Aires reclama que ellos son colonos y que esas islas, al igual que las deshabitadas de las islas Sándwich y Georgia del sur, les pertenecen históricamente. La disputa de estas islas tan cercanas al hielo polar se calienta debido al descubrimiento que allí hay de hidrocarburos.

Además de esas 2 colonias en el extremo sur americano los británicos poseen otras 4 en el Caribe (Anguila, las Islas Vírgenes Británicas, las Islas Caimán y Monserrate) y 2 en el Atlántico norte (Islas Turcas y Caicos y Bermuda).

Nótese que todas ellas tienen nombres que nos recuerdan que llegaron a ser dependencias ibéricas hasta el siglo XVII o XVIII. Bermuda, que no está muy lejos de los archipiélagos portugueses de Madeira o Azores, conserva una nutrida comunidad de habla lusa.

Sir Richard Branson, el magnate británico dueño de la cadena Virgin, ha comprado una de las islas Vírgenes.

Pese a que la primera república latinoamericana (Haití) se independizó de Francia, esta sigue siendo la mayor república colonial en las Américas y en el mundo. El único pedazo de la América continental que está en manos europeas es la Guyana francesa.

 Cuando uno ve el mapa de la Unión de Naciones Sudamericanas se topa con que este rincón nororiental de Sudamérica no le pertenece a ésta sino a la Unión Europea.

Esta, la única de las 3 Guayanas que no es independiente, y las populosas islas caribeñas de Guadalupe y Martinica son 3 departamentos ultramarinos de la república francesa.  Paris, además, tiene otros 3 territorios en las Américas: San Pedro y Miquelón (cerca al Canadá), San Bartolomé (Caribe) y la mitad de la isla San Martin (pues la otra es una Antilla holandesa).

Otras dependencias holandesas en el Caribe son Aruba, Bonaire y Curazao (3 islas en el litoral venezolano donde la población habla una variante del español: el papiamento), San Martín neerlandesa, San Eustaquio y Saba.

Dinamarca posee la colonia de mayor área del mundo (Groenlandia), la cual posee 2,166 kms2, siendo su territorio el cuarto mayor de las Américas.

Mientras las dependencias francesas y danesas votan y eligen a sus representantes en el parlamento de Francia y Dinamarca, y las holandesas son consideradas junto con Holanda parte del mismo reino, las británicas no son parte del Reino Unido ni eligen a ninguno de sus 650 parlamentarios.

La única política importante que hay en Londres proveniente de las Antillas británicas es la montserratina Jeannette Arnold quien ha sido la única presidenta negra de la Asamblea de Londres.

Los EEUU, además, tienen dos dependencias: sus propias Islas Vírgenes y Puerto Rico (al que arrebataron de España en 1898 y le retienen con el status de Estado libre asociado).

¿Contentas de ser colonias?

 La Organización de Estados Americanos consta de 35 miembros. Sin embargo, hay unos 23 países americanos que no le pertenecen pues siguen siendo colonias de una potencia atlántica.

La mayoría de éstos son islas a lo largo de toda la costa occidental americana, pero no todas son chicas. Una de ellas (Groenlandia) es la mayor del mundo. Su territorio es alrededor del doble del de Bolivia, Colombia o Perú e incluso más grande que el de México, el Estado hispano más poblado que hay.

La Guyana francesa es el único de estos países que no está rodeado de mar y que es parte del territorio continental americano. Apenas tiene 200,000 habitantes y tiene el mayor porcentaje de inmigrantes indochinos en el hemisferio. Pese a su casi virginidad ecológica allí hay poca infraestructura para atraer turistas. Antes fue sede de una de las peores prisiones del mundo y hoy, siendo la mayor posesión de la Unión Europea en una zona tropical, posee la plataforma de lanzamiento de cohetes de la agencia europea.

El doble de habitantes de ésta se haya tanto en Guadalupe como en Martinica. Los 400,000 habitantes que cada una de estas tienen, las convierten en las Antillas menores más pobladas. Allí reside más gente que en otros 8 estados americanos independientes, incluyendo las Bahamas compuestas por 700 islas y Belice, quien queda en pleno continente empotrado entre los tan poblados México y Guatemala.

Paradójicamente la primera república americana que se independizó de Europa (EEUU) es la que tiene a la dependencia más poblada que queda en las Américas. Los 4 millones de puertorriqueños superan en número a los nacionales de 5 países americanos independientes no insulares (Belice, Surinam, Guyana, Uruguay y Panamá) y se equipara al que tiene Costa Rica.     

EEUU arrebató Puerto Rico a España en 1898 y desde entonces le mantiene aunque con el status de “Estado libre asociado” según el cual todo portorriqueño es libre de inmigrar a EEUU pero su país no puede elegir al presidente estadounidense ni tener sus propias FFAA, moneda o diplomacia.

Tanto los habitantes de Puerto Rico como los de de las Islas Vírgenes estadounidenses no se consideran muy colonizadas pues la mayoría de estas no cuestiona su actual condición. Sin embargo, lo mismo acontece en el resto de estas 23 dependencias americanas regidas por grandes potencias atlánticas.    

Anguila en 1980 decidió volver a ser una dependencia británica tras que 13 años antes se independizara junto a San Cristóbal y Nieves.

Argentina reclama a las Malvinas así como España a Gibraltar, pero los que viven en esos dos territorios no quieren dejar de ser súbditos de la corona británica.

En muchos de esos territorios ha habido movimientos separatistas, huelguísticos o izquierdistas, pero el grueso de sus habitantes no quiere romper su dependencia con las potencias ultramarinas pues se benefician de las inversiones o subsidios que estas allí destinan o de su especial status inmigratorio. Todos ellos pueden trabajar, vivir o votar en cualquier parte ya sea de los EEUU o de la Unión Europea.